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Para Maha, una estudiante de 22 años de Gaza, progresar en sus estudios de enfermería desde que accedió a una de las principales universidades de la Franja hace tres años ha supuesto un arduo esfuerzo. Debido a la guerra de Israel, la mayoría de sus clases teóricas son lecciones grabadas durante la pandemia, y cuando le surgen dudas, a menudo no hay nadie que se las pueda resolver porque sus profesores están ausentes, heridos o muertos. Tampoco puede realizar prácticas porque la mayoría de los hospitales están dañados, destruidos o colapsados.
“En el siglo XII, este edificio era un lugar increíble en el Camino de Santiago: aquí se armaron caballeros, se realizaron juramentos, se pactaron bodas…”. El profesor José Luis Senra enumera, entre la objetividad y la fascinación, algunos de los hitos que marcaron la historia del monasterio de San Zoilo (Carrión de los Condes, Palencia), epicentro de poder de Cluny en la península Ibérica en la Edad Media. El declive de la orden que revolucionó la vida cultural europea y las reformas que se llevaron a cabo en el siglo XVI borraron la huella de aquel esplendor. “¿Ahora qué es San Zoilo? Ahora no es nada”, lamenta el catedrático de Historia del Arte en la Universidad Complutense de Madrid. Aquel silencio —“una siesta continua”, como lo define Senra— comenzó a romperse en los años noventa con los primeros estudios y hallazgos arqueológicos. Ahora, la localización y restauración de varios capiteles del desaparecido claustro del edificio románico —que se exponen actualmente en el monasterio, hasta noviembre— permiten dar un paso más en el conocimiento de uno de los sitios más deslumbrantes (y olvidados) de la España medieval.
Matt Dinniman escribe en calzoncillos. Previsiblemente, nada extraño en una profesión que practica el aislamiento, pero inusualmente divulgado entre sus circunspectos exponentes. Y mucho menos celebrado, como hace el escritor estadounidense, casi como muestra de identidad. “Bueno, vamos a ver, ahora a veces me pongo una camiseta”, bromea. Con esas pintas ha escrito la saga de Carl el Mazmorrero, autopublicada en 2020 y que ha vendido 10 millones de ejemplares desde que Ace Books compró sus derechos editoriales en Estados Unidos en 2024. Es el rey indiscutido de un género literario nacido en los foros de internet, que ha dado el salto al mercado editorial y que no se cansa de reclutar nuevos y muy apasionados adeptos: el LitRPG (Juego de Rol Literario, por sus siglas en inglés), que no es otra cosa que libros inspirados en mecánicas de videojuegos (los personajes suben de nivel, acumulan poderes, etc.).
Desde finales del siglo XIX, y con especial intensidad desde mediados del siglo XX, un gran repertorio de imágenes, documentos y testimonios ha contribuido a construir un imaginario visual que pretende dar prueba de la existencia de visitantes extraterrestres. Así, mucho antes de la aparición de lo que hoy llamamos fake news o de las imágenes generadas por inteligencia artificial, este tipo de representaciones ya evidenciaban la fragilidad de la imagen como prueba, fomentando una actitud de duda frente a aquello que se presenta como verdad. Son imágenes que invitan a desplazar constantemente las fronteras de lo real, de ahí su fuerza.
Concha Alós (1926-2011) fue una destacada escritora española adscrita al realismo social. Se la considera coetánea de la generación del Medio Siglo —aquella nómina de autores nacionales que nacieron en los años veinte del siglo pasado y que comenzaron a publicar en la década de los cincuenta—. Sí hombre, sí, Josefina Aldecoa, Ana María Matute, Ferlosio. Ya sea por ser una chica de provincias, por pertenecer a una familia de clase obrera y republicana, por ser mujer y divorciada y, en el mejor de los escenarios, una anomalía literaria, ganó el Planeta hasta en dos ocasiones. Decido pensar que la representación de la desigualdad de clase y género condicionó su recepción en la España franquista y favoreció su olvido posterior.

