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La librería más antigua de Madrid protagoniza estos días un thriller inmobiliario en el que no todo es lo que parece. Para contar la historia que hay detrás, hay que presentar a sus tres protagonistas: la dueña del local y de la librería, Ana Serrano, una mujer que heredó el negocio de su familia y que lo regentó junto a su hermana toda la vida; Juan José Janeiro, un inversor extranjero que aprovechó el momento en que se anunció el cierre hace algo más de cuatro años y quiso rescatarla; y Pablo Cerezo, un joven entusiasta comprometido con la cultura. El conflicto amenaza con hacer desaparecer Pérgamo, una librería con estanterías de otro siglo y por la que han pasado los autores más reconocidos del mundo.
Los automóviles, dice el ensayista francés Roland Barthes (1915-1980), son las nuevas “catedrales góticas”: obras colectivas y anónimas que los ciudadanos consideran “un objeto mágico”. Lo escribió en una serie de artículos, publicados en la revista Les Lettres Nouvelles, en los que se detenía en fenómenos en apariencia superficiales: del nuevo Citroën DS a los anuncios de detergentes, pasando por los juguetes de plástico y la coronación de Isabel II de Inglaterra.
El iPhone Duo está recibiendo un número creciente de quejas de usuarios que aseguran que la pantalla plegable se les ha agrietado. Las primeras denuncias aparecieron en foros como Reddit y en redes sociales como X o TikTok. El medio Bloomberg News se ha hecho eco de estos incidentes y ha verificado con más de media docena de clientes los hechos. Apple ha reconocido en un comunicado un problema que “afecta a un número reducido de unidades”. Recomienda, en estos casos, contactar con AppleCare para solicitar una sustitución. La compañía no ha explicado qué provoca las grietas ni si tiene previsto solucionar el problema de forma general.
Una idea puede ser brillante. Puede anticiparse a su tiempo. Pero en el principio no está la tecnología, “sino las personas que la hacen avanzar, que investigan, emprenden, se hacen preguntas diferentes, detectan una necesidad. Y que deciden asumir el riesgo de construir una solución desde cero”.

A la una y media de la madrugada, un hombre llamado Rubén circula por la carretera en dirección a su vivienda en Arroyomolinos (Madrid). Es 22 de febrero de 2023, apenas hay tráfico, pero una patrulla de la policía le da el alto. Él para el vehículo pensando que es un control rutinario, cuando, de repente, se ve envuelto en una maraña de golpes e insultos y esos supuestos agentes lo meten a trompicones en su coche. Al mismo tiempo, en su casa, cuatro encapuchados, también vestidos como policías, sacan a su mujer y sus hijos de la cama y los meten en otro coche. Es el inicio de una noche de terror y brutalidad a manos de una banda a la que no le temblaba el pulso para conseguir todo el dinero y las joyas que pudiera. ¿Su límite? Una anotación en un papel en la mesilla de noche de uno de los criminales da una idea de sus expectativas: “Riqueza Éxito - un millón de euros”.

Enfrentarse periódicamente al escrutinio de decenas de miles de personas puede parecer una terapia de choque para la ansiedad social, pero el cantante Mora (Bayamón, Puerto Rico, 30 años) admite que hacerse fotos con seguidores aún se le hace cuesta arriba. “Lo hago porque sé que lo merecen, pero no lo disfruto”, confiesa. “Puedo estar cantando frente a 50.000 personas y no hay problema, porque no interfiere en mi espacio personal. Pero si estoy caminando por la calle y se me acercan dos, ya empiezo a sudar. Hay gente que quizás puede decir: ‘Este cabrón es un huelebicho’, pero no es que yo no quiera compartir, es que no tengo unas destrezas sociales muy buenas, que digamos”. Por eso, antes de convertirse en uno de los claros protagonistas de la escena reguetón moderna, Mora se situaba cómodamente en la sombra, como arquitecto de algunos de los éxitos que catapultaron a grandes nombres de hoy, como Bad Bunny (Dákiti o La difícil llevan su rúbrica), Karol G (la omnipresente El makinón), Eladio Carrión o Anuel AA.
Realización: Agustina Piriz. Asistente de fotografía: Diego Pérez. Asistente de realización: Lidia Lara. Maquillaje: Fidel Fernández (Another Artists Agency). Coche: Vintage Cars.