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La pensión de viudedad es la única de las grandes prestaciones del sistema que pierde beneficiarios. En el último año ha retrocedido un 0,2%, un porcentaje pequeño, pero que contrasta con la subida del 2,4% en la de jubilación y del 1,8% en la de incapacidad permanente. El Gobierno aprobó la semana pasada una reforma de la pensión de viudedad con potencial para aumentar el colectivo: ganan el derecho a ella las parejas con hijos que no formalizasen la relación, ya sea como pareja de hecho o casándose. El Ministerio de Seguridad Social no cuantifica a cuántas personas beneficiará esta medida, pero sí da cuenta del número actual de pensiones de viudedad. Y se aprecia un fenómeno consistente desde hace años y que va a la contra respecto al principal tipo de prestación, la de jubilación. Mientras que estas han avanzado en un millón en la última década, las de viudedad están estancadas e incluso retroceden. Los especialistas apuntan a varios factores, entre ellos el demográfico: la diferencia entre la esperanza de vida de hombres y mujeres se estrecha y, por tanto, el tiempo de percepción de la prestación de viudedad es menor.
Antes que el selfi fue Pistoletto. Hace más de 60 años, con sus pinturas de espejo, en las que el espectador se refleja para formar parte de la propia obra, Michelangelo Pistoletto (Biella, Italia, 93 años) abrió una vía que hoy, en tiempos de redes sociales y obsesión especular, se demuestra más vigente que nunca. Gracias a ellas se ha convertido en uno de los artistas italianos vivos más reconocidos internacionalmente junto con Maurizio Cattelan. Pero su proyecto más singular consiste en haber extendido su concepción del arte hasta hacer de ella un movimiento de transformación social y en crear un lugar donde ponerla en práctica. Cittadellarte, ubicada en una antigua fábrica textil en Biella, la pequeña ciudad del Piamonte donde nació, a medio camino entre Milán y Turín, es al mismo tiempo centro de exposiciones, espacio de formación, residencia de artistas y laboratorio de experimentación social. Un gran centro creativo que acoge a artistas y estudiantes para generar y difundir conocimiento. Su fundador cree que el arte es una herramienta muy eficaz. “El arte conecta todos los sectores de la vida social, y por eso todos ellos se hacen vivos dentro de Cittadellarte”, dice para resumir el proyecto.

A pesar de la moda actual de decir que la Tierra es plana, nuestro planeta es una esfera achatada o geoide que gira en el mismo plano del Sol y el resto de los planetas. La Tierra está levemente inclinada respecto al plano de giro, lo que explica que haya estaciones en las zonas templadas del planeta. Otra peculiaridad geográfica es que el norte y el sur tienen un límite definido, y este se encuentra en lo que llamamos los polos geográficos. Esto implica que preguntas como “qué hay más al norte del Polo Norte” constituyan un contrasentido. Cosas de la geometría.
El fatídico accidente ferroviario sufrido en la línea Madrid-Sevilla, el segundo en lo que va de año, ha vuelto a poner el foco en el mantenimiento de la red ferroviaria de alta velocidad. Con la cifra de fallecidos y heridos aún sin cerrar y las circunstancias del suceso aún por aclarar, ingenieros y académicos reclaman una revisión de la gestión de la red. Esta ha multiplicado su tráfico mientras la conservación quedaba en un segundo plano: España ha preferido estrenar kilómetros de alta velocidad antes que cuidar la solidez de las vías, la señalización y los sistemas en los corredores ya operativos, coinciden varios de los expertos consultados. Entre 2018 y 2022, España dedicó a mantener su red de alta velocidad unos 240 millones de euros al año, el 16% de lo que gastó en ella; los otros 1.240 millones se fueron a obra nueva, según la Comisión Europea. En Francia y Alemania, lo destinado a mantener, renovar y mejorar las líneas existentes ronda un tercio del gasto total.
En el accidente ferroviario de Urda han fallecido al menos 69 personas y todavía hay varias decenas de heridos. El final del incidente es un choque violento entre el tren AVE de Renfe y un Iryo detenido. ¿Pero qué había pasado antes? En su primera comparecencia, el ministro Óscar Puente ha hablado de una “inexplicable” orden de reanudar la marcha con normalidad dictada desde el centro de control de Adif. Pero las informaciones ya disponibles apuntan al menos tres problemas.
En la realización de esta información se han utilizado agentes de inteligencia artificial para calcular las velocidades de los trenes y su posición aproximada. Los datos de geolocalización de trenes de Renfe proceden de los datos que publica la operadora en tiempo real y su histórico ha sido recopilado por la página web Retrasómetro. Iryo no publica datos de la geolocalización de sus trenes: su recorrido se ha estimado a partir de la mediana de las distancias recorridas por los trenes Renfe anteriores. También se ha asumido como momento de frenado alrededor de las 8.30 (hora teórica de caída del LZB) y como lugar, el del impacto.
Pedí un café en la cafetería del tren a Sevilla. La camarera me lo sirvió. Otro camarero pregonó que estaba listo un sándwich mixto para alguien. Es lo último que recuerdo. Noté un empujón brutal del que no me acuerdo bien y sentí un golpe en la cabeza mientras me preguntaba qué pasaba. Después me vi en el suelo del vagón, en el otro extremo de la cafetería. Alguien dijo que era un accidente y eso me hizo reaccionar y comprender lo que me pasaba. Lo primero que pensé es que estaba bien, que no tenía nada roto, que me podía mover y hablar. Lo primero que pensé fue en llamar a mi mujer para informarla, pero me di cuenta de que había dejado el teléfono en la barra y había salido despedido. Por un milagro que aún no entiendo el móvil apareció a mi lado. Estaba lleno de sangre. Ahí caí en que estaba herido. “Un rasguño”, me dije. Y me lo creí. Con la voz más tranquila del mundo llamé a mi mujer y le conté lo que había sucedido, pero que a mí no me pasaba nada.


