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La ley que quiere prohibir fumar a menores y vetar el consumo en playas y terrazas ya ha entrado en el circuito parlamentario. El Gobierno aprobó el martes el proyecto de la norma y ahora tendrá que debatirse en el Congreso. A la espera de ver cómo se concreta y si finalmente sale adelante, Armando Peruga (Zaragoza, 70 años), investigador de la Unidad de Tabaco del Instituto Catalán de Oncología (ICO) y exgerente de la Iniciativa para liberarse del Tabaco de la Organización Mundial de la Salud, valora el reglamento como “un avance, pero no definitivo”.

Un niño que vive con su madre, y que solo ve a su padre los fines de semana, cuando lo lleva a los partidos de fútbol los sábados, en vacaciones o cuando se acerca a llevarle el regalo de cumpleaños. Esta podía ser hasta hace poco una fotografía típica en España después de la separación de una pareja con hijos. Cuando se legalizó el divorcio, en 1981, los menores se quedaban sin opciones para la convivencia con ambos padres. Hasta 2005, no existía la custodia compartida. Pero la historia ha ido cambiando de la mano de la jurisprudencia y el año pasado, por primera vez, este modelo de tutela se acordó en más de la mitad de los casos, según los últimos datos de Nulidades, separaciones y divorcios, publicados este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
El número de divorcios va a la baja. Según las últimas cifras, en 2025 se registraron un 16% menos que hace una década. No se debe solo a que hubo menos matrimonios —algo que también ocurre— sino a que muchas parejas eligen otras formas de unión que no están recogidas en las estadísticas del INE y, por lo tanto, tampoco las rupturas de esas relaciones. Además, el 80,5% de los divorcios del año pasado fueron no contenciosos, es decir, acordados entre las partes sin mediación de un juez.
Adentrarse en la vida de Andrii Portnov para tratar de dar con el autor o los autores de su muerte a partir del supuesto móvil de su asesinato se tornó enseguida una labor resbaladiza e incierta para los agentes del grupo V de Homicidios de la Policía Nacional de Madrid. Portnov, un controvertido abogado y asesor político ucranio de 52 años, llevaba apenas dos años y medio asentado con su familia en la capital de España, adonde llegó a los cuatro meses de la invasión rusa, en octubre de 2022.



El Ministerio de Migraciones ha pedido el apoyo de las oficinas de extranjería para dar un impulso a los expedientes de la regularización extraordinaria que se dispararon mucho más allá de la cifra de medio millón de solicitudes prevista, alcanzando casi 1,2 millones el número de personas que buscan legalizar su vida en España. Con el verano por medio y con un plazo de tres meses para resolver cada caso una vez presentado, el departamento que dirige Elma Saiz ha negociado con Política Territorial, de quien dependen las oficinas de extranjería en cada provincia, la posibilidad de sumar a este funcionariado al proceso, que ya acumula retrasos preocupantes. De los cerca de 1.800 trabajadores, casi 1.300 se ham mostrado dispuesto a colaborar de forma voluntaria en horas extralaborales que se pagarán según rendimiento, a razón de 10 euros por cada expediente que dejen resuelto para su posterior aprobación, según fuentes de la Administración pública.
Jaime Ramírez está acostumbrado a vivir frente a un edificio abandonado. Uno muy grande. Desde su ventana, en la calle de Joaquín María López, en Chamberí, ve un antiguo complejo sanitario de 24.000 metros cuadrados con forma de hache: el Hospital del Generalísimo Franco, construido en los cincuenta para uso militar y vacío desde 2001. También el gran jardín que hay en la entrada, un oasis verde en una mole deteriorada y un tanto tétrica. “Me he despertado con él toda la vida. Ahí había cipreses y un olivo grande. Y la catalpa, que llegaba al tercer piso”, enumera. Habla en pasado porque este lunes se llevó una sorpresa. De los diez árboles que veía cada día, seis de obligada conservación por su antigüedad, quedaban tres. Y pronto solo quedará uno, según el Ayuntamiento de Madrid, que ha autorizado la tala.

La mejor rave de Zahara (Úbeda, 42 años) fue el verano pasado en un bosque a unos once kilómetros de Ámsterdam. “Fue una experiencia única porque no se repetirá jamás. Durante una hora, Quelza pinchó sin bombo a negras, lo que provocó una estampida y que solo nos quedáramos una docena de personas bailando todo polirritmia, una extrañeza fantástica”, aclara. El recuerdo viene a colación. La artista está inmersa en Glitch, el giro que ha dado a su Zaharave, el show de electrónica que ha montado con Martí Perarnau IV y que la tendrá girando por España por diversos festivales veraniegos. ”Yo soy más de raves europeas que de las españolas. Allí son más diurnas y en la naturaleza. No me interesa esperar a las dos de la mañana porque a las diez y media ya estoy dormida”, aclara, pocas horas antes de su concierto en el festival Cruïlla de Barcelona.


Cuando se emitía Los Soprano, y después también con Breaking Bad y hasta con Juego de tronos, se repitió hasta la saciedad el término “edad de oro de las series”. Este prestigioso latiguillo denominó una época en la que, tras muchos años a la sombra del cine, la ficción televisiva abrazó nuevas temáticas (y presupuestos), contó historias rompedoras de diversos géneros y convirtió las series en la conversación global por encima del cine. Pero Hollywood y el mundo del entretenimiento han cambiado de arriba abajo desde principio de siglo. La industria televisiva ni siquiera es comparable a la de hace una década. La era dorada de las series acabó y también lo hizo el pico de popularidad y calidad de su industria. Ahora se abraza la era de la disminución.

El deporte de fuerza ha entrado de lleno en nuestras vidas; no es que antes no existiera, pero no ocupaba ni el espacio ni la importancia que tiene ahora. Son numerosos su beneficios, y no solo a nivel físico, sino también emocional. Pero, ¿es sano en todas las edades? ¿Es siempre la mejor opción? La respuesta es que depende.

Francia ha abierto el camino. Al aprobar la ley que prohíbe el acceso de quienes no hayan cumplido los 15 años a las redes sociales, el Parlamento francés ha convertido a este país en el primero en Europa en adoptar una medida clave ante unos riesgos crecientes y fuera de control. Las plataformas están diseñadas para someter la atención de los usuarios con estímulos constantes y resultan especialmente dañinas cuando, en el caso de los menores, actúan sobre un cerebro en desarrollo. Las nuevas restricciones, impulsadas por el presidente Emmanuel Macron, envían una señal necesaria a los gigantes tecnológicos: no todo vale, ni siquiera en este terreno que hasta ahora carecía de reglas, y sobre el que los poderes públicos todavía tienen margen de actuación.
José Luis Rodríguez Zapatero sabe que tiene dos problemas. Lo ha dejado claro en su primera intervención pública tras conocerse su condición de investigado. El primer problema es con la justicia por estar inmerso en un proceso en el que defender su inocencia le demanda una estrategia jurídica sin margen para el error. Rodríguez Zapatero ha reclamado su derecho a la defensa y la presunción de inocencia apelando a la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. También ha denunciado la violación de derechos sufrida al hacerse pública la totalidad de su agenda. El otro problema está conectado con el deber de explicación que se impone a quien ha ostentado la presidencia del Gobierno. ¿Cómo combinar esta estrategia sin comprometer la mejor defensa del ciudadano y la reputación del hombre público? La entrevista en TVE ha sido la ocasión para intentarlo y esta encubría además un tercer objetivo todavía más exigente: contener los daños que sobre el Gobierno ha provocado la declaración de Julio Martínez atribuyéndole a Zapatero gestiones sobre el rescate de Plus Ultra.