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La madrugada del 28 de agosto, el tránsito de la Luna a través de la sombra terrestre provocará un eclipse parcial. No se ve un eclipse lunar en España desde el 7 de septiembre de 2025, aunque en esa ocasión fue total en gran parte del territorio. El satélite natural de nuestro planeta se tiñó aquella vez de un tono ocre, como sucederá también en las primeras horas de este viernes. Un color, según los expertos, semejante a los atardeceres de la Tierra.

The Waterboys puede ser la banda que más músicos ha tenido en sus filas en la historia del rock. Desde su fundación en 1983 hasta ahora, el total de artistas que han actuado o grabado con el conjunto asciende a 96. Es casi el triple de miembros que decía haber tenido Spinal Tap, el grupo surgido de un hilarante falso documental que exageraba los clichés del universo melenudo. Por eso, es inevitable arquear una ceja cuando su líder y única figura permanente, Mike Scott (Edimburgo, Escocia, Reino Unido, 67 años), dice que la formación ya “no necesita cambiar, puede quedarse así”. “A lo largo de los años, he encontrado a intérpretes tan versátiles que pueden tocar muchos tipos diferentes de música”, asegura por videollamada. “Llevamos ya seis o siete años con una formación estable y siempre se nota fresco. Cuando tienes a las personas adecuadas, no hace falta cambiar”. Habrá que creerle.
En una de esas semanas de junio en las que los días se estiraban y el Mundial de fútbol robaba la atención de los aficionados, la revista Forbes, ajena a priori al deporte de élite, publicó la denominada 30 under 30, la lista con la que cada año trata de resaltar el talento empresarial y la proyección de una treintena de nombres que aún no se han adentrado en la treintena. En dicho listado, incuestionable sello de validación en el mundo de los negocios, aparecía un nombre de lo más corriente que, sin embargo, escondía una historia única. Carlos Martínez (A Coruña, 30 años) había sido uno de los seleccionados por la revista por haber fundado junto a su socio Miguel Ortín Wellbeinn, una empresa española dedicada a la recuperación deportiva. Lo llamativo, no obstante, es que solo un verano antes de que el número llegara a los quioscos, Martínez, jugador de baloncesto, se había proclamado campeón del mundo con la selección española en Mongolia.
Aunque el mercado inmobiliario muestra este año una ligera desaceleración en la compraventa de viviendas respecto a 2025, los precios siguen marcando máximos. Entre enero y junio se cerraron un 7,7% menos de operaciones que en el mismo periodo del año anterior, según los datos del Consejo General del Notariado, lo que equivale a cerca de 30.000 transacciones menos. Pese a ello, el precio medio del metro cuadrado en España superó en junio los 2.100 euros, un nivel inédito en la serie histórica notarial que arranca en 2007, en un contexto marcado por la escasez de vivienda disponible y una demanda todavía muy sólida.
Los gastos de gestión ocultos son una sorpresa desagradable que aparece al final del proceso de compra por internet de viajes o entradas para conciertos: un consumidor cree que el precio es, por ejemplo, 30 euros, y cuando va a hacer el pago, se suman otros cinco euros de gastos de servicio. Desde el pasado diciembre, la normativa española obliga a mostrar esas cantidades —que son legales— al inicio de la compra, pero muchas empresas siguen sin cumplirla. El Ministerio de Consumo propone sancionar a una de las principales empresas de billetes de tren y avión, que sigue escondiendo el precio final de los trayectos, en la que se puede convertir en la primera multa por este motivo en España, tal y como ha podido confirmar EL PAÍS.
En las localidades de Israel que sufrieron el ataque de Hamás en octubre de 2023, todo lo que llegue desde Gaza genera preocupación. Incluso si se trata, como en las últimas semanas, de cometas infantiles. Entre los kibbutzim de Beeri y Nahal Oz, a menos de un kilómetro de la Franja, han caído una decena en el último mes y el Gobierno de Benjamín Netanyahu ve detrás una estratagema de Hamás para testar sus límites. El domingo, amenazó con asesinar a los responsables y hasta con expulsar a la fuerza a la población de las zonas de donde salen las cometas. Cuatro días más tarde, la Junta de la Paz (el organismo presidido por Donald Trump que supervisa la aplicación de la tregua de Gaza) volvió a alinearse con las tesis de Israel y pidió el fin de “toda actividad militante” en el enclave palestino, “incluido el volado de cometas”. Desde entonces, se suceden en Gaza las imágenes de adultos rompiendo cometas enfadados o de niños llorando por no poder volarlas. Los comités populares (que administran los refugios y campamentos de desplazados) exhortan a los padres a impedir a sus hijos jugar con ellas “a fin de proteger sus vidas inocentes”.


La vuelta a la rutina será diferente para Julián el próximo mes, cuando tendrá que iniciar un tratamiento de radioterapia para tratar un cáncer de próstata tras un proceso diagnóstico que comenzó con una analítica realizada en 2024. “La proteína PSA estaba alterada y ese septiembre decidieron hacerme una resonancia, pero tardaron más de seis meses en realizarla y no fue hasta septiembre de 2025 cuando me solicitaron una biopsia”, explica. La demora media era de 180 días hábiles en el Hospital Universitario del Sureste y estaba en el puesto 125. Gracias a una reclamación, en enero de este año entró en quirófano y en abril se enteró de su diagnóstico al completo. “No podía esperar más para operarme, mi cabeza daba muchas vueltas, pagué 9.000 euros y me fui a la privada”, dice el hombre de 65 años, mientras afronta una terapia hormonal. La suya es una de las historias que se esconden tras las listas de espera. Julio (el último mes del que se conocen los datos) batió el récord de pacientes pendientes de una operación en la Comunidad de Madrid, con 114.627 personas aguardando una intervención, un 22,12% más que hace un año y un 64% más que en 2020.
El foro de banqueros centrales que comienza este viernes en la localidad estadounidense de Jackson Hole, Wyoming, y que reúne a las primeras espadas de la política monetaria mundial, tiene este año a un nuevo protagonista. Kevin Warsh acudirá por primera vez a esta cita como presidente de la Reserva Federal y, pese a su conocida aversión a detallar enfoques y estrategias, la expectativa sobre el contenido de su discurso es máxima. También la presión del mercado. En los últimos días, las rentabilidades de los bonos estadounidenses han escalado a niveles no vistos en 20 años. El mercado reaccionó con sorpresa y decepción tras la rueda de prensa de Warsh de finales de julio, cuando la Fed dejó sin cambios los tipos sin dar pistas de cómo moderar la inflación. Los inversores esperan ahora un mensaje más decidido y señales claras más allá de la exposición del deseo teórico de contener la inflación. Si Warsh se enroca en la opacidad del discurso que ha defendido hasta ahora, se expone al riesgo de que la rentabilidad de los bonos se dispare y se extienda la sensación de pérdida de credibilidad que dejó la cita de julio.
Nadie sabe lo que pasaba por la cabeza de Lindsay Clancy cuando mató a sus tres hijos, de entre 8 meses y 5 años. Su defensa en el juicio que se está celebrando en Plymouth (Massachusetts, Estados Unidos) alega que todo fue fruto de una psicosis posparto, que solo en una disociación absoluta con la realidad había sido capaz de hacer tal cosa. Médicamente, es una explicación posible, aunque no la única, según las especialistas consultadas por este periódico. Hay muchos motivos por los que una madre podría matar a sus hijos, y la psicosis es solo uno de ellos. Además, apuntan, la gran mayoría de las psicosis posparto no terminan en este trágico desenlace.
Francia, verano de 1966. Junto a los superéxitos de la angelical Mireille Mathieu y de ídolos yeyé tan pulcros como Sheila o Salvatore Adamo, hay otra canción bastante más gamberra que las radios están pasando en bucle para alborozo de los oyentes. En ella, un niño de ocho años escribe una carta a sus padres desde un campamento vacacional. El estribillo parece inofensivo: “Las bonitas colonias de vacaciones / gracias, mamá, gracias, papá / Todos los años quisiera que volvieran a empezar / ¡Yucaidí, aidí, aidá!”. Sin embargo, aquello pronto adopta otra deriva: “Toso un poco porque respiramos el humo de la fábrica de al lado / Pero jugamos justo enfrente, en el vertedero municipal”. Y después: “Por la mañana vamos a rebuscar en la basura / Los monitores no son malos: / se pasan roncando tres cuartas partes del tiempo de la cogorza que llevan”. No a todo el mundo le hace gracia, así que habrá consecuencias.