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Han pasado 20 años desde que el 6 de julio de 2006 Aquí no hay quien viva echara el cierre a la portería de Desengaño 21. Sus vecinos nunca vivieron la larga crisis económica, la covid, una guerra en Europa y tres presidentes del Gobierno. YouTube entonces daba sus primeros pasos, y el streaming era un palabro que ninguno habría entendido. Aun así, la serie hoy domina a la perfección las nuevas pantallas y logra un hito difícilmente equiparable: sus cinco temporadas están disponibles en las siete principales plataformas de televisión en España. Allí, e incluso solo con los datos de cuatro de ellas, sus capítulos acumulan un promedio mensual de 5,9 millones de espectadores únicos en streaming, como detalla un barómetro de la consultora Barlovento Comunicación.
Han pasado 50 años y las huellas de Seve siguen frescas en Royal Birkdale. El campo inglés que hace medio siglo alumbró el nacimiento del mito, segundo a los 19 años en el Open Británico de 1976 empatado con Jack Nicklaus y por detrás de Johnny Miller, acoge una nueva edición del grande más genuino (de 7.30 a 21.30 en Movistar Golf). El rastro del genio que impresionó al mundo por su juego imaginativo y por su carisma único, como un quinto beatle, alimenta todavía la memoria y la nostalgia de quienes le vieron inventar golpes que ya no existen. El golf mecanizado de hoy fotocopia atletas en serie, robotizados, rodeados de preparadores y saturados de tecnología. Ya no hay ningún Seve, hijo de la necesidad, el chico que una semana antes de aquel Open que le cambió la vida empuñaba las herramientas para segar los prados de Pedreña con su padre, Baldomero, y para dar de comer a las vacas en lugar de los palos de golf.
“Me han dicho que la primera vez que lancé la pelota por encima de la red fue a los 18 meses”, escribe Conor Niland (Birmingham, 45 años) al comienzo del muy apreciable Contra las cuerdas (Editorial Contra), un libro biográfico sobre su experiencia como tenista profesional. Entre 2000 y 2012, cuando se retiró debido a una lesión, Niland fue cabeza de ratón y cola de león al mismo tiempo. Por un lado era el mejor tenista irlandés de su generación, lo que le llevó a líderar cinco años el equipo de la Copa Davis. Por otro, ser el número 1 de Irlanda en tenis no significa gran cosa. En el ranking que puntua a los tenistas de uno para abajo, Niland, en su mejor momento, solo llegó al 129. Y unicamente los 100 primeros ganan lo suficiente como para vivir con holgura.

Alba Melendo (Teruel, 40 años) solo tenía 14 años cuando se enamoró de John Galliano. Ya ahí supo que quería dedicarse la moda. Sus padres, en cambio, querían que fuese a la universidad, por eso acabó haciendo Periodismo. “El primer día de clase, un señor que se llamaba Macià Mercadé, que luego condenaron a prisión por el tema del Fórum Filatélico, nos preguntó a qué queríamos dedicarnos. Cuando dije que yo quería ser estilista se rio de mí y dijo: ”Ah, estitonta”. Pero, ¿cómo te quieres dedicar a eso?”. Se acabó dedicando a “eso” y más: ha diseñado el universo estilístico de las giras de artistas como Bad Gyal, Karol G, Ana Mena o Aitana y tiene un exitoso podcast propio llamado Fashion sucks y viste a famosas como Georgina Rodríguez. Ella misma va camino de ser una celebridad.



¿Cómo puedo saber si soy celíaco? ¿Qué debo tener en cuenta a la hora de comer fuera? ¿Hay cura para la celiaquía? Vivir sin gluten entraña miedo, dudas e incertidumbre. Para responder a estas y otras preguntas, EL PAÍS organizó el pasado miércoles 1 de julio un encuentro virtual con Lorena Pérez, dietista especializada en celiaquía y responsable de Celicidad, moderado por la periodista Ana Rodríguez, autora del boletín Vivir sin gluten. Si eres suscriptor y quieres recibirlo, puedes apuntarte en este enlace. Los no suscriptores también pueden apuntarse para recibir la primera entrega a modo de prueba.

