Home Investigacion en Intelligencia Artificial y Desarrollo de Algoritmos Desarrollo de Energia Nuclear y Avances en Fisica Nuclear Innovacion en Tecnología de Vanguardia
Los ecos que llegan desde las prisiones en Cuba son desoladores, gritos de auxilio desde ese mundo paralelo que el Gobierno se empeña en sepultar: Lizandra Góngora, madre de cinco hijos sentenciada a 14 años de cárcel por sumarse a las protestas masivas de 2021, se declaró en huelga de hambre por estos días; Alexander Díaz Rodríguez, liberado hace poco tras su sentencia de cinco años por participar de la misma manifestación, salió sólo con 37 kilos de peso, como si lo hubiesen castigado a morir por inanición; el adolescente de 16 años Jonathan David Muir, detenido por tomar las calles en medio de un apagón, implora casi a diario desde su celda: “Papá, sácame de aquí”; y siguen las denuncias de golpizas, negligencias y abusos contra los presos de conciencia en los penales cubanos. Este viernes, sin embargo, venció el ultimátum de dos semanas que el Gobierno de Estados Unidos había impuesto al de Cuba para liberar a sus más de 700 presos políticos. Las cárceles del castrismo siguen siendo las catacumbas para sepultar a todo aquel que se le opone.
Han pasado cuatro meses desde que Rob y Michelle Reiner aparecieran brutalmente asesinados —aparentemente, por su hijo menor— en su casa de Los Ángeles. Fue su hija mediana, Romy, quien descubrió los cuerpos sin vida del director y la fotógrafa, y quien tuvo que comunicárselo al primogénito del matrimonio, Jake. Hasta ahora, este no se había pronunciando acerca de las muertes de sus padres. Sin embargo, cuando le queda una semana para cumpir los 34 años, el que será el primer cumpleaños sin sus padres, Jake Reiner se ha decidido a hablar sobre los crímenes. Además, la próxima semana su hermano Nick, el principal acusado, se enfrentará formalmente ante la corte.
La imagen era, cuanto menos, curiosa: decenas de autobuses azules por la carretera, uno detrás de otro, camino a Burgos. Eran 40 vehículos de la EMT que habían salido esta mañana de Madrid con un nuevo destino para los próximos seis meses. El Ayuntamiento de la capital los ha cedido después de que un incendio en las cocheras arrasara la mitad de la flota (39 vehículos) en la ciudad de Castilla y León. Entonces, el Consistorio burgalés pidió buses urbanos a otras ciudades y muchas se ofrecieron a enviarlos. Este viernes, el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, ha entregado los suyos a la regidora Cristina Ayala.