Home Investigacion en Intelligencia Artificial y Desarrollo de Algoritmos Desarrollo de Energia Nuclear y Avances en Fisica Nuclear Innovacion en Tecnología de Vanguardia

Hace unos días murió António Lobo Antunes. Fue un escritor, lo es, que trataba con las palabras con tanta familiaridad y cercanía y complicidad que las hacía recorrer caminos muy extraños, asomarse al precipicio, tirar por senderos estrechos que discurren al lado del abismo; daba a ratos miedo mirar desde tan arriba a las sombras. Sus personajes eran muy próximos, hechos de la misma pasta de la que estamos hechos cada uno de nosotros, por eso imponía respeto darse cuenta de que puede pasar cualquier cosa, que por ahí dentro conviven entrelazados lo peor y lo mejor, y que luego están las circunstancias y la suerte. No hizo ninguna concesión para expresar y dar forma a lo que quería contar, así que su literatura está llena de invenciones, de desafíos. Y fue también una literatura que salió en los periódicos, como crónicas, como iluminaciones. Sorprende darse cuenta de que en los papeles donde se publican las noticias —en las pantallas, habría que decir ahora— también se cuele lo que tiene más duración, lo que sobrevive a la actualidad, las heridas incurables, la derrota. De eso trataba con frecuencia Lobo Antunes. De las cosas que se tuercen.

En mi primer día de instituto, me dieron un carné de estudiante. Era un cartoncito rectangular de color azul claro con el logotipo del colegio encima de mi foto, mi nombre y mi número de identidad nacional. En el reverso del carné había una cita anónima (que más tarde descubrí que se atribuye erróneamente a Albert Camus), que decía: “No camines delante de mí, quizá no te siga. No camines detrás de mí, quizá no te guíe. Camina a mi lado, sé mi amigo, nada más”.

76 milímetros por 76 milímetros. La medida de un post-it estándar y el desafío de dibujar dentro de este pequeño espacio amarillo una viñeta que subraye, con humor y sensibilidad, la necesidad de fondos para investigar la prevención y tratamiento de enfermedades olvidadas que afectan a una de cada cinco personas en el mundo.
Sentir hambre puede modular nuestro estado de ánimo. Diversas investigaciones han demostrado que el hambre puede volvernos más negativos, más irritables e, incluso, más agresivos. El impacto emocional del hambre puede tener, incluso, un efecto sobre nuestras decisiones. Así lo demostró un estudio israelí de 2011 que dio nombre al conocido como “efecto del juez hambriento”. Lo que vieron los autores del estudio es que la severidad de las sentencias dictadas por los jueces se endurecía a medida que se acercaba la hora del almuerzo, para luego volverse significativamente más indulgentes después de la pausa para la comida y el descanso. Esta relación tan estrecha llevó incluso a la invención de un término en inglés para hacer referencia a este fenómeno, hangry —una combinación de hungry (hambriento) y angry (enfadado) —, que se coló en enero de 2018 en el Diccionario de Oxford.
Un poco más de 1,38 millones de turistas pasaron sus vacaciones en 2024 en el municipio tinerfeño de Arona (casi 88.000 habitantes), donde se encuentran poblaciones turísticas como Playa de Las Américas, Los Cristianos o Costa del Silencio. Lejos de los paisajes marítimos de la costa y el olor a protector solar, un grupo de vecinos de la parte alta aseguran que hasta 20.000 vecinos de Arona Alta viven sin alcantarillado desde hace más de 20 años. “Estamos entre una crisis sanitaria y una crisis ecológica”, asegura Davide Cortellino, presidente de la comunidad de vecinos Sara. “No es solo nuestra calle”, explica en conversación telefónica. “Es en todo el barrio de La Camella y en otros barrios como Valle de San Lorenzo, Cabo Blanco… Cuando llueve, todo esto es la Venecia de las aguas negras”. El Ayuntamiento —gobernado por una coalición de PP, Coalición Canaria y Vox, aunque entre 2015 y 2023 fue el PSOE el partido en el poder— se escuda en que las obras de urbanización “no se han finalizado y no han sido recepcionadas".


