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A trancas y barrancas, bajo el todavía condicionante de la lluvia para un torneo de la entidad del Masters 1000 de Miami, el campeón sella la victoria contra el checo Jiri Lehecka (doble 6-4, en 1h 33m) y se reafirma: esta gira es enteramente suya. Se quita Jannik Sinner la gorra y entonces parece otro, revolviéndose esos rizos rojos y dibujando una sonrisa inimaginable sobre la pista; ahí dentro, él sencillamente compite. Esa presencia asusta. Demasiados argumentos a su favor. Una vez que su tenis coge temperatura, el italiano despeja rivales como quien despacha moscas y descuenta rondas hasta alcanzar logros como este último, de relieve: el doblete americano ya está en sus manos.
Antes de que Sinner diese el segundo bocado consecutivo al ranking en Miami, a 7.400 kilómetros de allí, Alcaraz se dejaba ver en las instalaciones de la Real Sociedad Club de Campo de El Palmar —su centro de operaciones habitual— para emprender los entrenamientos sobre tierra batida.
El líder del circuito, de 22 años, se ejercitó a mediodía como inicio ya de una gira en la que deberá defender una gran bolsa de puntos; en concreto, los 4.330 obtenidos el curso pasado, en concepto de campeón de Montecarlo, Roma y Roland Garros, además de haber sido finalista en Barcelona.
El murciano se desplazará el viernes al Principado y, una vez conocida su teórica ruta en el torneo, hará la toma de contacto con la pista monegasca. En 2025 se coronó por primera vez al remontar en el desenlace al italiano Lorenzo Musetti.
Alcaraz cedió en las semifinales de Indian Wells, frente a Daniil Medvedev, y luego pinchó en el segundo compromiso de Miami, ante Sebastian Korda. De inmediato volvió a casa y tras unos días libres retomó la raqueta. Ahora queda por ver cuál será su plan.
Antes de Roland Garros (a partir del 26 de mayo) dispondrá de cuatro citas para rodarse, pero la exigencia continuada de la gira tal vez le conduzca a descartar alguna de ellas; de hecho, desde su irrupción en la élite nunca ha completado todo el trazado.
Hace un año, por ejemplo, sufrió un pinchazo muscular en el Godó que le impidió luego competir en la Caja Mágica, aunque al final pudo llegar en óptimas condiciones a París. Este año ha desfilado por Melbourne, Doha y la doble cita norteamericana. En total, 19 partidos.

En la estación de tren de Pekín, inaugurada por el mismísimo Mao Zedong en 1959, la sala de espera número cuatro está a rebosar. Al fondo de la estancia, entre sobrias columnas de mármol y decenas de viajeros, un rótulo luminoso indica que el mítico expreso nocturno K-27 con destino Pyongyang, la capital de Corea del Norte, está a punto de salir. El reinicio de la ruta hace dos semanas, tras seis años suspendida, muestra cierto giro aperturista de la hermética nación atómica. “Contribuirá a impulsar los intercambios entre ambos países, así como la cooperación económica y comercial y los intercambios culturales”, anunciaba la prensa estatal de China. El lunes reabrirá también una conexión aérea entre ambas capitales.





“¿No va a venir nadie a recibirme?”. Una figura menuda pero poderosa irrumpe en el estudio fotográfico. Carmen Maura (Madrid, 80 años) entra en escena. Es pequeña y delgada, pero su voz, una de las más inconfundibles del cine español, es rotunda. No parece estar de muy buen humor. Luego reconocerá que ha tenido que madrugar para esta sesión de fotos y que detesta tener que hacerlo. “Me da mucha pereza levantarme temprano. Es lo que más me cansa de este trabajo. Por eso estoy todo el rato pensando en retirarme”, va a admitir. Ahora preferiría estar en su piso, en el barrio madrileño de Chamberí, con su perrita. “No sabes lo mona que es mi casa. La tengo desordenada y llena de pijadas, pero soy muy feliz ahí. Cada vez me cuesta más salir”.
Miguel Reveriego
Beatriz Machado
Raquel Álvarez (The Crew Art) para Chanel Beauty y Keune Haircosmetics
Cristina Serrano
Sergio Borondo y Javier Suárez
David García
Diego Serna
Noelia Castillo Ramos recibió la eutanasia el jueves en la habitación del que ha sido su hogar en los últimos tiempos: Sant Camil, una residencia sociosanitaria de Sant Pere de Ribes, 40 kilómetros al sur de Barcelona. Ese santo, Camilo, es el patrón de los enfermos, pero también de los médicos, que han estado en la diana de grupos ultras poco menos que como responsables de la muerte de la joven parapléjica a los 25 años. El señalamiento de los profesionales vinculados al caso es solo una de las consecuencias que deja la traumática eutanasia de Noelia, que ha tenido que batallar contra su padre y superar hasta cinco filtros judiciales antes de ver cumplido, casi dos años después, su derecho.
Si todo va bien, en apenas cuatro días se encenderán los motores del cohete espacial más potente de la historia. En la parte superior de la lanzadera —más alta que una torre de 30 pisos— dentro de la nave Orion, estarán sentadas las cuatro primeras personas que viajarán a la Luna en más de 50 años. Entre ellos, la especialista de misión Christina Koch y el piloto Victor Glover, que serán la primera mujer y el primer negro que viajen hasta el satélite. Y también el comandante Reid Wiseman y el especialista canadiense Jeremy Hansen, primera persona no estadounidense en realizar este periplo espacial.
