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Las guerras no se ganan ni las dictaduras se forjan sin la ayuda de la propaganda. Y los regímenes represivos no perviven en el tiempo si no se les come la cabeza a los ciudadanos, sobre todo a las más jóvenes generaciones, las que aún están por formar, a las que directamente se les lava el cerebro. Y aquí está para recordarlo un documental pergeñado por un valiente don nadie, y completado junto a un profesional del cine. Pavel Ilych Talankin, un joven coordinador de eventos y profesor en una escuela de una localidad rusa de apenas 10.000 habitantes, sita en los Urales, y David Borenstein, cineasta estadounidense especializado en política internacional, acaban de ganar el Oscar al mejor documental con Mr. Nobody contra Putin, impresionante película que no ha pasado por los cines españoles, pero que se puede ver desde hace unos días en las plataformas Filmin y Movistar.
Dirección: David Borenstein, Pavel Ilych Talankin.
Género: documental político. República Checa, 2025.
Plataformas: Filmin y Movistar.
Duración: 90 minutos.
A mediados del pasado enero, Matt Damon desveló a los medios de comunicación lo que parecía un secreto a voces desde hacía tiempo: que Netflix hace películas pensando en la gente que no suelta el teléfono móvil ni a tiros, y que recomiendan que la esencia del argumento y los intríngulis de la trama “se repitan tres o cuatro veces a través de los diálogos”, no vaya a ser que la primera o la segunda pille a alguien dando un “me gusta” a una historia de Instagram o poniendo un emoticono a un WhatsApp. Las diferencias entre ver una película en el cine o hacerlo en casa son evidentes para cierto tipo de espectador, y las declaraciones de Damon, realizadas además durante la promoción de un producto de acción de Netflix, El botín, no se van de la cabeza a lo largo de las dos horas que dura Zeta, ambiciosa producción española para Prime Video, que se estrena este viernes en exclusiva en la plataforma. Cine comercial español de espionaje para ver en casa. Y, sobre todo, para no perderse nunca con la trama.
Dirección: Dani de la Torre.
Intérpretes: Mario Casas, Luis Zahera, Mariela Garriga, Nora Navas.
Género: espionaje. España, 2026.
Plataforma: Prime Video.
Duración: 127 minutos.
Estreno: 20 de marzo.
Una hija en Tokio se estrena en España cuando el Código Civil japonés está a punto de incluir la custodia compartida para padres divorciados. Sucederá el próximo 1 de abril, tras un agrio y complejo debate social. Sin entrar en detalles, aunque aportando alguna pista para intuir el contexto, la película narra el caso de un padre, un francés afincado en Japón, que desde hace años tiene prohibido cualquier contacto con su hija.
Dirección: Guillaume Senez.
Intérpretes: Romain Duris, Judith Chemla, Mei Cirne-Masuki, Yumi Narita.
Género: drama. Francia, 2024.
Duración: 98 minutos.
Estreno: 20 de marzo.
El color es luz reflejada, y entre todos, pocos como el amarillo para Vincent van Gogh, que exprimió sus posibilidades durante su estancia en Arlés, al sur de Francia (1888-1889). Allí pintó la serie de Los girasoles en cinco cuadros con las flores en un jarrón. Para el artista, que había abandonado la oscuridad de su primera etapa en Países Bajos, la complejidad de este tono le llevó a emocionarse y asociarlo al fulgor del sol. Qué significaba para él y para sus colegas, y cómo sirvió de símbolo de modernidad e independencia en la literatura y la moda de finales del siglo XIX y principios del XX, son las preguntas que trata de responder -hasta el 17 de mayo- la muestra titulada Amarillo. Más allá del color favorito de Van Gogh, en el museo dedicado al artista en Ámsterdam.
La cita es en un hotel pegado al Passeig de Gràcia a la hora de cenar, frente a una copa de vino, mucho más tarde de lo previsto. Jeanette Winterson (Manchester, 1959) estuvo a punto de no llegar ese día a Barcelona. “Hubo un accidente en la autopista, de camino al aeropuerto. Un coche se cruzó justo delante de nosotros y destrozó la rueda. Podríamos haber muerto. Me llamaron para preguntarme: ‘¿Sigues queriendo venir?’. Respondí que por supuesto”, decía a finales de febrero la escritora británica, que viajó a la capital catalana para recibir el doctorado honoris causa de la UOC y participar en varios actos en el CCCB, entre ellos un encuentro con estudiantes de secundaria.

