Home Investigacion en Intelligencia Artificial y Desarrollo de Algoritmos Desarrollo de Energia Nuclear y Avances en Fisica Nuclear Innovacion en Tecnología de Vanguardia

Todo el dolor del mundo cabe en el jardín arbolado que se extiende ante la casa sacerdotal Buen Pastor de Toledo, el lugar habilitado en la capital castellanomanchega para acoger a decenas de familiares de las víctimas desaparecidas. Aquí comen, algunos duermen y esperan noticias desde hace dos días. La gente charla en corrillos diseminados, en un ambiente en el que se mezclan la tristeza, la frustración, la rabia y la incertidumbre; las personas se abrazan de esa forma larga en la que a uno le da tiempo a acariciar la espalda del otro, se oyen durísimas conversaciones en voz baja —“Ella es pequeña, pero madura…”; “es bueno que pueda llevar una flor a una lápida”— y de vez en cuando se eleva un llanto desconsolado que provoca un nudo en el estómago.

Los que amamos las plantas por su color, su fuerza y el cariño de quien nos las regaló sufrimos cuando languidecen. A veces logramos que rebroten después de una buena poda y dosis extra de abono, pero otras decaen irremediablemente y solo queda asumirlo. Sustituirlas. Eso cuesta, nos han dado muchas alegrías.

En el museo Metropolitano de Nueva York me fijé por primera vez en la cabeza de leona de la diosa Sekmet. Era una exposición sobre los saberes de la medicina en el Antiguo Egipto. En un vestíbulo en penumbra, que tenía una atmósfera inevitable de templo, relucía la superficie muy pulida del basalto, la diosa sentada en su trono, esculpida a una escala mayor que la humana, con una majestad definitiva, una serenidad amenazante. Sekmet es la diosa de la guerra y la peste, de la desgracia súbita y de la curación. Su aliento de fuego asolaba la vegetación y expandía el desierto. Cuando Ra, asustado por la iniquidad de los seres humanos, decidió exterminarlos, Sekmet avanzaba sobre la tierra extendiendo la mortandad universal como una gran mancha de sangre. El Jehová del Génesis tuvo un arrepentimiento parecido.
Así que todo esto empezó con una mujer muerta. Se llamaba Maricarmen. La codicia privada y la indiferencia pública acabaron con su vida. Mucha gente se echó a la calle. Se llenaron las plazas. Todos se pusieron graves y convocaron elecciones. Entonces el motivo original comenzó a olvidarse. Y llegó Broncano, y las camisas vaqueras, y las risas, y los culos y los coños que comen unos y otras. Y luego el youtuber Jordi Wild anunció que todos los candidatos habían elegido su canal para venderse ante la ciudadanía. Iba a ser una campaña —después de una persona muerta por un problema que resquebraja a un país entero— de broncanos y YouTube. Para qué el periodismo. Para qué las cosas importantes.

En las Metamorfosis de Ovidio la historia de Pigmalión acaba bien. El escultor, célibe, que reprocha a las mujeres que ha conocido sus “numerosos vicios”, esculpe un marfil al que besa, al que viste con gemas, perlas y vestidos. Sabe que se enamora de lo falso. Cuando hace su ofrenda a Venus, no se atreve a pedir que la estatua se convierta en su esposa: pide, con timidez, una “semejante” a la de marfil. La diosa entiende lo que de verdad desea, y cuando Pigmalión vuelve a casa y besa la figura, el marfil se ablanda bajo sus dedos, se entibia, es carne. A fuerza de deseo, la imitación se vuelve verdadera, y deja de importar la diferencia entre una forma “con la que ninguna mujer nacer puede” y una mujer nacida.
Una decena de países europeos sigue el rastro de los abusos cometidos contra sus connacionales mientras participaban en las expediciones de la Global Sumud Flotilla que llevaban ayuda humanitaria a Gaza y fueron interceptadas por Israel en aguas internacionales. Las fiscalías de 10 Estados miembros de la Unión Europea —España, Francia, Italia, Portugal, Bélgica, Países Bajos, Polonia, Eslovaquia, Suecia y Finlandia—, además de Australia, han colaborado y compartido información sobre las causas e investigaciones abiertas tras las denuncias contra políticos, funcionarios y mandos militares israelíes, incluidos ministros del Gabinete de Benjamín Netanyahu, por tortura, secuestro, malos tratos y otros delitos. Así lo han confirmado a EL PAÍS fuentes jurídicas que participaron en la reunión, celebrada el 16 de septiembre en La Haya.

No es gimnasia sencilla leer a Michel Houellebecq (isla de Reunión, Francia, 70 años) y mucho menos entrevistar a Michel Houellebecq. A la voz tenue y cavernosa y al gesto serio y cabizbajo se une la retahíla de arponazos contra casi todo lo que se mueve, marca de la casa. Su oscuridad conceptual, destilada con elevado magisterio literario en páginas llenas de soledad, amargura, sexo desabrido, antifeminismo y antiislamismo en canal y vocación anarcoide en títulos como Sumisión, Plataforma, Las partículas elementales o Aniquilación, se resume en los versos de Combat toujours perdant, su último libro. En esta conversación, con motivo de su presencia en el Ja! Festival Internacional de Literatura y Arte con Humor de Bilbao, expone algunas de sus controvertidas profesiones de fe.

Binance, la mayor plataforma cripto del mundo, ha vivido unas 24 horas convulsas. A última hora del jueves, anunció que había sido víctima de un ciberataque, algo cada vez más común en el mundo cripto. Pero con el pasar de las horas quedó claro que no se trataba de un simple incidente, sino del peor ataque cibernético de la historia de los activos digitales. Unos atacantes, probablemente vinculados a Corea del Norte, consiguieron sustraer unos 6.300 millones de dólares en activos de la plataforma, cuatro veces más que los que robaron el año pasado al exchange Bybit. Tras el incidente, la empresa se apresuró a asegurar que cubrirá todas las pérdidas, calmando los nervios de los usuarios y de los inversores. No obstante, los temores crecen en el sector, ya que este incidente demuestra que ninguna plataforma es demasiado grande para ser vulnerable.
Los estrenos otoñales continúan a buen ritmo en noviembre. Son varios los títulos de producción nacional que se asoman a las plataformas este mes, como los thrillers Infamia, El crimen de Pazos y Celeste o la nueva serie de Isabel Coixet. Regresan también la superproducción europea Babylon Berlin y el aplaudido drama de época La edad dorada.





