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El que diré a continuació és un tòpic com una casa de pagès, però no per això resulta menys cert. Judit Martín (l’Hospitalet de Llobregat, 1976) és una actriu que no necessita presentació. Llicenciada en Belles Arts i forjada en el teatre d’improvisació i en els circuits més alternatius de la comèdia, actualment és una cara coneguda pel gran públic, sobretot gràcies a les seves intervencions televisives a Està passant. Tot el que ha fet l’actriu fins ara, des de treballar amb Pallapupas als hospitals fins al teatre d’improvisació o els espectacles amb la seva companyia Dejabugo, ha portat Judit Martín fins a un present molt dolç. No és un acudit: es diu Judit Martín i Dulcet. Després de fer teatre amb Berta Prieto o el col·lectiu Las Huecas, ara protagonitza amb Berto Romero Pizza movies, la nova pel·lícula de Carlo Padial. Com Tilda Swinton, podem afirmar que Judit Martín és un gènere en si mateixa, perquè la seva faceta de creadora es filtra a cada projecte i sarau en què participa. Poseu una Judit Martín a la vostra vida.
Donde se mide la grandeza de un grupo de rock de larga trayectoria es en su modo de comportarse en los momentos bajos. En 1993 Iron Maiden actuó en la sala Canciller de Madrid, un local pequeño para su categoría: solo 1.800 personas. Bruce Dickinson, el cantante, se despedía del grupo y decidieron realizar una gira por salas pequeñas. Desde primera hora de la tarde la cola del público alcanzaba varias calles. “Dickinson llegó en un coche y el resto de la banda en otro”, recuerda Sócrates Pérez, gerente de Canciller, retratando una situación de distanciamiento entre las dos facciones del grupo. Antes del concierto se celebró una extraña rueda de prensa en la misma sala, donde se exponían los motivos de la marcha del vocalista, aunque las respuestas se llenaron de vaguedades. “Entré en el camerino para tirar unas fotos y el ambiente era normal. Se notaba cierta frialdad, pero no hostilidad”, explica Sócrates, que añade: “Eso sí, a pesar de que la relación no era buena, fueron unos profesionales. Estuvieron ensayando por la mañana y el concierto fue brutal”.
Enrique Ortiz de Landazuri Izarduy, Enrique Bunbury (Zaragoza, 58 años), llega con un muy ligero retraso al hotel en el que se ha concertado la entrevista. Pide amplias disculpas. Ha venido a paso rápido. Abre un agua para refrescarse. Cuando se sienta, cuando uno observa su figura, su perfil, su modo de hablar y de moverse, y oye su famosa voz, comprende rápido: es un icono absoluto. Tiene nuevo álbum, De un siglo anterior.
El vino rosado, la uva del tinto con el alma de blanco, ha vivido en las últimas décadas una metamorfosis sin precedentes. Aunque siga siendo en España el rosado joven el más consumido debido a su fresca frutosidad y bajo precio, se van imponiendo elaboraciones con vocación gastronómica que transcienda el tópico del “rosadito que va bien con todo”. Se busca competir en la mesa con los grandes tintos y blancos. Argumentos para ello no faltan. Porque, efectivamente, la gran virtud del rosado es su versatilidad. Su equilibrado perfil entre la frescura de un blanco y la estructura de un tinto lo convierten en un compañero ideal para una amplia gama de platos, donde se valora la armonía y el contraste. Y el rosado, con su paso por barrica de roble, aporta una sugestiva combinación de acidez y untuosidad, de fruta y especias.







Las causas judiciales relacionadas con el narcotráfico a gran escala y el blanqueo de capitales asociado a estas organizaciones criminales crecieron un 32% solo entre 2023 y 2024, según cifras de la Fiscalía Antidroga. “Un dato revelador”, dice la Audiencia Nacional, en su propuesta para extender sus competencias de modo que pueda combatir más eficazmente este fenómeno.
“Más de 600 embarcaciones tipo go-fast [lanchas rápidas], sospechosas de llevar a cabo operaciones de narcotráfico" en las costas españolas, principalmente en el Estrecho de Gibraltar, han sido identificadas por el COVAM, el principal centro de vigilancia marítima de España, dependiente de la Armada, con base en Cartagena (Región de Murcia). Así lo recoge el último Informe Anual de Seguridad Nacional, remitido al Congreso. El documento, elaborado por el Departamento de Seguridad Nacional de Presidencia del Gobierno, con aportaciones de 17 ministerios y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), no menciona la muerte de dos guardias civiles el pasado viernes, cuando perseguían a una narcolancha frente a las costas de Huelva, ya que se aprobó el 21 de abril. Sin embargo, sí advierte de que la presión policial en el Campo de Gibraltar, donde el Ministerio del Interior tiene desplegado un plan específico desde 2018, “ha modificado sustancialmente la operativa de los grupos criminales dedicados al narcotráfico”, que se han desplazado a zonas limítrofes, como la costa onubense o el Algarve portugués.