Al final de La persistencia, el espectáculo que Fernanda Orazi escribió y dirigió en 2024, el personaje interpretado por Ángela Boix le decía a la autora, a ella, que la dejara “vivir una vida de verdad”. Orazi, también una de las más destacadas actrices del panorama escénico español, se había encontrado sin quererlo con la misma sustancia que llevó a Unamuno a escribir, un siglo antes, la rompedora Niebla, la novela —nivola, decía el autor— que también al final enfrentaba a Augusto, el protagonista, con su autor en un diálogo metaficticio que revolucionó la literatura de su época. “Una amiga me dijo: ‘Pero esto es como la novela de Unamuno’. No la había leído, lo hice y me pareció precioso el movimiento que el autor hacía para Augusto. Terminé muy conmovida y sentí una especie de llamado a imaginar la posibilidad de montar un teatrito para hacer existir de alguna forma a Augusto en el teatro”, explica la argentina afincada en España. Este viernes estrena en la Nave 10 de Matadero Madrid el resultado de ese impulso, que comparte nombre con la obra de Unamuno, pero que más que una adaptación es un ejercicio “radicalmente formal” que pretende drenar su esencia sin priorizar la fidelidad al texto.
Llevan veinte años juntos y son una de las bandas esenciales de la música española. A pesar de ello, Sidecars sigue viendo la meta muy lejos. El trío presentó su último disco, Everest, en un encuentro con lectores celebrado el pasado lunes 16 de marzo en los Teatros Luchana de Madrid. Ya puedes disfrutar en vídeo de la entrevista y de la actuación en directo que ofreció el grupo. Los Encuentros EL PAÍS forman parte del programa de fidelización para suscriptores EL PAÍS+.
Hay locales que no necesitan relato. La historia, aunque date de 1930, sigue vigente y el pasado muy presente en Ca Pepico, un restaurante que respira por todos los costados a huerta valenciana. Situado a 10 kilómetros del centro de Valencia, fue el abuelo de los actuales propietarios, José Ferrer Rodrigo, quien se desplazó desde el Grao (zona del puerto) hacia el interior, a la pedanía de Roca, en Meliana, donde abrió un colmado. Fue un visionario de la época: la esquina en la que se encuentra el negocio era una zona de paso para la gente que iba hacia el mar, situado a un kilómetro de distancia. Pronto empezó a ser un enclave concurrido. Pero fue en 1975 cuando el hijo del fundador, también de nombre José, le dio una nueva vida al convertirlo en un bar de pueblo, con varios hitos en su haber: tuvo el primer grifo de cerveza Turia y la primera televisión en un local de este tipo en el municipio.
Dirección: Mediterráneo, 1, Meliana (Valencia)
Teléfono: 961 49 13 46
Horario: de lunes a jueves, de 13:30 a 15:30 horas; viernes, de 13:30 a 15:30 y de 21:00 a 22:30; domingo, cerrado.
El móvil vibra de forma inesperada. En la pantalla aparece un mensaje: llamada entrante. Contestarla requiere de un gesto simple, aunque cada vez para más personas resulta complicado. Se opta por no contestar; ya, si eso, luego se enviará un mensaje. Y si el remitente es desconocido, ni se duda. El mensaje está ganando por goleada a las llamadas al haber numerosas aplicaciones que facilitan el contacto escrito y al considerarse menos intrusivo, entre otras ventajas. Pero hay un punto importante a considerar en lo que refiere a las relaciones: las llamadas de teléfono generan más conexión. Y esto, quizás, es algo a tener muy en cuenta ante la queja frecuente de que las relaciones se han vuelto más superficiales.
Para adentrarse en uno de los santuarios secretos de la camelia en Galicia no hay que pagar entrada ni saberse un santo y seña. Hay que ganarse la confianza del dueño. Y jurar que no robarás, ni semillas ni ramas —aunque durante el paseo él mismo te vaya llenando las manos de flores—, porque el verdadero tesoro, para los coleccionistas de camelias, está en la genética. La caprichosa genética les ha empujado a atravesar continentes, a rastrear la selva, a buscar contactos hasta en el infierno, a pagar miles de euros, o a trabajar paciente, discretamente, durante muchos años para conseguir sus propias variedades. Son flores únicas o casi únicas en el mundo. Por eso robar está tan mal visto y es tan injusto.