Home Investigacion en Intelligencia Artificial y Desarrollo de Algoritmos Desarrollo de Energia Nuclear y Avances en Fisica Nuclear Innovacion en Tecnología de Vanguardia
Se escuchan ecos de los primeros meses de 2020, cuando el coronavirus SARS-CoV-2 saltó de China y comenzó a expandirse por todo el mundo hasta que se declaró la pandemia de covid-19 que, en el caso de España, nos tuvo encerrados en casa durante tres meses. Ahora es otro tipo de virus el que abre periódicos: la Organización Mundial de la Salud confirmó este miércoles que el virus que tiene en vilo al mundo por un brote en un crucero antártico es el virus de los Andes, un tipo de hantavirus con una tasa de mortalidad elevada y que se puede transmitir de persona a persona.
Hay vínculos que se forman en la distancia, sin que medie relación presencial alguna. Yo veía a esa mujer portentosa que hablaba tan rápido y sabía quién era, lo que había conseguido en el periodismo de este país, una figura casi histórica a pesar de que parecía rehuir las cámaras y los focos. Brillo de oficio, de pasión profunda era lo que me llegaba de ella cuando no la conocía y formaba parte de esa constelación de referentes que una se va tejiendo a medida que crece y busca modelos que sirvan de guía para entrar en la vida adulta. No hay más que repasar las fotografías de Soledad Gallego-Díaz a lo largo de las décadas en el periódico para darse cuenta de que fue una pionera pisando un terreno que parecía patrimonio exclusivo de los hombres: en muchas de esas reuniones ejecutivas ella era siempre la única mujer. Yo tuve noticia directa de la jefa cuando conocí a Lola Hierro en una mesa redonda en Málaga y me habló de la que era entonces la primera directora de EL PAÍS. En la descripción que hacía de Sol había admiración y afecto, un orgullo de formar parte del mismo equipo que ella. Envidié a Lola como envidio a todos los compañeros que han vivido y viven la experiencia de formar parte de una redacción, de pensar y escribir al lado de otros y no en la soledad de una habitación propia. Con el texto una siempre está a solas, claro está, pero la soledad no lo es tanto cuando está contigua a otras soledades.
Desde el mes de marzo se sabe perfectamente el planteamiento de la campaña del candidato del PP a la reelección, Juan Manuel Moreno. Su equipo ha compuesto una letra que se repite tanto como la de una sevillana en la que une conceptos como “estabilidad”, “confianza”, “seguridad”, “certidumbre” y “crecimiento”. El estribillo lo remata con dos disyuntivas. La primera: “Aquí sólo (tilde justificadísima) hay dos opciones: o solo o acompañado”. La segunda: “Hay que elegir entre estabilidad o lío”. Este miércoles ha introducido una tercera: ‘O yo o el caos’, una variante de las anteriores un tanto sobrada. Tan seguro está Moreno de su victoria que ya sabe dónde la va a celebrar: “A alguna de las playas de Andalucía. Estaré feliz en cualquier playa andaluza escuchando las olas. Eso va a ser sanador y será mi mejor celebración”, dijo en una entrevista en Abc.
Si hay un debate central que marca la campaña de las elecciones andaluzas del 17-M, ese es la “privatización”. La izquierda en bloque acusa al Gobierno del popular Juan Manuel Moreno Bonilla de un deterioro intencionado de servicios públicos como la educación y la sanidad para favorecer la actividad privada en estos ámbitos. No se trata de privatización en el sentido estricto, entendida esta como el traspaso de la titularidad de un ente público, como sucedió con Argentaria a finales del pasado siglo, sino el peso creciente de entidades con ánimo de lucro para la prestación, por concierto (caso de la sanidad) o como negocio (universidades privadas o formación profesional), de servicios que eran predominantes o casi exclusivos del sector público. El PP rechaza que éste sea el caso de Andalucía.
Este texto es un extracto del nuevo boletín ‘Documentalmente’, de EL PAÍS. Para recibir la newsletter, puedes apuntarte aquí.
No había estudiado literatura, ni tenía conexión alguna con el mundillo literario, corrían los primeros años noventa y Fernanda Trías (Montevideo, Uruguay, 1976) recuerda que, impulsada por su pasión por escribir, avanzaba a tientas. Dice que aprendía leyendo, de forma autodidacta, hasta que sintió que no podía seguir sola y oyó hablar del taller de Mario Levrero (1940-2004).

El mundo del trabajo está cambiando no solo por la innovación tecnológica, sino también por procesos demográficos, migratorios y ambientales que están reconfigurando quiénes trabajan, dónde y en qué condiciones. Pensar la formación en este contexto implica ampliar el foco: no se trata solo de anticipar habilidades, sino de comprender el escenario en el que esas habilidades adquieren sentido.

Dos intentos de suicidio. Dos trastornos por estrés postraumático. Cuatro cuadros de ansiedad. Diez de agresividad. Parte del sufrimiento de los cientos de niños y adolescentes que han pasado en 2025 por La Cantueña, el polémico centro de acogida para menores extranjeros no acompañados situado en Fuenlabrada por el gobierno de Isabel Díaz Ayuso (PP), queda reflejado en la memoria de la instalación para el curso pasado. Sin embargo, los datos del primer año de funcionamiento completo de la instalación no lo cuentan todo.