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Arlene Benjamin recuerda cada detalle de la noche en que mataron a su marido. Ocurrió en septiembre de 2016. Cuenta que, al caer la tarde, él volvió a casa agotado tras finalizar su jornada como conductor de autobús. Cenó ligero y se sentó a ver la televisión. Mientras su marido dormitaba en el sofá, ella divisó dos figuras en el exterior. Pensó que se trataba de chavales tramando alguna gamberrada. De pronto, irrumpieron en su hogar y comprobó que eran hombres armados con el rostro oculto con pasamontañas. Sin mediar palabra, los dos intrusos dispararon 16 tiros a su marido. Una bala alcanzó a su hijo de cinco años. Benjamin acertó a salir a la calle pidiendo socorro con el chiquillo ensangrentado en sus brazos. Una vecina llevó al niño al hospital y sobrevivió. “Creo que salvó la vida como recompensa a la inmensa bondad que siempre tuvo mi marido”, dice, pujando por contener las lágrimas.


Al otro lado de la desembocadura del Tajo, tras cruzar el Puente 25 de Abril de Lisboa, entrena José Mourinho al Benfica. Allí, el sábado, el técnico, junto a los capitanes y la dirección deportiva, tuvo que recibir a unos 200 aficionados muy molestos por la marcha del equipo. Al final de la rendición de cuentas, el grupo de hinchas cantó el himno nacional y se marchó al grito de “Se acabó el asedio”, según contó el periódico A Bola.
Ganar al modesto Bodo Glimt noruego, a ser posible con una amplia ventaja de goles, y esperar los resultados de ocho de los 12 equipos equipos que el Atlético de Madrid tiene por delante y puede superar en la liguilla de la Champions League para poder meterse entre los ocho primeros. Una goleada este miércoles en el Metropolitano (21.00, Movistar) es la vía más factible para que Diego Pablo Simeone y sus futbolistas rebasen en la tabla a cuatro de esos ocho clubes que le aventajan en la tabla y eviten así la ronda de dieciseisavos de final que disputan del noveno al vigesimocuarto clasificado. Dos partidos a todo o nada concentrados en una semana (17-18, 24-25 de febrero) con el calendario ya tupido de partidos por la Liga y las eliminatorias de la Copa del Rey: el Atlético se mide el 5 de febrero al Betis en La Cartuja en cuartos de final.
Hansi Flick alteró sin alterar el sistema táctico del Barcelona. El mediocentro de su equipo dejó de actuar en solitario para encontrarse con un compañero a su lado. “No es un cambio, es lo mismo. Solo lo ha invertido. Antes jugaba con un pivote y dos interiores, ahora son dos mediocentros y un mediapunta. Es lo mismo, sigue siendo un 4-3-3”, justificaban desde los despachos de la Ciudad Deportiva, convencidos de que el preparador alemán tiene la capacidad para mejorar a sus futbolistas. Es decir, para que alcancen un mejor rendimiento, algo que, según las mismas fuentes, no pasaba con Xavi. No falló Flick, pocos potenciaron su nivel la campaña pasada como Frenkie de Jong y Pedri. Juntos, en el eje del centro del campo, se mejoraron mutuamente para después impulsar a Lamine, Lewandowski y Raphinha. El problema es que este miércoles, frente al Copenhague (21.00, Movistar), el técnico azulgrana no podrá contar ni con el canario ni con el holandés. Justo en el momento en el que el Barcelona se juega colarse entre los ocho primeros de la fase de liga de la Champions League.
El Athletic Club vive uno de los tramos más complicados de los últimos años. La situación clasificatoria en la Liga es tan clara como preocupante: el equipo rojiblanco se encuentra a solo tres puntos de los puestos de descenso después de haber sumado únicamente un punto de los últimos quince posibles en Liga. Una racha que ha encendido todas las alarmas en Bilbao y que confirma que el problema va mucho más allá de una mala serie de resultados. La crisis se refleja, sobre todo, en un juego que ha perdido fluidez, contundencia y personalidad.
Quizá imbuido de esos poderes sobrenaturales de Eleven (Once), la protagonista de la serie a la que le saca chispas durante estos días australianos, Stranger Things, Carlos Alcaraz sigue haciendo un regalo de cada partido que juega y superándose en dirección al lugar pretendido; ni más ni menos que esa mesa histórica que comparten los tres gigantes —Novak Djokovic, Rafael Nadal y Roger Federer, en orden de grandes títulos— y en la que él, tenista único, compendio de todo lo bueno, aspira a sentarse el día de mañana. Derrotado, precisa Alex de Miñaur: “Está muy claro por qué Carlos es el número uno…”.
