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La idea de Raymond Williams segons la qual la política és una atmosfera abans que un tema serveix per entrar en una novel·la que, paradoxalment, gairebé no parla de política malgrat que n’estigui travessada de cap a cap. Tots tres surten per l’Ozama, recuperada per Club Editor, és una de les novel·les catalanes d’exili més singulars. Publicada el 1946, quan la derrota republicana encara era una ferida oberta, Riera Llorca va evitar tant l’èpica dels vençuts com la nostàlgia sentimental per construir una ficció sobre què passa quan l’exili deixa de ser una espera i es converteix en una manera de viure.


Hace exactamente veinte años, un joven Marc Orriols sorprendió en el III Congreso Iberoamericano de Egiptología celebrado en La Laguna (Tenerife) con una comunicación sobre los hábitos sexuales de los antiguos egipcios y concretamente sobre la práctica de la cópula a tergo (por detrás o del perrito) a partir de la iconografía en grafitis y óstracos (trozos de cerámica o piedra dibujados). Ahora, en el VIII congreso, en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), Orriols (Barcelona, 51 años), ya doctor en Egiptología, ha vuelto a impresionar con una intensa conferencia sobre el famoso papiro erótico de Turín, ramésida, de hace 3.150 años, que muestra pormenorizadamente varios actos sexuales y en el que interpreta que hay “un cachondeo sobre la masculinidad hegemónica” y puede que sea la primera representación en la historia de un squirting (expulsión femenina de líquido durante el sexo).


La noche empieza así: “¡Viva el divorcio! / ¡Vivan mis manos / que aún no han cosido ni un calcetín!”. Es el estribillo del cuplé La diputada, interpretado inicialmente por Amalia Molina en 1932, que reflejaba los vientos de modernidad y el estallido del feminismo en España. Y después: “Se dice si va sola / ¡qué desgraciada es! / Se dice qué coqueta / si con un hombre va. / Si ven a dos mujeres / también se dice que…”, letra de otro cuplé que estrenó Concha Piquer en 1933, aunque tanto este como el anterior podrían haber sido escritos ayer mismo.


