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Diez vehículos que estaban estacionados en batería en un aparcamiento de calle en el municipio madrileño de Leganés han resultado alcanzados la pasada madrugada por las llamas de un incendio, según han informado a este diario sendos portavoces de la Policía Nacional y del 112 Emergencias Comunidad de Madrid. En el suceso no ha habido heridos y cinco de los coches han resultado completamente calcinados.

Con el paso del tiempo, los faros del coche van perdiendo el aspecto transparente y brillante que tenían cuando eran nuevos. Los factores meteorológicos como la lluvia y la propia exposición al sol, además de la suciedad acumulada y el polvo, hacen que el plástico pueda verse más apagado, amarillento y, en el peor de los casos, opaco. Y aunque a veces pensamos que para recuperarlos la única solución es acudir a un taller, existen productos que tratan de devolverles parte de su aspecto original en casa.




El año pasado se hizo público el informe La inhumación tardoantigua del Hostalot-Ildum. Nuevas aportaciones, donde se daba cuenta de los análisis genéticos de una aristócrata germana, de finales del siglo IV o principios del V, enterrada en el yacimiento arqueológico de Hostalot (Vilanova d’Alcolea, Castellón). La mujer, según reconstruyeron expertos, se sintió morir y buscó refugio, junto a su séquito, en la mansio Ildum, una especie de hostelería de la época ¿La razón de su muerte? O fue atacada por bandidos que poblaban en aquellos momentos la zona o falleció por alguna incidencia en el camino. Pero. ¿quién la acompañaba en su largo y peligroso recorrido por Europa? Ahora, los expertos han encontrdo una nueva pieza de este apasionante puzle genético. Vino acompañada de su hermano, cuyo cuerpo ha sido encontrado a 725 kilómetros de distancia, en Mérida. La mujer, posiblemente, vino a casarse con algún noble local.


No te vamos a decir que pagar un gimnasio es una mala inversión, porque si vas con frecuencia y te esfuerzas en cada sesión, los resultados no se harán esperar. Pero si eres de los que renuncian a salir de casa, especialmente cuando llega el frío, y quieres seguir manteniéndote en forma, sigue leyendo: te proponemos algunos productos con los que podrás equipar tu hogar para conseguirlo.










Ammar Yassir (Omdurmán, Sudán, 21 años) ha hecho de su exilio un diario fotográfico. Se marchó de Sudán en diciembre de 2023 poco después de que estallara la guerra que, pronto, desembocó en la mayor crisis humanitaria del mundo. Yassir no ha regresado desde entonces, pero, a través del proyecto fotográfico Nunca encontraré un hogar, combina imágenes de su familia y su país y la experiencia del desarraigo. “Comenzó como un diario personal. Más adelante empecé a añadirle más y más capas, preguntando a las personas de mi entorno qué significaba para ellos el hogar y qué implica llegar a un punto en el que ya no tienes un hogar al que volver”, afirma, en entrevista con EL PAÍS en Madrid. Yassir ha visitado España para participar en el festival We Are Photo en El Campillo, Huelva.

Como suele ser habitual cada semana, en EL PAÍS Escaparate nos ponemos manos a la obra para encontrar los 30 chollos por menos de 30 euros que realmente merezcan la pena en el amplio catálogo de Amazon. Pues bien, esta selección reúne superventas de las distintas y principales categorías de compra con hasta un 60% de descuento. ¡Corre que vuelan!






























Bibiana Candia es la invitada esta semana en Qué estás leyendo, el podcast de libros de EL PAÍS. La autora de Azucre y, recientemente, de Lar, habla con Berna González Harbour sobre estos dos libros que ponen el foco en personajes olvidados por la historia del siglo XIX. El primero, sobre los niños gallegos esclavizados en Cuba. El segundo, sobre la revuelta de mujeres cigarreras cuando iban a ser sustituidas por máquinas. “Los grandes héroes no son príncipes ni aristócratas”, asegura.
No creo que tenga ningún sentido esa distinción tan frecuente entre literatura y periodismo. La literatura se hace de diversas maneras, en lugares o espacios distintos: el libro, el escenario, el periódico. No me refiero a la colaboración literaria sin más, a lo que se llama “la firma”, para distinguir a quien escribe de los periodistas sujetos a las obligaciones y los ritmos de la actualidad. El periodista es tan literato como el novelista o el poeta. Hay novelistas buenos y malos, como hay poetas, o autores dramáticos, y periodistas también. No es que el periodismo sea un género inferior, o menor, siguiendo la manía jerárquica que tanto daño hace a la percepción justa de lo escrito. Tampoco las fotos que se publican en el papel de periódico son de por sí inferiores a las que se exhiben bien impresas y enmarcadas en las galerías de arte. Las fotos de asesinos y mendigos de Weegee se publicaban en las páginas del New York Post en los años cuarenta, y las de Cartier-Bresson o André Kertész y tantos otros ilustraron la edad de oro de las revistas gráficas. En España, por no ir tan lejos, uno de los mejores fotógrafos del siglo XX fue el gran Santos Yubero, que retrataba lo mismo la celebración del 14 de abril en Cibeles que la faena de un torero o una jugada de fútbol, y al que nadie otorgó consideración de artista mientras vivía. En los años treinta escritores de mucho postín —Unamuno, Baroja— firmaban artículos en los periódicos, pero su prosa, leída hoy, es más vacua y retórica que la de los reportajes espléndidos de Chaves Nogales, Josefina Carabias, Gaziel, Josep Pla. Cuando yo tenía 14 o 15 años, allá por los primeros setenta del siglo pasado, mi aspiración de ser escritor era inseparable de la de ser periodista, y mis héroes eran Manu Leguineche y otro gran reportero ahora olvidado, Enrique Meneses, que había sido el primero en localizar y entrevistar a Fidel Castro en Sierra Maestra.


Comencé mi relación con El País Semanal con un orgasmo. Sucedió el 6 de febrero de 1994. No se repitió en los siguientes 12 años.

