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Hay unas rimas del rap titulado Balidan (que significa sacrificio, en nepalí) que dicen algo así como: De pueblo en pueblo / la juventud se levanta y toma la pluma / Lo correcto llega, escuchen con atención / El futuro vaga en el torbellino, con la responsabilidad del futuro. El autor de estos proféticos versos, críticos con los gobernantes de Nepal, que vaticinan la llegada de una revolución de los jóvenes contra los “estúpidos” poderosos, es el rapero Balen. El popular tema fue lanzado en plataformas musicales a finales de 2019, seis años antes de que la generación Z nepalí saliera a la calle en masa para protestar contra los partidos políticos tradicionales del país, la corrupción y el desempleo, y convirtiera al icono juvenil Balen en el primer ministro Balendra Shah (Katmandú, 35 años). Cargo que asume oficialmente este 27 de marzo.
Como una fuerza ingobernable y traumática que avanza entre las trincheras artísticas del siglo XX, la guerra atraviesa la obra de Jean-Luc Godard (1930-2022). Algunas veces, como tema o motivo iconográfico. En otras ocasiones, como un campo semántico, conceptual y emocional que vertebra la relación que el cineasta franco-suizo mantuvo con las imágenes y la historia del cine. Es una influencia que se deja sentir del principio al fin de su trayectoria: desde su primer cortometraje, Opération Béton (1954-55), a su última obra terminada en vida, Tráiler de la película que no existirá jamás: ‘Guerras de broma’ (2023). “Una película es un fusil teórico, y un fusil es una película práctica”, declaró Godard en una entrevista de los años setenta parafraseando un diálogo de La Chinoise (1967), para luego añadir: “Felizmente, no llevo un fusil porque soy tan miope que dispararía a mis amigos; con una película, tengo la impresión de ser menos miope”.

“Hay algo que mola de ser de clase baja y saber escribir bien, pintar o componer una canción. Y pasa gracias a los servicios públicos”, reivindica en el bar del hotel donde se hospeda en Madrid Juan Manuel López, quien firma sus libros como Juarma. Recibe a EL PAÍS poco antes de ir a presentar su última obra a la librería Alberti, donde lo esperan más de medio centenar de fieles. Él es de Deifontes, un pueblo granadino de poco más de 2.600 habitantes. Dibujante, poeta y novelista, publicó a finales de 2025 ―cuando se celebró esta entrevista― su tercer libro, Poética de la Autodestrucción (Blackie Books, 2025). Todas sus obras están ambientadas en Villa de la Fuente, una localidad ficticia y sin esperanza, pero como la suya, próxima a Granada. Él ya había publicado tebeos y fanzines, pero nunca imaginó triunfar con sus novelas, mucho menos presentarlas por las principales ciudades españolas.

En una clasificación básica de la que luego pueden desgajarse otras vertientes más especializadas y concretas, las películas de ciencia ficción se pueden dividir en dos categorías: las ligeras y las adultas. Algunos ejemplares de las primeras, en las que el rigor científico no es primordial, serían La guerra de las galaxias, E. T., el extraterrestre y Regreso al futuro. Mientras que los dos grandes prototipos de las segundas, mucho más trascendentes, complejas y rigurosas (aun dentro de la especulación), serían 2001: Una odisea del espacio y Solaris.
Dirección: Phil Lord, Christopher Miller.
Intérpretes: Ryan Gosling, Sandra Hüller, Milana Vayntrub, Lionel Boyce.
Género: ciencia ficción. EE UU, 2026.
Duración: 156 minutos.
Estreno: 27 de marzo.
Las monstruosas purgas que Stalin llevó a cabo en los años treinta del pasado siglo representan la gran traición de la Unión Soviética. Para el cineasta Serguei Loznitsa, nacido en Bielorrusia, criado en Ucrania y formado en Moscú, siguen apelando al presente. Dos fiscales, sobria y devastadora ficción sobre un joven fiscal comunista dispuesto a denunciar las torturas de una cárcel estalinista, muestra a través de un laberinto burocrático kafkiano cómo el poder corrupto y sus mentiras tejen la telaraña que lleva al totalitarismo.
Dirección: Serguei Loznitsa.
Intérpretes: Aleksandr Kuznetsov, Anatoli Belyj, Vytautas Kaniusonis.