Una orquesta de mandolinas tocaba la música de El Padrino en directo y 50 muchachos cubiertos con tabarros, esa capa señorial típica de los patriotas del Risorgimento, hacían pasillo sobre las arcadas de una hacienda del siglo XIX encaramada las laderas del Etna, junto a Taormina, uno de los destinos vacacionales más célebres de Sicilia —últimamente aún más gracias a la serie The White Lotus—. Rodeados de cinco hectáreas del jardín botánico Radicepura, sobre cuyo suelo volcánico crecen 3.000 especies de plantas, estaban los verdaderos protagonistas de la jornada: los 400 clientes preferentes a los que Dolce & Gabbana convoca desde hace 14 años en las semanas centrales del verano. Vestidos con las prendas más extravagantes y espectaculares de la firma, forman parte de un acontecimiento que la marca siciliana celebró por primera vez precisamente en Taormina. Supuestamente nació para dar una respuesta italiana a la alta costura de París pero cada edición queda claro que su rimbombancia no cabe dentro los encorsetados límites de la pasarela francesa.

Durante gran parte del año, los pies permanecen protegidos bajo calcetines y calzado cerrado. Sin embargo, cuando llega el verano, se exponen mucho más al sol, el calor, la arena, y, en definitiva, a todo tipo de agresiones externas. Como consecuencia, la piel se reseca con mayor facilidad y los talones empiezan a agrietarse.


La Audiencia Provincial de Badajoz no ha rehuido el debate público y ha recogido en su sentencia dos de las conductas que han marcado la causa por la que David Sánchez, el hermano del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha sido condenado a nueve años de inhabilitación por prevaricación administrativa. Los magistrados hablan abiertamente de “nepotismo” y “absentismo”, dos prácticas que tachan de “éticamente censurables” pero que aclaran que no siempre merecen reproche legal. De hecho, la segunda ni siquiera es delito, subrayan.
“Antes de actuar siempre me escondo en algún sitio y observo a la gente sin que me vean. Quiero entender sus vibraciones, cómo de borrachos van, la edad media en la pista...”. Semanas antes de subirse al escenario de Icónica Santalucía Sevilla Fest, el músico y DJ británico Fatboy Slim —de nombre real Norman Cook (Londres, 62 años)— comentaba esto por videollamada desde su casa en Brighton. Consciente de que su relación con el público español es larga (es habitual de festivales y de Ibiza, donde tiene dos fechas en agosto y otra más el 5 de octubre) y de que no ha sufrido apenas altibajos en sus cuatro décadas de carrera, lo que más preocupaba aquel día al autor de Better Living Through Chemistry era que su concierto estaba previsto en martes “y al día siguiente hay clase”, apuntaba con esa juvenil y disfrutona aproximación a la vida que siempre le ha caracterizado y que, de momento, no tiene ninguna intención de perder.

El futuro del comercio mundial de ropa de segunda mano y de la gestión de los residuos textiles se juega en un debate internacional que se dirimirá en la Conferencia de las Partes del Convenio de Basilea (COP18), prevista para abril de 2027 en Panamá. Dos grandes corrientes de opinión intentan influir en la reforma de las reglas que regulan estos flujos. Por un lado, hay un grupo con una visión más ambiental que reclama controles más estrictos para evitar que los países ricos exporten residuos textiles bajo la etiqueta de “ropa usada” al Sur Global. Por otro lado, está el sector de la reutilización y el reciclaje, que pide aplazar o flexibilizar el endurecimiento de la norma por temor a poner en riesgo miles de empleos que dependen del comercio de ropa de segunda mano en África, Asia y América Latina.
