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En España trabajan 12,19 millones de hombres, según las cifras de la Encuesta de Población Activa (EPA) del tercer trimestre. El número esconde un nuevo récord para el mercado laboral español, uno de los pocos relacionados con la ocupación que aún no se habían superado en este nuevo ciclo expansivo. Esa cantidad de hombres trabajando supone un nuevo máximo de ocupación masculina. 19 años después se cruza la frontera que marcó el tercer trimestre de 2007, con 12,18 millones de ocupados, cuando la construcción aún absorbía mano de obra masculina a paladas.
Durante la tarde del sábado 5 de septiembre, por la tienda insignia de la firma Paul Smith, en el elegante barrio de Mayfair en Londres, pasaron el director de un museo nacional de Noruega, un arquitecto que tenía entre manos el diseño de un nuevo aeropuerto y varios visitantes más de Atenas, Toronto, Ciudad de México y lugares diversos de Estados Unidos. A todos los atendió un señor alto y espigado, de unos 80 años, elegante en su traje de chaqueta, con estilosas gafas y melena revuelta. Ninguno se enteró de que era el mismísimo Smith, el decano de la moda británica, que en la cumbre de su fama y éxito no se resiste a seguir despachando clientes, como un eterno Saturday boy (así se ha llamado siempre al estudiante de refuerzo que contratan los comercios para la tarde más atareada de la semana) que disfruta con el contacto humano.
La sociedad argárica perduró unos 650 años (2200 a 1550 a. C.) y se extendió por un territorio de unos 35.000 kilómetros cuadrados en las actuales provincias de Murcia, Almería, Granada, Alicante, Jaén y Ciudad Real. Se desconocen las causas de la desaparición de esta sociedad que debatía sus problemas en una especie de parlamento (un espacio de deliberación política que numerosos expertos consideran el primero de la historia), estaba dividida en clases sociales, sufría una enorme violencia social, dominaba la orfebrería y habitaba ciudades encaramadas en altozanos fuertemente protegidos.

A un lado del sofá, a primerísima hora de la mañana del martes, la actriz Andrea Ros (Terrassa, 33 años). Al otro, aunque no dejarán de acercarse, tocarse y reírse juntas, Sandra Sánchez (Talavera de la Reina, 45 años). La primera, además de aparecer en series y películas como [REC]2, Zorras o A mil kilómetros de la Navidad, es divulgadora perinatal y cocreadora del podcast La vida secreta de las madres. Sánchez no solo ganó la primera medalla de oro del karate en unos Juegos Olímpicos, es que lo hizo en Tokio, capital del país donde nació este arte marcial, y en 2021, con 39 años. Además, es bicampeona mundial, siete veces campeona de Europa y en aquel 2021 logró la triple corona del tirón: europeo, mundial y Juegos Olímpicos. Ahí queda la hazaña. Y están juntas porque Ros da vida a Sánchez en Karateka, de Aritz Moreno, que se estrena este viernes.
Dónde nacemos condiciona nuestra mirada. Andrea Ropero (Binaced, Huesca, 43 años) lo hizo en una familia de agricultores que tuvo que exiliarse por la Guerra Civil. Estudió en Barcelona con las becas de la educación pública. Y no se rindió gracias a su abuela. “Pasé una época muy mala y estuve a punto de dejar la carrera. ‘Mi mayor pena sería morirme y no verte de periodista’, me dijo. Al final, me vio en La Sexta. Antes del informativo, llamaba casa por casa en el pueblo para avisar a los vecinos”. Al recordarlo, los ojos verdes le brillan un poco más.
No hay más cabellos de lo habitual en el desagüe de la ducha y tampoco se aprecian nuevas entradas al apartarse el flequillo o recogerse la melena al llegar a casa. Sin embargo, al hacerse una coleta, la goma necesita una vuelta más. La escena resulta familiar: cada vez más mujeres sienten que tienen menos pelo. Concretamente, según un estudio sobre salud capilar hecho público esta semana por Iraltone, un 46% de mujeres refiere más caída en el último año y un 28% de ellas, menos densidad (frente a un 36% y 24% respectivamente de hombres). El censo publicado en 2025 por la Sociedad internacional de cirugía capilar registró un aumento del 16,5% en el número de pacientes femeninas sometidas a cirugía capilar entre 2021 y 2024. El dato no demuestra que haya más alopecia, solo que más mujeres llegan a tratarla. En España, la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) calcula que la alopecia androgenética afecta a entre el 5% y el 10% de las mujeres y subraya una diferencia esencial: que se caiga más pelo no siempre significa que se esté perdiendo densidad. Entonces, ¿tenemos menos pelo o estamos prestándole más atención?
Levantarse ha sido difícil en estos últimos días para Damián Bernabéu (Jaén, 63 años). Este profesor de Formación Profesional (FP), que llevaba 36 años ejerciendo hasta que se quedó en paro este verano, decidió unirse el 19 de octubre a las protestas de los docentes madrileños que están en huelga indefinida por la educación pública. La policía cargó contra Bernabéu y otros participantes frente al Palacio de Santoña, en el centro de la ciudad, a las puertas de un acto de la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, mientras los profesores pedían mejorar las condiciones de un trabajo que él espera recuperar algún día. Un agente le empujó con un escudo policial, se cayó al suelo y se dio contra una pared. El impacto le dejó un gran moratón e hinchazón en la espalda que le provoca dolor cada vez que intenta levantarse de una silla o de la cama. Ahora ha presentado una denuncia en un juzgado de guardia por lo que considera una “fuerza bruta contra una gente totalmente pacífica”.
Se estima que cada gramo de alcohol consumido aporta alrededor de siete kilocalorías ―una cifra muy cercana a la de las grasas― sin ofrecer a cambio al organismo ningún nutriente esencial como vitaminas, minerales, proteínas o fibra. De ahí el concepto de calorías vacías asociado a las bebidas alcohólicas. A esas calorías, además, habría que añadir, en el caso de los cócteles y combinados, las que aportan los refrescos azucarados. Por eso, el consumo de alcohol siempre se ha asociado con la ganancia de peso.
En una sola semana, Christopher Lloyd, el científico loco de la trilogía ochentera Regreso al futuro, ha celebrado sus 88 años y ha publicado sus memorias, In My Own Time: A Memoir. Son más de 250 páginas en las que el actor recorre su solitaria infancia en Waveny (Connecticut); los inicios de su carrera actoral en el Nueva York de los años sesenta y su lucha contra la adicción al alcohol y a la cocaína, aspectos de su vida de los que rara vez ha hablado en público. En su libro cuenta que la primera ocasión que consumió drogas fue a las afueras de un club de comedia en Los Ángeles en los setenta. Se acercó al coche de una mujer a la que acababa de conocer y se metió “un par de rayas”. Según escribe: “Eso fue todo lo que hizo falta. Me enganché casi de inmediato. Me encantó, y ahí fue donde comenzó mi abuso de la cocaína”.
El grupo de Facebook, con más de 400.000 seguidores, está repleto de publicaciones muy similares. Una de ellas, compartida el 14 de octubre, incluye la foto de Omar Mustafa, un joven de 29 años apodado El Mecánico de la ciudad de Kosti, en el Estado de Nilo Blanco, en el sur de Sudán. Otra, del mismo día, muestra a Sabahi Mabrouk, un adolescente de tan solo 13 años del pueblo de Karkoj, en el Estado sudanés de Sennar, al sureste del país.