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Tariq Ahmad se escapa cada tarde de la tienda de campaña en la que vive su familia antes de que sus seis hijos comiencen a preguntarle qué comerán para el iftar, la comida con la que los musulmanes rompen el ayuno del día al ponerse el sol durante el mes de Ramadán. Este padre solo regresa cuando sabe que las ollas comunitarias, organizadas por organizaciones humanitarias, han llegado a Al Mawasi, zona del sur de Gaza, donde se tuvo que desplazar hace meses para salvar la vida.
En medio del caos político en el Perú, una reunión envió una señal de calma a parte de la población y a los mercados. Apenas dos horas después de asumir la presidencia, José María Balcázar, del partido de izquierda Perú Libre, se reunió con Julio Velarde, presidente del Banco Central de Reserva (BCR), figura a la que se atribuye buena parte de la estabilidad económica del país pese a una década marcada por la inestabilidad política y ocho presidentes. El encuentro, de apenas media hora, terminó con fotografías de ambos estrechando manos y sonriendo. Desde el Ejecutivo señalaron que se realizó “en el marco del compromiso del Gobierno de preservar la estabilidad y las reglas macroeconómicas”.

“Tacones altos, mucho poder y nunca en casa”: así resumía hace unos años Irene Mora Garijo, hija de Belén Garijo, cómo era la mejor versión de su madre. A paso firme –y con tacones– la almanseña de 65 años, considerada durante un tiempo la mujer más poderosa del ya de por sí poderoso mundo empresarial alemán, afronta el que quizá sea su último baile: será la nueva consejera delegada de Sanofi, la farmacéutica francesa, tras abandonar la alemana Merck, que ha dirigido durante los últimos cinco años. Una nueva mudanza para la ejecutiva, que tendrá que seguir cargando con la coletilla que la acompaña desde hace décadas: la española más internacional.
Bailarina. La hija mayor de Belén Garijo cuenta en otra de sus anécdotas cómo, en uno de sus destinos, sus padres la apuntaron a ballet. El primer día que llegó a clase, se encontró a todas las demás niñas en los típicos leotardos claros, mientras que ella en su mochila se topó con un bañador azul. Cuando llegó a casa y le contó a su madre su pequeño drama, Garijo le respondió: “Ya verás cómo, cuando vuelvas el próximo día, el profesor solo se sabrá tu nombre”. Así fue.
Asturias es una de las regiones españolas que ofrece más miradas turísticas. Puedes recorrerla con muchísimas excusas: sus montañas, sus playas, su patrimonio industrial, sus ciudades, la gastronomía… Vamos, que razones no faltan. A mí una de las que más me ha cautivado desde siempre es recorrer Asturias siguiendo las huellas del prerrománico, ese arte tan asturiano como la sidra, que por su valor fue declarado patrimonio mundial de la Unesco en 1985. Me fascina la elegante sencillez de esas pequeñas iglesias diseminadas por prados y montañas, verdaderas filigranas arquitectónicas levantadas nada menos que en el siglo IX.

La temporada de conciertos aromáticos se inicia en breve, aunque ya hay plantas que llevan unas cuantas semanas dejando flotar su esencia en el aire. Hace tiempo que el macasar (Chimonanthus praecox) tiró al suelo sus campanas de cera, con ese espíritu fresco a azahar y a jazmín, un olor que se hace aún más dulce por florecer en el frío intenso. Pero ya ha cogido el relevo el llamado arbusto de papel (Edgeworthia chrysantha), una especie poco frecuente —por desgracia— cuyas inflorescencias doradas dibujan sonrisas en el rostro de quienes las huelen. Para inhalar esta mezcla dulce, con un punto ligero de vainilla, hay que agacharse y hacer una reverencia, ya que sus florecitas cuelgan pertinentemente para evitar que la lluvia las inunde.



En Eyes Wide Shut, la película que rodó Stanley Kubrick justo antes de morir en 1999, Bill Harford, un médico interpretado por Tom Cruise, descubre que muchos de sus pacientes (políticos, empresarios y celebridades pertenecientes a las élites neoyorquinas) participan enmascarados en orgías y rituales. Con la desclasificación de cada parte de los archivos de Epstein, miles de personas han comentado en redes que estos documentos (llenos de nombres de famosos de todos los ámbitos) confirmarían que Kubrick se basó en hechos reales y hay quien —en un giro más de la conspiranoia— ha difundido el mensaje de que el director no murió de un infarto, sino que fue asesinado por haber desvelado los secretos de la alta sociedad estadounidense.
Una vez al año, cada primer sábado de marzo, se celebra en Santa Eulària des Riu la llamada Fira des Gerret, una de las ferias gastronómicas más esperadas de Ibiza porque rinde homenaje a un alimento determinante en la historia y en la gastronomía local: el gerret (Spicara smaris), un pescado que en la isla, más que un ingrediente, es memoria, tradición y cultura popular.
En la abogacía de los negocios soplan vientos favorables que se traducen en nóminas más dulces. El último informe de Signium sobre salarios cristaliza una tendencia alcista que, por ahora, no tiene techo. 2025 fue un año de subidas generalizadas en todas las categorías profesionales, sin excepción: desde becarios hasta directores. Pero hay un perfil que ha sentido con más fuerza esa brisa: el asociado sénior. Sus retribuciones crecieron un 6,75%, hasta alcanzar una media de 104.465 euros anuales, consolidándose como uno de los profesionales mejor pagados del sector.
Los abogados de empresa suelen cobrar menos que en los bufetes, aunque no se puede generalizar. “El director de una asesoría jurídica de una compañía del Ibex 35 estará mejor pagado que el de una empresa pequeña”, ejemplifica Miguel Ángel Pérez de la Manga, socio de black.swan. El mercado corporativo, además, vive un frenazo y muchas nóminas permanecen congeladas. “Son profesionales de primerísima línea, pero tienen un freno en los salarios”, advierte Carlos Nieto, experto de W Executive. A cambio, suelen disfrutar de mayor conciliación, aunque la exigencia sigue siendo alta.
Para mantener mi ánimo sosegado, estoy tentado de dejar de leer durante un tiempo más cosas sobre inteligencia artificial (IA). Algunas de las predicciones acerca de los efectos esperados de la IA son como profecías apocalípticas de Nostradamus sobre el fin de la humanidad. Son especialmente abrumadores algunos de los pronósticos de directivos y expertos implicados en la inversión, desarrollo y aplicaciones de la IA generativa. Intento contener el pánico que producen estos presagios pensando que no será para tanto. Pero esta actitud pragmática parece aceptable para las primeras aplicaciones de la IA, pero no para la IA generativa reciente, que avanza de forma exponencial y es ya capaz de mejorarse a sí misma utilizando no sólo datos históricos sino generando datos sintéticos que permitan explorar lo desconocido y acelerar la innovación, retando a los humanos en este función.

A Tatus Fombellida (Errenteria, 79 años) no le gustan las entrevistas. Lo advierte con solemnidad desde el primer contacto por teléfono, meses antes de este encuentro en su ciudad, San Sebastián. Prefiere conocer antes quién pregunta y desde dónde. “No me gusta la prensa”, cuenta sentada en la cafetería Oquendo mientras saluda por su nombre a vecinas y camareros.


