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Los argumentos para optar por Keir Starmer nunca fueron idealistas. Eran pragmáticos.
A nadie le gusta convertirse en contenido para memes, pero al presidente de Canarias, Fernando Clavijo, le ha sentado especialmente mal. Este martes aún se lamentaba en el Parlamento autonómico —“es un día triste para Canarias, para la democracia y para mí”—, un día después de quejarse de que el Gobierno central le había ridiculizado y llevado “a la anécdota y el meme”. Pero es que, claro, la anécdota y el meme venían de que había intentando convencer al Ministerio de Sanidad de la posibilidad de que unas ratas escaparan del MV Hondius y llegaran a nado a la costa española, dispuestas a propagar el hantavirus y dar inicio a una nueva pandemia. Todo porque se lo había dicho “la inteligencia artificial de un buscador de la web”, según contaba Carlos E. Cué en su crónica del sábado.
Parte con todas las encuestas en contra, pero no se permite ni un segundo de desánimo. La exvicepresidenta del Gobierno y candidata socialista a la presidencia de la Junta de Andalucía, María Jesús Montero (Sevilla, 60 años), apura una campaña en la que se han volcado Pedro Sánchez e históricos del PSOE como Manuel Chaves y Carmen Romero para reivindicar las siglas y llamar a ese electorado que se moviliza en las elecciones generales y no en las autonómicas. Por encima de todos los mensajes, Montero subraya uno: el próximo domingo “los ciudadanos se están jugando los servicios públicos”. Las políticas del PP y Vox, dice, “son indistinguibles”.


Arturo Pérez-Reverte (Cartagena, 75 años) avisa desde el inicio de la entrevista: “Yo nunca he pretendido ser fotógrafo. Solo era un tío que tiraba fotos”. La conversación, en el bar del hotel Palace de Madrid, con un café y un vaso de leche de por medio, se jalona de un profundo respeto hacia el fotoperiodismo y el escritor (antes periodista) y académico de la RAE revela cierto síndrome del impostor, pese a que ahora PHotoEspaña expone su trabajo.


Este viernes, la capital inaugura la temporada de verano con la apertura de sus piscinas municipales al aire libre hasta el 6 de septiembre, pero cinco distritos siguen sin disponer de ninguna: Centro, Retiro, Salamanca, Chamberí y Chamartín. Esto afecta a más de 705.000 habitantes, que representan más del 20% de la población de la ciudad. Es un volumen equiparable al de territorios como Sevilla. Madrid es el lugar con más piscinas descubiertas de España. Hay 14.757, según datos del Catastro actualizados en julio de 2025. Pero son para unos pocos. Paradójicamente, solo hay 25 al aire libre de gestión pública. Faltan refugios climáticos cuando el periodo estival se hace cuesta arriba por el calor y la ausencia de playas. Se estima una ratio de una infraestructura de baño municipal por cada 141.000 habitantes.
El que diré a continuació és un tòpic com una casa de pagès, però no per això resulta menys cert. Judit Martín (l’Hospitalet de Llobregat, 1976) és una actriu que no necessita presentació. Llicenciada en Belles Arts i forjada en el teatre d’improvisació i en els circuits més alternatius de la comèdia, actualment és una cara coneguda pel gran públic, sobretot gràcies a les seves intervencions televisives a Està passant. Tot el que ha fet l’actriu fins ara, des de treballar amb Pallapupas als hospitals fins al teatre d’improvisació o els espectacles amb la seva companyia Dejabugo, ha portat Judit Martín fins a un present molt dolç. No és un acudit: es diu Judit Martín i Dulcet. Després de fer teatre amb Berta Prieto o el col·lectiu Las Huecas, ara protagonitza amb Berto Romero Pizza movies, la nova pel·lícula de Carlo Padial. Com Tilda Swinton, podem afirmar que Judit Martín és un gènere en si mateixa, perquè la seva faceta de creadora es filtra a cada projecte i sarau en què participa. Poseu una Judit Martín a la vostra vida.
El proceso de regularización extraordinaria de migrantes en Cataluña, iniciado el pasado 20 de abril, avanza entre largas colas, dispositivos habilitados de urgencia y cierta confusión sobre cómo se podia acceder a los documentos necesarios para iniciar el trámite. La previsión inicial del Gobierno era que la regularización beneficiaría a unas 150.000 personas en Cataluña. Siete de las diez ciudades más pobladas de Cataluña, consultadas por este diario, cifran ya en alrededor de 60.000 las personas que han sido atendidas en busca de dos de los principales documentos exigidos: el volante de empadronamiento y el certificado de vulnerabilidad.
Donde se mide la grandeza de un grupo de rock de larga trayectoria es en su modo de comportarse en los momentos bajos. En 1993 Iron Maiden actuó en la sala Canciller de Madrid, un local pequeño para su categoría: solo 1.800 personas. Bruce Dickinson, el cantante, se despedía del grupo y decidieron realizar una gira por salas pequeñas. Desde primera hora de la tarde la cola del público alcanzaba varias calles. “Dickinson llegó en un coche y el resto de la banda en otro”, recuerda Sócrates Pérez, gerente de Canciller, retratando una situación de distanciamiento entre las dos facciones del grupo. Antes del concierto se celebró una extraña rueda de prensa en la misma sala, donde se exponían los motivos de la marcha del vocalista, aunque las respuestas se llenaron de vaguedades. “Entré en el camerino para tirar unas fotos y el ambiente era normal. Se notaba cierta frialdad, pero no hostilidad”, explica Sócrates, que añade: “Eso sí, a pesar de que la relación no era buena, fueron unos profesionales. Estuvieron ensayando por la mañana y el concierto fue brutal”.
Enrique Ortiz de Landazuri Izarduy, Enrique Bunbury (Zaragoza, 58 años), llega con un muy ligero retraso al hotel en el que se ha concertado la entrevista. Pide amplias disculpas. Ha venido a paso rápido. Abre un agua para refrescarse. Cuando se sienta, cuando uno observa su figura, su perfil, su modo de hablar y de moverse, y oye su famosa voz, comprende rápido: es un icono absoluto. Tiene nuevo álbum, De un siglo anterior.
El vino rosado, la uva del tinto con el alma de blanco, ha vivido en las últimas décadas una metamorfosis sin precedentes. Aunque siga siendo en España el rosado joven el más consumido debido a su fresca frutosidad y bajo precio, se van imponiendo elaboraciones con vocación gastronómica que transcienda el tópico del “rosadito que va bien con todo”. Se busca competir en la mesa con los grandes tintos y blancos. Argumentos para ello no faltan. Porque, efectivamente, la gran virtud del rosado es su versatilidad. Su equilibrado perfil entre la frescura de un blanco y la estructura de un tinto lo convierten en un compañero ideal para una amplia gama de platos, donde se valora la armonía y el contraste. Y el rosado, con su paso por barrica de roble, aporta una sugestiva combinación de acidez y untuosidad, de fruta y especias.