El Barcelona necesita a un delantero centro y apuesta decididamente por Julián Alvarez. A favor del club azulgrana juega que el futbolista, internacional argentino, manifestó públicamente durante el Mundial su intención de abandonar el Atlético de Madrid. La entidad rojiblanca, sin embargo, argumenta que el atacante, de 26 años, tiene contrato en vigor hasta 2030 y su cláusula de rescisión asciende a 500 millones, un precio prohibitivo especialmente para el Barça. La entidad azulgrana presentó una oferta de unos 100 millones que fue rechazada por el Atlético por boca del consejero delegado Miguel Ángel Gil Marín: “No aceptaremos 150 ni 200”. El Barcelona no se rinde y desde el club están convencidos de que el Atlético cederá una vez se retomen las negociaciones y se revise el precio por la Araña.
En 1962, los estadounidenses Gary Hemming, Royal Robbins, Tom Frost y Chuck Pratt, es decir, cuatro de los grandes arquitectos de las vías de referencia abiertas en el Valle de Yosemite, viajaron a los Alpes para trasladar a la cuna del alpinismo su savoir faire. En la cara oeste del Petit Dru, 1.000 metros de granito vertical y orgullo de Chamonix, los cuatro establecieron un nuevo itinerario bautizado como Directa Americana, con una dificultad de ED+ (extremadamente difícil superior). Europa conoció una revolución: si hasta la fecha las grandes ascensiones se hacían a la carrera y buscando las líneas débiles de la pared a costa de accidentes y dramas para escapar de la montaña, los americanos confiaban en equipos numerosos que trabajaban para montar hamacas en la pared bien aprovisionadas de todo lo necesario para resistir y avanzar lentamente. Buscaban líneas directas aunque para ello tuviesen que progresar en artificial, usando estribos y cantidades ingentes de material. Técnica y paciencia. Tal revolución duró bien poco. 20 años exactamente. Y lo que vino después resultó inconcebible. El 30 de junio de 1982, el francés Christophe Profit localizó el inicio de la Directa Americana, se calzó sus pies de gato, hundió alternativamente sus manos en la magnesera colgada de su cintura y, así, sin cuerda ni compañero, escaló la ruta en solo integral y en apenas tres horas. Los americanos habían invertido, 20 años atrás, algo más de dos días.
Durante décadas, Detroit fue el símbolo de la decadencia urbana estadounidense. Hoy, la ciudad de los Grandes Lagos que inventó la producción en cadena vuelve a atraer a arquitectos, artistas, chefs, diseñadores y viajeros curiosos. Entre rascacielos art déco, antiguas fábricas reconvertidas y algunos de los mejores murales del país, demuestra que las ciudades también pueden reinventarse.
Sucedió hace algo más de un año: Dior decidió no renovar votos con Maria Grazia Chiuri, la que había sido su directora creativa durante casi una década, y las redes sociales estallaron en jubiloso clamor. “¡Lo conseguimos!”, se jactaban los comentarios, del patio de butacas de TikTok a los palcos de Instagram, pasando por el sumidero de X. Si fue real o no el poder de aquellos usuarios/opinólogos que sembraron de odio el paso de la diseñadora italiana por la firma francesa prácticamente desde el minuto uno, en plan lobby electrónico, resulta lo de menos. Lo demás, si acaso, es el certificado de defunción que se deslizó entre líneas: para los anales, el 29 de mayo de 2025 también quedará como el día que murió la vieja crítica de moda especializada. Se ruega una oración por el alma de ese periodismo que, durante un siglo, sostuvo los palos del sombrajo del negocio del vestir. “¿Que si dije cosas sobre Maria Grazia? Sí. ¿Que si las mantengo? Para ser sincero, sí”, admite ahora uno de los que más palos digitales le pusieron a las ruedas de la creadora. Al habla Hanan Bešović, comentarista de nuevo cuño para las cosas de la moda. Claro que la suya no es una más entre las ruidosas voces que dominan hoy la conversación a propósito de los dimes y diretes de los directores creativos y los holdings a los que sirven. Con 670.000 seguidores, y sumando, solo en su cuenta de Instagram —la tercera con mayor predicamento en estas lides—, cuando Hanan Bešović agarra el compacto Wireless ME, el minimicrófono de mano inalámbrico de la viralidad, y se dirige a su cámara, la industria escucha.

La decoración del hogar y de cada estancia tiene sus propias reglas. Es cierto que la entrada suele ser una de las zonas que más cuesta decorar porque no siempre resulta fácil aprovechar ese rincón de paso que a menudo queda desaprovechado. Y más aún cuando el espacio es reducido.