Se acabó el colegueo de Broncano y sus coleguitas con los candidatos más afines. Y los chascarrillos cómplices de Motos y sus hormigas con los suyos. Se terminaron las piruetas con la IA de los malotes de los partidos ensalzando a sus propios líderes y humillando a los rivales. Se acabaron los bailes arrítmicos de Sánchez en sus mítines. Y los juegos de palabras autoboicoteados por Feijóo en los suyos. Podría seguir pasando revista a todas las siglas, pero aquí lo dejo, porque, por supuesto, nada de eso ha terminado ni va a terminar ni siquiera estando aún caliente el ADN de las víctimas de los trenes de Toledo en las vías. Abascal y sus esbirros ni se han molestado en disimular y ya le han echado los muertos a la cara al Gobierno antes siquiera de ser identificados por sus deudos. Y al resto, les falta cinco minutos para usarlos como munición partidista y enzarzarse a hostias con ellos. Todo lo más, dejarán pasar el puente de Todos los Santos y Difuntos, macabro capricho del calendario, para volver a los zascas, al jijí-jajá y a las consabidas gamberradas de la IA insultando la inteligencia del votante, no sea que los tachen de boomers trasnochados, el nuevo sambenito para todo.
El 14 de mayo de 2016, el Ayuntamiento de Madrid programó en Las Vistillas a un colectivo de rap al que buena parte de su propia escena llamaba “pijo”. Agorazein, que formaban C. Tangana, Sticky M.A., Jerv.AGZ, I-Ace y DJ Fabianni, planteó aquel concierto como una fiesta familiar, “AGZ Familia”: en el cartel, dibujado a mano, había una cena con Antón Álvarez (Pucho para los suyos, C. Tangana para el público) en el centro, un cocodrilo en la mesa y, alrededor, amigos como el rapero Elio Toffana y el productor Alizzz. Ese mismo día, en HHGroups, el foro del rap español, alguien escribía: “En fin, que [C. Tangana] molaba más cuando era Crema”. Crema era el nombre con el que Álvarez empezó a rapear, sobre 2005. Seis meses después, el 15 de noviembre de 2016, Agorazein publicó Siempre, quince canciones que resultaron ser el último disco del grupo.



Hay días en que uno apaga la televisión y también salen tertulianos. El doctor Cabrera es uno de ellos. Es un personaje televisivo que lleva más de una década opinando sobre sucesos y casos mediáticos. Pero —siempre hay alguno que otro cuando se opina— desde que Horizonte se ha metido en la batalla política de las tertulias nocturnas, sus intervenciones se han vuelto cada vez más polémicas y virales que nunca.