Yaël Eisenstat lleva más de dos décadas combatiendo el extremismo y la polarización en las redes sociales. La estadounidense ha sido diplomática, analista de la CIA y asesora del vicepresidente Joe Biden durante el segundo mandato de Barack Obama. También ha trabajado en el sector privado: fichó por Facebook en 2018 como directora de integridad global de elecciones, donde debía supervisar la política corporativa en torno a los anuncios políticos. Fue justo cuando estalló el escándalo de Cambridge Analytica, la consultora británica que usó datos de los perfiles de Facebook de 87 millones de estadounidenses para servirles publicidad electoral personalizada de Donald Trump en la campaña electoral de 2016. “Mark Zuckerberg [fundador y máximo responsable de Facebook] testificó por primera vez en el Senado en abril de 2018. La sesión duró cinco horas. Un minuto después de acabar, me hicieron la oferta final. Estaba muy claro por qué me querían”, recuerda.


El lunes saltaba la noticia: la compañía de videojuegos japonesa Nintendo anunciaba una subida de precio en su más reciente consola, la Nintendo Switch 2, que en España pasará de 469,99 a 499,99 euros a partir de septiembre. En realidad era la única gran compañía que faltaba: en abril de 2025, Sony anunció una subida de precio para su PlayStation 5 (de 499,99 euros a 549,99 euros) y, un mes después, Microsoft confirmó incrementos en Xbox Series X (de 549,99 a 599,99), y en la Xbox Series S (de 349,99 a 399,99). Las subidas de videoconsolas son muy infrecuentes, pues lo normal es que conforme pasen los años los aparatos de hardware se abaraten. ¿A qué atiende, entonces, esta subida generalizada? ¿Es un hecho coyuntural o implica un encarecimiento definitivo del mercado de los videojuegos?
Todo empezó en el Salone del Mobile hace 31 años. “La primera colección Ikea PS se presentó en Milán en 1995, con el concepto diseño democrático. Hemos analizado lo que se hizo entonces, una colección de estilo escandinavo moderno, experimental y vanguardista, y le hemos pedido a los diseñadores que crearan algo sencillo pero no aburrido”, sintetizaba Maria O’Brian, Creative Leader de Ikea Suecia, en el Spazio Maiocchi de Milán, una antigua nave industrial en la que se fabricaban trenes donde la firma sueca se instaló este año para presentar un avance de la décima colección PS, que acaba de salir a la venta. “En ella siempre hay una mezcla de diseñadores más y menos conocidos, internos y externos a la casa, es una forma de mostrar que todo el mundo puede crear objetos increíbles”, añadía. Lex Pott es uno de esos nombres conocidos que han formado parte de ella. Se formó en la prestigiosa Academia de Diseño de Eindhoven, en 2009 fundó su propio estudio en Róterdam y hace una década era para The New York Times uno de los rostros del auge del diseño de mobiliario neerlandés. “Me gradué hace 17 años pero ahora por fin mi madre sabe lo que hago, porque estoy en Ikea”, decía entre risas al presentar su creación.
Please Don’t Be es una de las performances en las que el artista francés Ndayé Kouagou (Montreuil,1972) utiliza el lenguaje como herramienta para estructurar la experiencia del espectador, integrando a los asistentes en una dinámica colectiva marcada por el humor, la duda y el desconcierto. “Si te sientes alguien extraordinario, ponte en este lado de la sala”, proponía a los asistentes. Cuando después preguntaba: “¿Estáis seguros?”, los participantes cambiaban de lugar entre risas y la indecisión, revelando hasta qué punto el lenguaje puede condicionar la percepción de uno mismo.