Home Investigacion en Intelligencia Artificial y Desarrollo de Algoritmos Desarrollo de Energia Nuclear y Avances en Fisica Nuclear Innovacion en Tecnología de Vanguardia
La obra de la escritora lesbiana francesa Monique Wittig es acaso una invitación para redefinir cómo entendemos los clivajes de nuestros transfeminismos contemporáneos. Una ocasión para volver a pensar en los modos posibles de reparación y edificación de mundos vivibles en este presente herido. La experimentación que supone su escritura aparece como una disrupción al tiempo acelerado, entrópico y deserotizado que organiza nuestras subjetividades actualmente. Apelo a la figura de Eros para señalar el encadenamiento entre nuestra experiencia situada de estar vivas, y la textura de las palabras que podemos inventar para nombrarla. Entendiendo la erótica como aquella fuerza que nos expande más allá del límite de nuestra piel. Potencia orientada al azar de los encuentros.

En 1997, el ejército israelí llevaba 15 años ocupando el sur de Líbano —con escaso debate nacional pese al goteo de militares muertos— cuando la madre de un soldado allí destinado, Rachel Madpis Ben Dor, leyó un artículo de prensa que le removió. Preguntaba por qué las madres israelíes habían renunciado al instinto básico de protección de sus hijos y aceptaban sin rechistar su envío a Líbano como carne de cañón. Telefoneó al autor, que insistió en visitarla. Para no estar sola, invitó a dos amigas, también con hijos en el frente, y se sumó otra que, básicamente, necesitaba un hueco en el coche. Como eran cuatro, igual que las matriarcas bíblicas, una se llamaba Rachel y empezaba la Pascua Judía, el periodista tituló el artículo “Cuatro madres”.

Italia tendrá elecciones en algún momento de 2027, si no antes, y tras la sonora derrota de Giorgia Meloni en el referéndum de reforma de la justicia, el pasado mes de marzo, en la oposición ya se ha encendido la maquinaria electoral. Sin embargo, la coalición de centro-izquierda es un artefacto complejo que aún necesita ajustes y sobre todo, decidir quién será el candidato. Porque hay al menos dos, oficiales, pero asoma una tercera, aún extraoficial.
El objetivo es que en Rusia ya no haya retaguardia. Así lo resumió el 27 de abril en la cadena británica BBC Robert Brodi, comandante de las Fuerzas de Sistemas no Tripulados de Ucrania. Brodi está al frente de la rama del ejército ucranio más poderosa, los drones. Sus aparatos ya golpean semanalmente objetivos alejados a más de 1.000 kilómetros de sus fronteras, sobre todo la industria petrolera y gasística de Rusia. “Con un alcance de entre 1.500 y 2.000 kilómetros dentro del territorio ruso, ya no existe para ellos una retaguardia pacífica”, dijo Brodi.
Tras años de apelaciones y recursos, la encarnizada pero incruenta guerra del foie gras acaba de concluir en Nueva York con la victoria legal de los animalistas, que se oponen al engorde forzoso de patos y ocas para agrandar su hígado, sobre los criadores de aves, defensores de la supervivencia de sus negocios. La ciudad había aprobado en 2019 prohibir la venta del grasiento manjar francés, pero sucesivos recursos de las granjas avícolas habían dilatado el proceso hasta ahora. En el ínterin, los neoyorquinos finolis, esos que cenan ostras con champán y se pirran por una buena baguette o un burdeos auténtico, apuraron con avidez la oferta del hígado graso en brasseries y bistrós, conscientes de que su disfrute podía tener los días contados.
Afra experimenta un sentimiento de alivio y de aprecio por la vida cada mañana, cuando despierta en Teherán y comprueba que el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, en vigor desde el 8 de abril, todavía se mantiene. “Gracias a Dios, la guerra no ha recomenzado”, es el primer pensamiento de esta mujer de 31 años.

La universidad privada CEU Cardenal Herrera de Valencia ha utilizado cuerpos donados de forma irregular en sus prácticas de su grado de Medicina. Las donaciones, según la ley autonómica y el propio protocolo de la institución, deben ser efectuadas por el propio donante en vida o por familiares directos. Sin embargo, al menos cinco de los cadáveres llegaron a las instalaciones del centro académico con la única firma de una enfermera o un amigo. Se trata del mismo campus que, como adelantó EL PAÍS, ha empleado con sus alumnos cuerpos con enfermedades infecciosas como la hepatitis C o la covid.
El discurso de Juan Manuel Moreno está lleno de palabras como “serenidad” y “moderación”. Son, dice el presidente de la Junta y candidato del PP el 17 de mayo, la base de la “vía andaluza” que hay que proteger del “lío”, en referencia a la inestabilidad allí donde su partido depende de Vox. Lo que suele obviar es que el “lío”, entendido como el acceso de la ultraderecha a posiciones de influencia que conducen al PP a pagar peajes políticos, empezó en Andalucía. Y que él mismo, que luce la vitola de barón moderado y ahora defiende una “apuesta integradora” de la inmigración que contrasta con la “prioridad nacional” concedida por el PP a Vox en Extremadura y Aragón, fue el primero en hacer cesiones a Santiago Abascal y los suyos. En inmigración, pero también en más temas delicados.


El PSOE de Extremadura ha concluido su catarsis tras el desastre en las elecciones de diciembre con la proclamación de Álvaro Sánchez Cotrina (Cáceres, 39 años) como su nuevo secretario general. El relevo, cerrado en un congreso extraordinario en el que la federación recuperó el ánimo y la unidad tras la etapa turbulenta con Miguel Ángel Gallardo, ha coincidido con la investidura y toma de posesión de María Guardiola. La prioridad nacional que ha pactado con Vox con el visto bueno de Alberto Núñez Feijóo, asumiendo los postulados de la ultraderecha sobre la supuesta discriminación de los españoles frente a los inmigrantes, ha concentrado los focos de la política española en la comunidad.
Maksym se echa a llorar cuando, en pleno registro policial, desbloquean su móvil en un ataque de fuerza bruta, un método con el que se encuentra la contraseña probando todas las combinaciones posibles. Un policía especializado en ciberdelitos recogió toda la información del dispositivo en vivo, antes de que lo borrara. Maksym, de 40 años y al que apodaban El Maestro, es el líder de un grupo criminal investigado por blanquear dinero a gran escala haciendo apuestas fraudulentas en casas de juego online. Su grupo llegó a suplantar las identidades de 240 personas en España que ni siquiera sabían que estaban jugando en su nombre. Cuando fueron a hacer su declaración de la Renta, vieron que Hacienda les reclamaba cantidades de hasta 7.000 euros por unas apuestas en internet que no habían hecho. La Policía le detuvo el pasado junio, junto a otras 11 personas. Maksym y cinco de los miembros de su grupo, todos de nacionalidad ucrania, menos un ruso, están en prisión provisional desde entonces.