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Más vale tarde que nunca. Es lo que piensan Mari Carmen, Isabel y Eufrasia María, convertidas en las tres primeras mujeres que han entrado en los órganos de gobierno de la cofradía de la Santa Capilla de San Andrés de Jaén, una institución benéfico-religiosa creada allá por el año 1515 para el culto, la caridad y la enseñanza aunque en sus estatutos también se habla de “dotar a las doncellas para el matrimonio”.


Shabnam Samedi nació en 1993, tres años antes de que los talibanes tomaran al asalto Afganistán por primera vez. Toda su vida ha estado marcada por la guerra y la persecución de dicho movimiento. Mientras los talibanes perdían el poder, ella se implicó como activista en la defensa de los derechos de las mujeres, con la esperanza de que los extremistas nunca volvieran a imponer su misoginia convertida en ley. Esa misma motivación impulsó a su marido, Mohammad Saber Haidary, a enrolarse en el ejército. Ascendió hasta el cargo de mayor, equivalente a comandante, destinado a una unidad cuyo deber era garantizar la seguridad de altos funcionarios. En agosto de 2021, tras tomar de nuevo la capital, Kabul, los talibanes arrestaron a Shabnam y Mohammad. Lograron pagar una fianza para ser liberados y decidieron huir del país junto a la madre de él, para salvar sus vidas.
La Bienal de Venecia, uno de los mayores escaparates del arte contemporáneo mundial, volverá a abrir sus puertas en mayo envuelta en una tormenta política que amenaza con eclipsar la propuesta artística de la 61ª edición de esta gran exposición internacional. La decisión de readmitir a la delegación rusa y las crecientes presiones para excluir a Israel han desatado una controversia internacional, marcada por las protestas y divisiones institucionales, que ha alcanzado incluso al Gobierno italiano y que ha desplazado el foco desde las obras y los artistas hacia la geopolítica.
Mi querida señorita, de Jaime de Armiñán, fue un tiro. Por la época (1972), por el asunto (la intersexualidad), por la calidad de la película (nominada a los Oscar como mejor película extranjera). Y José Luis López Vázquez, la querida señorita Adela, hizo uno de los papeles de su vida. Ahora Fernando G. Molina dirige, con guión de Alana S. Portero, autora de uno de los grandes libros de 2023, La mala costumbre, un remake (¿actualización, más bien?) con la producción de Javier Calvo y Javier Ambrossi detrás. En el reparto está Lola Rodríguez (Santa Brígida, Las Palmas, 27 años) que hace de una madre joven que vive en un piso compartido LGTBI en el Madrid de principios de los 2000.

Menuda decepción el supuesto Camera Café canino. Vida perra es el equivalente televisivo del último paseo que hay que dar en invierno con viento y lluvia, ese en el que el can decide que antes de hacer lo suyo debe olisquear hasta la última brizna de hierba del parque. En ese momento te preguntas por qué tienes perro. Vida perra me hizo preguntarme por qué tengo Prime Video. Luego recordé que está al caer The Boys y que acaban de incorporar Lou Grant y la redacción de Los Angeles Tribune es donde quiero pasar estas vacaciones.

“Todos los cadáveres, excepto el de mi hijo, estaban amontonados en el patio, con los ojos vendados, la ropa hecha jirones y las manos atadas a la espalda. Incluso las manos de las dos niñas estaban atadas. Los cuerpos estaban acribillados a balazos. El cuerpo de mi hijo estaba tumbado boca abajo. Le habían disparado en la nuca”. Así describe un pastor fulani de 41 años la escena que encontró un día después del ataque de los Voluntarios para la Defensa de la Patria (VDP), milicias civiles aliadas del Gobierno de Burkina Faso, contra un asentamiento a unos cuatro kilómetros de la aldea de Bassé, en el oeste del país, a finales de noviembre de 2023. En el patio de la casa de su familia había 11 cadáveres: entre ellos, cinco mujeres de entre 20 y 67 años, tres niños de entre 4 y 13 años, y el de su hijo, de 18 años.

Cuando el dúo fotográfico Lake Verea descubrió en 2005 las fotografías que Lola Álvarez Bravo dedicó a la obra de Luis Barragán, quedaron cautivadas. Los edificios lucían “heroicos“ y la ciudad adquiría “un aspecto ultramoderno”. “No había árboles ni vehículos, tan solo una visión ideal de la arquitectura sin obstáculos”, recuerdan. Aquello fue el inicio de una fascinación que las llevo a un acercamiento muy distinto a la obra del arquitecto mexicano, y a sus espacios privados, donde la fotografía, lejos de limitarse a registrar, se expande, vibra, y cuestiona para conversar íntimamente con la memoria y los espacios arquitectónicos.
Kirstin Valdez Quade, nueva e influyente figura del cuento norteamericano, consagrada por haber sido incluida en The Best American Short Stories y publicar en The New Yorker, debutó en la novela con Las cinco heridas, de 2021 y cuyo origen se encuentra en el relato homónimo que apareció precisamente en The New Yorker en 2009, siguiendo una fructífera tradición de novelas nacidas de un cuento o una nouvelle que le sirve de embrión, como en el caso de ‘La morte hereuse’, que se convirtió en El extranjero de Albert Camus o de ‘Orchard Beach’, el relato que Jeffrey Eugenides desarrolló hasta acabar siendo su novela Las vírgenes suicidas.


Tanto si te quedas en casa como si te vas a descansar a algún sitio con cocina, los festivos de Semana Santa son un buen momento para relajarse, desconectar y dedicar un tiempo a una actividad de lo más placentera: preparar buenos platos y disfrutarlos con tu familia, con tus amigos o, por qué no, en solitario. Por si te decides a fundirte con las sartenes y las cazuelas, aquí tienes una pequeña colección de recetas perfectas para las vacaciones: unas son típicas de estas fechas y tiran hacia lo cuaresmal, pero otras son simplemente disfrutonas e ideales para preparar en días de descanso.




Las hay de carey —las menos—, de acetato, de teja alta o más baja, cuadradas o redondeadas, hechas a mano o industriales, más o menos buriladas, más o menos brillantes, de color concha, habana o caramelo, modernistas, isabelinas… No son esculturas, sino objetos personales y artesanales que suelen pasar desapercibidos porque se encargan de sujetar la mantilla y realzar el busto de las mujeres que las llevan. Hablamos de las peinas, un ajuar que normalmente se ha atesorado como una reliquia familiar que solía pasar de generación en generación, pero que ahora, con la recuperación de la tradición de vestirse de mantilla el Jueves Santo, se ha convertido en un elemento indispensable que las abuelas o las madres quieren regalar a la joven de la familia que se inicia por primera vez en el ritual de colocarse esta indumentaria. “Es una tradición que se ha recobrado en los últimos años. Cada vez vienen más personas para comprarle una peina a su hija o a su nieta o a preguntar cómo pueden recuperar la que tenían guardada en su casa”, explica Lola González, especialista en peinas de Foronda, la casa sevillana centenaria referente en mantones de manila y mantillas.