Últimamente, los usuarios de las redes sociales han generado varios movimientos relacionados con el tenis, en clave de humor: Mágico Munar, Zapatismo, El Manicomio de Fokina o Alcatraz, por ejemplo. Esta última cuenta ha promovido el Método Blessed Hands (M. B. H.).
Después de batir por sexta vez a De Miñaur —en otros tantos encuentros con el australiano, frenado este en siete ocasiones por el muro de los cuartos—, el número uno estampó en la lente las siglas como guiño a las Manos Bendecidas de Álvaro.
Pocos días antes, Alcaraz confirmó que tras la reestructuración del área técnica por la salida de Juan Carlos Ferrero, su hermano mayor (26) ha adoptado un nuevo rol —complementando las directrices de Samuel López, ahora técnico principal— y así se lo agradece.
Por otra parte, al día siguiente de batir a De Miñaur, el tenista optó por el descanso. No se ejercitó en las instalaciones del complejo —sí hizo el trabajo preventivo ordinario en el hotel—, mientras que el gigantón Zverev reservó una hora de pista para preparar la semifinal.
Melbourne amaneció este miércoles con uno de sus característicos meteorológicos. Los 43º grados de la jornada previo dieron paso a una temperatura máxima de 23º. La previsión apunta que el termómetro rondará el viernes los 30º.
Florian Zeller (París, 46 años) lleva casi 30 años triunfando en lo que hace, pero no deja de sentirse un principiante. Empezó escribiendo novelas en los años 2000 y no tardó en ganar el Premio Interallié, uno de los seis grandes reconocimientos literarios en Francia. Luego dio el salto al teatro escribiendo comedias para la Comédie-Française y, poco más tarde, cambió radicalmente de registro para abordar distintas formas de trauma familiar con El padre, La madre y El hijo, una de las trilogías más representadas del teatro contemporáneo, que consolidó su estatus como uno de los dramaturgos más celebrados de su generación. “Cada paso que he dado en mi carrera me ha hecho ser nuevo en algo otra vez. Me gusta no saberlo todo y exponerme a lo desconocido”, cuenta.

Lo primero que aclara el periodista y realizador audiovisual argentino Hernán Siseles, de 44 años, es que lo suyo no fue una idea sino una acción. No lo podría explicar como un plan ni como un negocio. Fue un movimiento, metafórico y físico, casi intuitivo, de un piano, un piano vertical (o de pared) Otto Meister que después de 20 años de permanecer en el salón de su casa en el barrio porteño de Chacarita fue trasladado a 300 metros de allí, a un bar donde una amiga había empezado a hacer actividades culturales. Movimiento inicial, entonces, y luego: expectativa, observación. ¿Qué pasaba con eso? ¿Qué decía la gente?
Un dibujo con los retratos de los cuatro aviadores españoles junto al hidroavión y las carabelas de Colón convocaba a los cariocas, con llamativa precisión, un día de principios de 1926: “El Plus Ultra debe llegar a Río entre las cinco y las seis de la tarde. Crece por todas partes el interés por el audaz raid”. Cuando la aeronave asomó sobre la bahía de Guanabara el 4 de febrero con uno de los motores averiado, eran tantos los barcos reunidos para presenciar el espectáculo que el Plus Ultra tuvo enormes dificultades para amerizar, según el relato recopilado por el historiador Rostand Medeiros. Ya en tierra, una multitud aguardaba excitada.
Salvando las distancias, el presidente de la Fed, Jerome Powell, está a un paso de convertirse en una especie de Atticus Finch financiero, el protagonista de Matar a un ruiseñor, el clásico de Harper Lee, que describe al personaje como referente moral y un modelo de integridad. Powell está resistiendo imperturbable la campaña de acoso de Donald Trump, el presidente de Estados Unidos, para tomar el control del organismo. Ha recibido insultos, amenazas e incluso una citación judicial por una investigación penal. El mandatario republicano quiere que los tipos de interés estén más bajos para dinamizar la economía. La reunión de la Fed de este miércoles se antoja más interesante por los asuntos ajenos a la institución que por las decisiones de política monetaria.