Género: drama. Ucrania, 2025.
Duración: 118 minutos.
Estreno: 27 de marzo.
La ópera prima de Charlotte Devillers y Arnaud Dufeys aborda un asunto muy delicado exponiendo una carta de grises poco habitual. En el prólogo y el epílogo veremos a una madre, interpretada por la actriz belga Myriem Akheddiou, y sus dos hijos entrar y salir del juzgado donde tendrán una sesión decisiva para su custodia y futuro. Frente a estos dos momentos de apertura y cierre, toda la zona central de esta película breve (78 minutos) se dirime ante una jueza que escuchará (y observará) a dos adultos, madre y padre, y sus respectivos abogados, exponer algo más que sus diferencias. El espectador, como la jueza, será testigo de los gestos y testimonios de una disputa tremenda.
Dirección: Charlotte Devillers, Arnaud Dufeys.
Intérpretes: Myriem Akeddiou, Laurent Capelluto, Natali Broods.
Género: drama. Bélgica, 2025.
Duración: 78 minutos.
Estreno: 27 de marzo.
Inspirada por una banda criminal real de la ciudad inglesa de Birmingham durante las primeras décadas del siglo XX, la serie de televisión Peaky Blinders comenzó a emitirse en 2013 con una atractiva base temática asentada en cuatro vertientes: las profundas heridas psicológicas que habían dejado en sus integrantes la crudeza de la Primera Guerra Mundial y las batallas de trincheras, barro y desolación sufridas en Francia; las conspiraciones políticas, con Winston Churchill como entonces ministro de Municiones, en torno al independentismo irlandés y al IRA; el avance del comunismo, el anarquismo y las reivindicaciones y revoluciones laborales; y los chanchullos en torno a los hipódromos y las apuestas hípicas, la menos compleja y trascendente en lo político y lo social, aunque sí la más beneficiosa en lo económico para la banda.
Dirección: Tom Harper.
Intérpretes: Cillian Murphy, Barry Keoghan, Rebecca Ferguson, Tim Roth, Stephen Graham.
Género: drama. Reino Unido, 2026.
Plataforma: Netflix.
Duración: 112 minutos.
Estreno: 20 de marzo.
Campeona de Europa, finalista de la Nations League y número uno del ranking FIFA, España buscaba un rival potente para medir sus fuerzas antes de viajar al Mundial de 2026. Pocos equipos parecían tener mejor cartel que Argentina, coronada en Qatar 2022 como la mejor del mundo y también reina de América, además de su perseguidora en la clasificación del máximo organismo del fútbol. Sin embargo, Luis de la Fuente no pudo cumplir su objetivo. La guerra en Irán impidió la celebración de la Finalissima contra Argentina en Doha, y la selección que dirige Lionel Scaloni regateó mudar el duelo a Europa. Según explican desde la AFA, el cuerpo técnico de la Albiceleste prefería evitar un partido exigente antes de viajar a Estados Unidos. Es decir, justo lo contrario de lo que deseaba De la Fuente. Al técnico de la Roja, por tanto, no le queda más alternativa que tantear a sus jugadores frente a Serbia (39 del ranking) y Egipto (31) en la última jornada FIFA antes de Estados Unidos, México y Canadá.
Veljko Paunovic (Strumica, Macedonia del Norte; 48 años) se encontró en octubre bloqueado profesionalmente. El Real Oviedo, al que había ascendido cuatro meses antes, lo despidió: “La manera cómo salí fue repentina y para mí, injusta”, dice a través de una videollamada antes de sentarse esta noche en el banquillo de Serbia para jugar contra España en La Cerámica (21.00, La1). Había conseguido dos victorias en ocho partidos, las mismas que sus dos sucesores en los 21 siguientes. “Yo no pensaba en ir a la selección. Mi objetivo era trabajar en España, pero no podía seguir trabajando”. A diferencia de los futbolistas, un entrenador no puede competir con dos equipos de la misma categoría en la misma temporada.
Cuando los Rolling Stones entraron en los estudios Pathé Marconi, en las afuera de París, para grabar su decimoctavo álbum en abril de 1985, las tensiones entre sus componentes habían llegado a su momento más sensible. Tanto que se podría decir que, en aquel momento, no existían virtualmente como banda.