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Karoline Leavitt tiene 29 años, dos hijos pequeños y un currículum que a su edad resulta difícil de igualar. En enero de 2025 se convirtió en la secretaria de prensa de la Casa Blanca más joven de la historia de Estados Unidos y, desde entonces, ha ocupado uno de los puestos con mayor exposición, poder y cercanía al presidente del país. Un cargo que, sin embargo, ha dejado este jueves 27 de agosto. Donald Trump anunció su salida el pasado 12 de agosto y explicó que Leavitt quería pasar más tiempo con sus hijos y su familia. Ella misma reconoció que, desde que regresó al trabajo tras el nacimiento de su segunda hija, había llegado a la conclusión de que no podía ser la madre que quería ser y, al mismo tiempo, dedicar “el tiempo, la energía y la atención constantes” que exige ser portavoz de la Casa Blanca.
Mucha gente se preguntaba en qué andaría metida la debutante prodigiosa de la pandemia, pero, lejos de regodearse en su milagro editorial, Andrea Abreu lo ha vivido prácticamente recluida y levantándose algo ansiosa. “Durante los últimos seis años de mi vida he estado recopilando palabras y expresiones orales como una desquiciada. Lo hacía todos los días. Ni disfrutaba de las conversaciones porque estaba pendiente de qué conceptos se usaban y de dónde venían”, explica la tinerfeña de 31 años en las oficinas de Anagrama, su nuevo cuartel desde que la fichó la editora Ana Rodado. El encuentro se produce un par de meses antes del 2 de septiembre, día en el que Pajaritos preñados verá la luz en España y Argentina. A inicios de verano, la expectación es tan palpable como lógica.

La nueva jubilación flexible ya es una realidad en España. El Gobierno aprobó a finales de mayo la reforma de esta opción, así como del retiro demorado, pero no ha sido hasta ahora cuando ambas han entrado en vigor. Desde este viernes, los jubilados que quieran volver a trabajar como autónomos y mantener a la vez parte de su pensión podrán hacerlo, una fórmula que hasta ahora solo era posible para la vuelta al trabajo asalariado. Y aquellos que hayan retrasado su jubilación durante varios años verán aumentadas las mejoras económicas por esta decisión. Con estos cambios, el Ejecutivo culmina una serie de transformaciones orientadas a fomentar que los trabajadores alarguen su vida laboral y retrasen el momento de la jubilación.
Con un anuncio breve, en medio de la emergencia por el terremoto que aún golpea al país, el presidente Abelardo de la Espriella puso en riesgo el pasado domingo uno de los pocos consensos de política pública que Colombia había sostenido más allá de los cambios de Gobierno. El mandatario ordenó a Migración Colombia y a la Policía iniciar las operaciones necesarias para deportar extranjeros en situación irregular, a quienes llamó “ilegales” y resumió la medida con una consigna sin matices: “Los colombianos primero, los colombianos segundo y los colombianos tercero”.
A un presentador de informativos de televisión que está pasando un mal momento por sus bajos datos le dan la oportunidad de despedirse de su audiencia. Y decide pronunciarse con claridad sobre la situación que atraviesa el mundo e invita a cada espectador a abrir una ventana o salir al balcón y chillar que está enfadado. La fórmula que les propone tiene los elementos necesarios para servir como una válvula de escape ideal: “Estoy furioso y no quiero aguantarlo más” (en la traducción ahora disponible en una plataforma). Lo sorprendente es que la invitación se la toman en serio los televidentes y, efectivamente, gritan a todo pulmón para mostrar con la contundencia de un chillido su furibundo malestar. Los índices de audiencia suben en un santiamén. El tipo se ha salvado. De todo hace ya 50 años. Esta secuencia forma parte de Network. Un mundo implacable, la película que Sidney Lumet estrenó en 1976 y por la que obtuvo numerosos premios, incluidos cuatro Oscar.

Hay una señora en Cuenca que se ha cansado de que la tomen por tonta. En realidad, no es una señora cualquiera, es La Señora de Cuenca, y se ve que los directivos de los canales de televisión en abierto la conocen mejor que ella misma. Esta señora era famosa en los despachos (y seguramente, todavía lo es en algunos). Cuando se preparaba un programa o una serie, era fundamental que lo pudiera entender todo “la señora de Cuenca”. Representaba lo que creían que era el público medio de la televisión en España: mujer, de unos 50 o 60 años y ama de casa. ¿Y por qué de Cuenca? Nadie sabe bien. Imagino que fue una ocurrencia de un señoro en una reunión llena de ejecutivos trajeados y encorbatados y que, como todos rieron el chascarrillo, así se quedó. Había que hacer las cosas facilitas, bien masticaditas y ligeritas para que esa señora se enterara de todo. Ese concepto machista, clasista y edadista ha regido muchas tomas de decisiones en nuestra televisión. A él se agarraban (y se agarran todavía) los directivos para no correr riesgos. Y de aquellos polvos, estos lodos.
Jeanne, Marta, Rebeca y Ariana. Son cuatro mujeres de cuatro generaciones, con distintas formas de ver la vida, procedentes de distintas partes de Estados Unidos. Pero todas tienen algo en común: que la historia de Lindsay Clancy, la enfermera que el 24 de enero de 2023 estranguló a sus tres hijos y que luego se intentó suicidar, las ha roto por dentro. Quieren mostrar su solidaridad con una mujer que, aseguran, además de asesina, fue víctima de un sistema médico que no supo cómo tratarla. Por todo ello piden que el jurado declare que no es responsable de la tragedia y que, en lugar de pasar el resto de su vida en la cárcel, ingrese en un psiquiátrico donde pueda recuperarse.
El verano televisivo es un páramo lleno de películas, repeticiones y programas cuyo estreno las cadenas han ido postergando. El de 2026, en concreto, tan aburrido en su originalidad como cualquier otro, ha sido un periodo marcado, indiscutiblemente, por la victoria de España en un Mundial de fútbol rompeaudímetros en julio (y que dejó al resto sin atreverse siquiera a competir con La 1), pero estos dos meses también han dado para otros titulares, con triunfadores y perdedores en la pequeña pantalla e hitos que marcarán la temporada que entra. A través de ellos tratamos de resumir lo que ha dado la televisión este verano:

