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Que una niña de ocho años de edad nos muestre un pequeño poema suyo sin importancia tendría que llenarnos de alegría; que una mujer de 54 años presuma de él en su discurso de aceptación del Premio Nobel de Literatura debería hacernos sospechar que algo se ha torcido. Del Premio Nobel se saben varias cosas: que el de Literatura se otorga desde 1901; que se trata de un premio que tiende a darse a países, más que a escritores; que sus quinielas están distorsionadas por un principio básico de ese tipo de juegos —se apuesta por lo que tiene escasas chances de ganar, ya que la recompensa es mayor que si se escoge una opción más conservadora—, que malamente sabemos quiénes lo deciden —“¡Qué curioso!”, se asombraba Borges: “Un premio tan importante y las personas que lo otorgan no lo son”—, que nunca volverá a ganarlo un español excepto que en España se produzca alguna catástrofe indeseable, y que, después de que un escritor lo obtiene, todo lo que ha escrito —pero todo, realmente todo— es publicado, no importa de qué se trate.

Lo que comenzó como unas simples declaraciones sobre el encargo de una nueva talla para una cofradía ha terminado en un revuelo mayúsculo que incomoda a las demás hermandades del municipio madrileño de Alcalá de Henares. Pese a que el encargo era privado y ya estaba realizado a un imaginero sevillano, será el Ayuntamiento complutense el que destine 28.000 euros de dinero público a este mismo profesional para costear la nueva talla que exhibirá cada domingo de resurrección la Hermandad y Cofradía de Nuestro Padre Jesús Resucitado y Nuestra Señora de la Salud y el Perpetuo Socorro y San Diego. Oposición, cofradías y asociaciones vecinales critican este movimiento que el Consistorio defiende como una forma de “mejorar la Semana Santa”.
Alfonso Pascual (Arnedo, La Rioja, 1998) ha hecho de su pasión por la música una vía de negocio. Este joven ingeniero, que aprendió a tocar la trompeta en el Conservatorio de Calahorra, siempre ha soñado con dedicarse a la música. “Me hubiese gustado muchísimo que hubiese sido mi profesión”, asegura sonriente en su conversación en Radio Rioja Cadena SER. La música está muy presente en su vida. De hecho, reconoce que practica “todos los días”, además de formar parte de la charanga La Veleta de Alfaro y la Agrupación Musical de Santa Cecilia en Arnedo (15.000 habitantes), donde reside. La música es el hilo conductor que le ha llevado a montar musicRioja, la empresa desde la que fabrica boquillas personalizadas para instrumentos de viento, que se comercializan en la actualidad en 44 países en cinco continentes. “Nunca imaginé dedicarme a la música de esta manera y conocer a toda la gente con la que me he encontrado gracias a este proyecto”, cuenta Pascual.
Según la vida social de tus hijos, por lo menos una vez al mes te encontrarás atrapado en un cumpleaños infantil, lo que acaba suponiendo a la vez unas tres horas de diversión y desmadre infantil y de padres medio socializando o medio escondidos tras el móvil mirando el reloj.

En ese momento, parece una buena idea. Estás disfrutando tanto del viaje, que quieres alargar lo máximo posible esa sensación y llevártela contigo a casa. Para eso, existen los souvenirs. Los hay de tantos tipos como modalidades de viajero.









El tema de las pensiones o, para ser más precisos si tenemos en cuenta lo que dicen algunos economistas, “el problema de las pensiones”, viene de lejos por más que ahora parezca actual por obra y gracia de la campaña electoral en España, esa campaña en la que los hechos demuestran lo que ya se sabía: que la pretendida derecha civilizada se ha echado al monte con los que añoran el franquismo.
La Bolsa brasileña perdió el lunes más de 180.000 millones de euros de valor tras la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva como presidente del país sudamericano. El índice bursátil de referencia, el Bovespa, cayó un 13,4%. También se desplomó la divisa local, el real brasileño, y la valoración de su deuda pública. Los mercados habían descontado el triunfo de su rival, el senador ultra Flávio Bolsonaro, considerado más próximo a las empresas. Pero, tras el castigo inicial, los inversores parecen haber dado una tregua a Lula, mientras escudriñan con lupa los primeros pasos en política fiscal, especialmente los nombramientos del área económica del Gobierno. Ayer martes, el real y la Bolsa brasileña cotizaron con tímidas subidas.
Me ronda últimamente la idea de esos nombres que cambian el aire de un aula antes de que su profesor entre. Quienes damos clase a adolescentes lo sabemos: basta mencionar a un docente para que aparezcan la estima, la confianza, el respeto. O justo lo contrario. No se trata de miedo ni de pompa; me refiero más bien a esa autoridad que no necesita anunciarse.
Ya lo hacía antes, pero en la campaña para las elecciones del próximo martes se ha desatado. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cada vez con menos filtros cuando habla en público, parece obsesionado con los brazos, los hombros, las manos y la cara de sus aliados. A la hora de ensalzar a los candidatos republicanos, Trump, en lugar de destacar su inteligencia o visión política, saca a relucir sus virtudes físicas.
Se estima que cada gramo de alcohol consumido aporta alrededor de siete kilocalorías ―una cifra muy cercana a la de las grasas― sin ofrecer a cambio al organismo ningún nutriente esencial como vitaminas, minerales, proteínas o fibra. De ahí el concepto de calorías vacías asociado a las bebidas alcohólicas. A esas calorías, además, habría que añadir, en el caso de los cócteles y combinados, las que aportan los refrescos azucarados. Por eso, el consumo de alcohol siempre se ha asociado con la ganancia de peso.