La batalla judicial per les pintures murals de Sixena ha demostrat, sobretot els últims mesos, que el fort soroll que generava el litigi a Aragó es convertia en sepulcral silenci a Catalunya. En aquest oasi català hi ha una veu rebel, la de l’historiador de l’art Albert Velasco (Lleida, 49 anys), expert en patrimoni i patró del Museu de Lleida Diocesà i Comarcal fins que un dia, tot just per denunciar el presumpte mutisme amb segones intencions del govern català, va dimitir. Ara publica un llibre sota un genèric Les pintures de Sixena (Pòrtic) que probablement sigui la crònica més completa del cas. No és neutral: reconeix a Quadern que en el llibre passa “comptes” amb alguns protagonistes de la lluita de les pintures i aporta algunes novetats al cas que potser podrien haver servit per capgirar la polèmica actual i canviar la sentència que obliga a tornar-les: la Generalitat hauria pagat per mantenir les pintures, tot i que sense constància escrita. En definitiva, i malgrat el llibre, entendre Sixena continua sent un guirigall.
La necesidad de una ejecutar obras urgentes en el túnel ferroviario de Rubí (Barcelona) avecina un colapso en el tráfico de mercancías en Cataluña durante casi dos meses. La detección de severas grietas impone la necesidad de intervenir de inmediato con trabajos de apuntalamiento y refuerzo en un tramo que es una arteria básica para el desplazamiento de los trenes mercancías. Las obras constituyen un hecho de poca novedad en ese punto de las afueras de Barcelona, porque el mismo túnel ya tuvo que ser cortado durante más de una semana por otra intervención considerada imprescindible a finales de enero, pero esta vez el quebradero de cabeza sube de grado porque la duración de la remodelación cortará siete semanas el tráfico de trenes entre los puertos de Barcelona y Tarragona y la frontera con Francia. La consejera de Territorio de la Generalitat, Sílvia Paneque, ha alertado de que con las obras se va a cortocircuitar “un paso de mercancías muy importante” con alternativas muy limitadas. Para los trenes de ancho ibérico se plantea el desvío por la línea Montcada-Manresa-Lleida, aunque con algunas restricciones de carga y longitud, mientras que los trenes de ancho internacional con destino a Francia deberán utilizar la nueva terminal de mercancías de la Llagosta.
No me importa la profesión que tengan los personajes de las películas, incluidos aquellos oficios que pertenecen al exotismo o a la ordinariez, a condición de que entienda, me interese o me fascine lo que les ocurre en sus vidas, que además de que me proporcionen datos sobre su profesión, sus existencias, sus relaciones, sus problemas, me despierten interés, intriga, conmoción.
Dirección: Stéphane Demoustier.
Intérpretes: Claes Bang, Sidse Babett Knudsen, Xavier Dolan, Swann Arlaud, Michael Fau.
Género: drama. Francia, 2025.
Duración: 104 minutos.
Estreno: 13 de marzo.
Las relaciones entre el artista y el poder autoritario tienen en las películas del húngaro István Szabó su principal y más reiterado exponente cinematográfico. Mephisto (1981), basada en la novela homónima de Klaus Mann, fue su más renombrado acercamiento al tema, con aquel pacto de carácter fáustico con el que un ambicioso actor de teatro, a base de medrar, se acababa convirtiendo en la gran figura de su arte gracias a los favores de los jerarcas nazis. Pero, además del precio moral por el éxito futuro, Szabó trató también el tema con respecto al mantenimiento del prestigio forjado durante muchos años atrás, a costa de los ideales verdaderos y de la ética personal dentro de un nuevo régimen que no permite matices y que además necesita la propaganda del artista como forma de sostenimiento popular y político. Aquella segunda película de Szabó era Taking Sides (2001, rebautizada en España como Réquiem por un imperio), y estaba inspirada en una figura real: Wilhelm Fürtwangler, director de la Filarmónica de Berlín durante el Tercer Reich.
Dirección: Tarik Saleh.
Intérpretes: Fares Fares, Lyna Khoudri, Zineb Triki, Amr Waked.
Género: thriller. Suecia, 2025.
Duración: 127 minutos.
Estreno: 13 de marzo.