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A Santiago Abascal le preocupa que el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, este asumiendo cada vez más su discurso, hasta el punto de que, en algunas materias, parecen prácticamente indiferenciables para los electores, según fuentes de Vox. Puede resultar paradójico, ya que este hecho evidencia que Abascal ha ganado la batalla ideológica en el seno de la derecha, tras quejarse durante años de que los populares habían asumido sin discutirlos los postulados de la izquierda. Además, esta evolución de Feijóo facilita que los dos socios puedan pactar un programa de gobierno común después de las elecciones del 29 de noviembre.
El escritor y diplomático José María Ridao (Madrid, 1961) lleva décadas tratando de interpretar lo que pasa en el mundo; sobre el terreno, desde su trabajo en embajadas y consulados, y sobre el papel, con ensayos, novelas y artículos periodísticos. Ha vivido en legaciones en la extinta Unión Soviética, Estados Unidos o la India. Ahora se encuentra al frente del Consulado de Buenos Aires, el mayor de España en el mundo, y uno de los más afectados por la ley de nietos. Accede a una entrevista telefónica a punto de que se cumpla un cuarto de siglo de su libro La elección de la barbarie (Tusquets, 2002), en el que tocaba muchos de los problemas que atraviesan hoy las democracias.
Las candidaturas del 29-N, publicadas este miércoles en el Boletín Oficial del Estado (BOE), traen muchas novedades en las listas de los partidos al Congreso y al Senado por los distintos acuerdos a izquierda y a derecha. Pero, más allá de los cambios en las papeletas de las formaciones políticas, ¿cómo se reparten los escaños en ambas Cámaras? ¿Cuántos diputados y senadores corresponden por circunscripción? La explicación, en el vídeo superior.
Dónde nacemos condiciona nuestra mirada. Andrea Ropero (Binaced, Huesca, 43 años) lo hizo en una familia de agricultores que tuvo que exiliarse por la Guerra Civil. Estudió en Barcelona con las becas de la educación pública. Y no se rindió gracias a su abuela. “Pasé una época muy mala y estuve a punto de dejar la carrera. ‘Mi mayor pena sería morirme y no verte de periodista’, me dijo. Al final, me vio en La Sexta. Antes del informativo, llamaba casa por casa en el pueblo para avisar a los vecinos”. Al recordarlo, los ojos verdes le brillan un poco más.
Hace apenas unos días, la revista norteamericana Inside Hook publicó un contenido periodístico del todo infrecuente. Lo firma el escritor neoyorquino Jaed Coffin y viene a ser un elogio del hombre “normal” como alternativa al superhombre nietzscheano de las redes sociales, además de una exhortación a dejarse de tanto gimnasio, “madurar bien” y aceptar con elegancia la derrota que nos impone el paso del tiempo.

El ser humano —y no digamos ya el gallego, que posee la patente de la morriña— tiende a la nostalgia, la “tristeza melancólica originada por el recuerdo de una dicha perdida”, según la RAE. La melancolía es vaga por naturaleza, paralizante, y cualquier tiempo pasado no siempre fue mejor, por mucho que siempre será más agradable recibir una carta de amor escrita a mano que un sexting intempestivo en el WhatsApp. Quizá es mucho decir que las campañas electorales de antes nos causaran “dicha”, pero en las de ahora, claramente, ha habido pérdidas: sobriedad, buen gusto, sentido del ridículo... Desde que los comicios generales tienen fecha, cuesta diferenciar las jornadas de precampaña en redes de cualquier episodio de La hora chanante, y cada vez es más difícil distinguir la realidad de las desternillantes sátiras de El Mundo Today.

A la decisión del Tribunal Supremo, confirmando la suspensión cautelar del reconocimiento de nacionalidad realizado al amparo de la denominada Ley de nietos, se ha sumado el rechazo “por prematuro” del recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional presentado por el Defensor del Pueblo. De este modo, todo apunta a que si el Supremo no adopta una resolución sobre el fondo de la controversia pendiente, avalando su corrección jurídica en tiempo útil, antes de que se celebren las elecciones generales el próximo 29 de noviembre (lo que resulta altamente improbable), las personas afectadas (unas 163.000) no podrán ejercer el derecho fundamental de sufragio.
¿Qué estará haciendo mi hijo? ¿Habrá ido a la mani? ¿Se habrá metido en algún lío? Son algunas de las preguntas que seguramente habrá inquietado a más de un padre o madre estos días al ver las imágenes de los graves altercados en Barcelona. Unas acciones que se convocan por redes sociales o por grupos de mensajería con cientos de personas y que las familias no acostumbran a controlar. “Las familias estamos muy preocupadas porque ves las imágenes de los disturbios y van a lo que van, a reventar cosas”, comenta Núria, madre de un adolescente a punto de cumplir 15 años.
La reforma de la ley de seguridad ciudadana, la conocida por sus detractores como ley mordaza, se ha convertido en la eterna asignatura pendiente de todos los gobiernos de Pedro Sánchez. Siempre prometida, pero nunca alcanzada. Durante la legislatura a la que acaba de poner fin el adelanto electoral, el proyecto ha navegado en una marejada de discrepancias entre los partidos que apoyan cambiar la norma hasta desembocar en una zozobra que se vislumbraba desde hace meses. A pesar de que, en octubre de 2024, el proyecto pasó su primer trámite parlamentario, en los dos años transcurridos desde entonces no ha llegado a reunirse la ponencia ―grupo de parlamentarios que estudian los proyectos legislativos antes de su envío a comisión y, si es aprobado, a pleno― precisamente por las diferencias entre los partidos que debían sumar sus votos para sacar adelante la iniciativa: PSOE, Sumar, EH Bildu, PNV, ERC, Podemos y Junts. Es la tercera vez que se frustra la reforma. En 2019, la causa fue la disolución anticipada de las Cortes. Y en 2023, el acuerdo sobre el texto entre socialistas, Unidas Podemos y los nacionalistas vascos fue rechazado por ERC, Junts, EH Bildu y BNG al considerarlo insuficiente.
Temor a la tribu, maltrato homosexual, obligaciones militares, miedo a la familia, disputas por una herencia e incluso amenazas en TikTok. La justicia ha comenzado a resolver ya los recursos con todo tipo de argumentos que los migrantes que están en Ceuta han desplegado ante la Audiencia Nacional, como última vía para lograr quedarse en España. La Sala de lo Contencioso-Administrativo ha denegado ya, al menos, 45 solicitudes de protección urgente, la mayoría de ellas de Marruecos (30), de acuerdo a los escritos que el propio órgano ha publicado.