Home Investigacion en Intelligencia Artificial y Desarrollo de Algoritmos Desarrollo de Energia Nuclear y Avances en Fisica Nuclear Innovacion en Tecnología de Vanguardia
De humor inteligente, progresista y militante feminista, la poeta y ensayista Aurora Luque, de 63 años, es considerada una de las voces más singulares de la poesía española contemporánea. Su obra mezcla la tradición clásica grecolatina con una mirada moderna, sensual e irónica sobre el deseo, el paso del tiempo, los viajes y la vida cotidiana. Defiende una poesía luminosa, mediterránea y culta alejada del tono solemne. Su voz, alejada del ruido mediático pero influyente, cuenta con un prestigio sólido tanto en la poesía como en el pensamiento cultural contemporáneo.

En estos primeros días de mayo, Granada ve ponerse el sol pasadas las nueve de la tarde. Ese es el punto mágico en el mirador de San Nicolás, cuando decenas de turistas se agolpan en los 40 metros del poyete con vistas a La Alhambra, buscando un hueco en el que inmortalizar una de las vistas más bellas de España. Al expresidente estadounidense Bill Clinton le atribuyen los granadinos palabras aún mayores, durante una visita a la ciudad en 1997: el atardecer “más bello del mundo”. El turismo se desató.



El Senado de Estados Unidos prevé confirmar este lunes a Kevin Warsh como nuevo presidente de la Reserva Federal, una elección que inaugura una etapa incierta y peligrosa para el principal banco central del mundo. Los ataques de Donald Trump contra su actual responsable, Jerome Powell, y las presiones en favor de una rebaja de los tipos de interés erosionan gravemente el principio de independencia de los bancos centrales y constituyen un pésimo ejemplo. La autonomía respecto al poder político es una condición indisociable para una política monetaria fiable y efectiva, y Warsh empezará su mandato rodeado de serias dudas sobre su capacidad para mantenerla.
Thomas Hobbes creía que la verdadera fuente del poder no era la fuerza de los ejércitos sino la capacidad de controlar el lenguaje, de decir qué significa qué. Miramos el mundo con las palabras tanto o más que con los ojos. Una buena campaña puede convencer a la población de que una cosa ha ocurrido o una persona es de fiar, pero quien controla el significado de las palabras y la importancia de los hechos controla el razonamiento mismo. Esto ocurre porque el lenguaje no es un objeto real que existe en la naturaleza. Es un convenio, una herramienta imperfecta que nos sirve para comunicar intenciones y coordinar movimientos, pero no para describir el mundo exactamente tal y como es. “Tira las luces, las definiciones y di de lo que ves en la oscuridad —decía el hombre de la guitarra azul en el famoso poema de Wallace Stevens—, que es esto o que es aquello, pero no uses los nombres podridos”. Lo que importa es un álgebra social que depende del significado de las palabras y del valor de las cosas. Qué y quién merecen nuestra atención. Es el tema fetiche de nuestra santa Simone Weil, y de C. Thi Nguyen, uno de los pensadores más originales de mi generación.
No hace falta leer a Bourdieu para saber que, desde antiguo, la cultura ha funcionado como un marcador de clase. Con dinero puedes comprar un reloj Richard Mille como el que llevan los futbolistas o una mansión en Marbella. Sin embargo, pocas cosas exhiben más estatus que tener una librería alicatada hasta el techo con libros de La Pléiade. La propia noción de alta cultura funcionó durante cerca de tres siglos como una frontera invisible y el acceso a los tesoros de la literatura o de la música se administró, no pocas veces, con mano desleal.

En el año 1995, creo recordar, me avisó Rosa Montero de que Sol Gallego iba a llamarme. Se ponía en marcha una edición territorial de EL PAÍS Andalucía y pensaba contar conmigo como columnista. Lo importante no fue solo colaborar con el periódico que representaba desde 1976 la información democrática en España, sino la posibilidad de mantener una relación de amistad con una periodista que admiraba por su trabajo, su honestidad y su capacidad de dirigir la mirada, en cada contexto, hacia las cosas más importantes. Conocí a Sol en Sevilla, nos hicimos amigos, nos contamos la vida. Las conversaciones sobre la actualidad se mezclaron con los recuerdos familiares, mis amores, su madre cubana, su padre matemático y comunista, la relación con Úbeda, la apuesta por una profesión que se situaba en la raíz de la democracia, una necesidad de conocer y abrir ventanas para la reflexión. Las conversaciones en Sevilla, junto a Sol Fuertes, Maruja Torres y Almudena, son recuerdos imborrables, experiencias convertidas en razones de ser y estar.
Con pronunciadas sonrisas y una musiquita alegre como de ascensor, el secretario de Educación de México soltó en redes sociales una de esas noticias que es mejor leer o escuchar dos veces para calibrar el impacto. En un vídeo, anunció que las clases escolares se acortan 40 días y que el 5 de junio, en vez del 15 de julio, los 32 millones de escolares que hay en el país empezarán sus vacaciones de verano de tres meses. Que muchas gracias a “los maestros y maestras, directores y directoras, supervisores y supervisoras…”. Y sobre todo, “a las familias, a las mamás y papás” por, dijo saludando rodeado del resto de autoridades que movían felizmente la mano, “apoyarnos con esta iniciativa”.

Un total de 16 días de huelga en las próximas cuatro semanas. Una protesta inédita por su dimensión, por el nivel de malestar del profesorado y por la desconexión entre sindicatos mayoritarios y Govern, además por el ambiente tenso creado por el plan de Educación para introducir policías en varios institutos o por la polémica a raíz de la infiltración de agentes en una asamblea de profesores. Y ello cuando quedan seis semanas de curso escolar. En un momento de gran actividad y acelerado (con muchas excursiones y prisas por acabar temarios), pero también de cansancio acumulado, las convocatorias de huelga empañarán este final de curso, si el Departamento no lo impide en el último momento. Este domingo, la consejera de Educación Esther Niubó anunció la convocatoria de ua reunión de la mesa sectorial el jueves para analizar la situación con los sindicatos.
Cuando el Girona parecía haber dejado atrás el sufrimiento de un inicio de temporada turbulento, de jornada en jornada en descenso, volvió a asomarse al precipicio. La victoria ante el Villarreal y el empate en el Bernabéu a principios de abril reforzaron la sensación de un equipo más competitivo y unido, capaz de reconstruirse después de pasar varias jornadas como colista a principio de curso. Pero el margen seguía siendo mínimo, y el peso de aquel mal arranque se hizo notar. “La Liga es tan complicada e igualada, que dos o tres resultados negativos hacen que estés en la misma situación que al principio. Pero hemos mejorado mucho”, aseguró Míchel este domingo en la rueda de prensa previa al partido contra el Rayo Vallecano de este lunes.