Llego en Netflix a una película desconocida y estrenada en esa plataforma titulada La captura. Y milagrosamente no es de asesinos en serie en un pueblo del Medio Oeste de cualquier parte. Y si a esa localización le añaden que la historia esté basada en hechos reales, la ecuación no falla. Todo es rutinario, abusivo, previsible y mediocre, pero la fórmula sigue funcionando ante la perruna e infinita audiencia. Y leo en el resumen que la protagonizan dos policías que detuvieron casualmente en México al zar supremo de la droga y de todo tipo de movidas siniestras y orgías de sangre, a alguien todopoderoso conocido como Chapo Guzmán, individuo con más poder que el Estado.
Dirección: Chava Cartas.
Intérpretes: Alfonso Herrera, Noé Hernández, Héctor Kotsifakis, Juan Pablo Cruz García.
Género: thriller. México, 2026.
Duración: 91 minutos.
Plataforma: Netflix.
Ni el más cándido de los seguidores de Oasis, un grupo que se movió demasiadas veces en el caos y la bronca, hubiese apostado a que los británicos cerrasen su documental con una canción tan suave, tan bella y a la vez tan poco rockera como What the World Needs Now (Is Love), compuesta por los maestros Burt Bacharach y Hal David. Algo más rudo tendría más sentido atendiendo a la carrera del grupo. Pero después de ver las dos horas de Don’t Look Back In Anger, que así se titula la película, se entiende este naíf canto al amor que han elegido Noel y Liam Gallagher como resumen de su vuelta al directo después de 16 años lanzándose feas (y algunas muy graciosas, todo hay que decirlo) tarascadas verbales. También les encajará la pieza de Bacharach a los que asistieron a sus conciertos de regreso en 2025, porque se abrazaron, lloraron, consumieron litros de cerveza, se pusieron la gorra de pescador de Liam y se encontraron en las gradas o el césped con aquel colega de la universidad que perdieron de vista en 1997. Lo que necesita el mundo ahora es amor, como dice la canción de Bacharach y David, y los antiguos malencarados hermanos también andan en ese propósito.
Si entre los lectores de esta crítica cinematográfica hay alguna aspirante a profesora de Educación Primaria, que se controle la tentación de acudir a una sala a ver la película porque con toda probabilidad abandonará la carrera al día siguiente. Bad Apples es dinamita pura para las vocaciones. Una película ácida, transgresora, creativa, valiente, incómoda y crítica. Y duele. Entre sus risas, que las tiene, pues se trata de una comedia negra, el primer trabajo de producción y ambientación británicos del sueco Jonathan Etzler es un golpe en la nuez a un sistema que parece derrumbarse de arriba abajo por cualquiera de sus vertientes. Así que hay palos para todos: profesores, padres, directivos, pedagogos, inspectores, gobernantes y hasta para los críos. Las manzanas podridas del título somos todos, aunque quizá unas más que otras.
Dirección: Jonathan Etzler.
Intérpretes: Saoirse Ronan, Eddie Waller, Nia Brown, Jacob Anderson.
Género: comedia. Reino Unido, 2025.
Duración: 99 minutos.
Estreno: 11 de septiembre.
En la actualidad festivalera de segunda fila hay un modelo de cine tan trabajado en el despojamiento que no pocas de las películas de la sistemática se quedan en poco, o muy por debajo de lo que podrían haber alcanzado, por culpa, digámoslo ya, del tedio. El aburrimiento no llega por cualquier cosa. Te azota porque el fondo carece de interés o porque la forma aplicada a un fondo con, al menos, cierta intención no es la adecuada para agarrar al espectador. Incluso desde la lentitud, hermosa y serena cuando hay talento detrás, se pueden hacer películas formidables.
Dirección: Lucía Aleñar Iglesias.
Intérpretes: Zoe Stein, Lluís Homar, Nuria Prims, Martina García.
Género: drama. España, 2025.
Duración: 97 minutos.
Estreno: 11 de septiembre.
Hay algo muy contemporáneo en la actitud de Taylor Fritz (California, 28 años). Es uno de los 10 mejores tenistas del mundo, —actualmente el nueve en el ranking de la ATP—, pero parece haber llegado hasta ahí sin necesidad de construir un relato heroico sobre sí mismo. En una época en la que los deportistas se presentan como productos narrativos de alta gama, Fritz responde a la videollamada tumbado en la cama de su hotel como quien hace un crucigrama. ¿Cuándo se enamoró del tenis? “No lo sé muy bien”. ¿Qué jugador le hizo soñar? “No sé si hubo algún jugador que me hiciera amar el tenis”. ¿Qué quería ser de niño? “Deportista profesional”.
Tony Irvine.
El Barça goleó el miércoles al Feyenoord en su debut en la Champions League (5-1) y, de paso, cerró un arranque de temporada que no se veía en el club desde hace más de setenta años. Con ese resultado, el equipo azulgrana suma 22 goles en sus cinco primeros partidos oficiales, una cifra que solo había alcanzado o superado en las campañas 1949-50 y 1950-51, cuando llegó a marcar 21 en sus cuatro primeros duelos de Liga (17 este curso), su mejor registro histórico.
La magia se produce al caer la noche. El agua del mar, embalsada durante días y calentada por el sol, disminuye entonces su temperatura con rapidez. Sobre su superficie, cuando todos duermen, nace una fina lámina salada que se cosecha con delicadeza al amanecer. Nace así la flor de sal, una exquisitez por su valor gastronómico y organoléptico. La llamativa transformación ocurre en paisajes sorprendentes como las salinas de Cabo de Gata, una extensión de 400 hectáreas de terrenos inundables junto al desierto de Almería que, desde la primavera de 2025, se puede visitar. Además de conocer la extracción de este mineral e incluso recogerlo, la ruta permite disfrutar de la elegancia de los flamencos y adentrarse, acompañados de la singular salicornia, en la historia de uno de los parques naturales más asombrosos de la geografía ibérica. “Es un lugar increíble”, confirma Arantxa Roldán, guía en este territorio marciano.

Uno de los aspectos más característicos de las salinas almerienses es que sus aguas son permanentes a pesar de ubicarse en la zona más árida de la península Ibérica. Su localización las convierte, además, en punto clave para la emigración de aves entre África y Europa. “Es como un área de descanso para muchas”, cuenta Emilio González, presidente de la Sociedad para el Estudio y Recuperación de la Biodiversidad Almeriense (Serbal). El especialista explica que algunas especies paran aquí camino de Tarifa para cruzar el Estrecho y otras, que tienen como referencia la isla de Alborán, viajan directamente al sur tras parar en este humedal. Algnas nidifican, como los flamencos, avocetas y cigüeñuelas. En su entorno, gracias a la reserva ornitológica de Las Amoladeras, los amantes de la ornitología están de suerte: pueden ver la ganga ortega o el camachuelo trompetero, de llamativo pico rojizo. Incluso a la alondra ricotí. “Apenas hay un millar de individuos en España y de los diez de Andalucía, todos están en Cabo de Gata”, añade González. Más allá, el camaleón, la víbora hocicuda o la tarántula europea. “El entorno de las salinas es una isla de biodiversidad impresionante”, sentencia el responsable de Serbal.