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El Betis se quitó un peso de encima en Montilivi. Tras siete jornadas ligueras sin ganar y tocado por su eliminación europea, se reencontró con la victoria en una doble remontada ante el Girona (2-3). El equipo dirigido por Míchel se adelantó con un gol de Tsygankov y empató con un penalti de Ounahi, pero los verdiblancos lograron golpear tres veces gracias a Marc Roca, Abde y Riquelme. El último tanto vino de una acción lanzada de Isco, que regresó el día de su cumpleaños y cinco meses después de su lesión. Y el Girona, que llegaba revitalizado tras su triunfo ante el Villarreal y el empate en el Bernabéu, sigue sin respirar del todo tranquilo en su misión de cerrar cuanto antes la permanencia, por el momento con 38 puntos.
Al Real Madrid le bastó con una función de jerarquía desganada para derrotar al Alavés, que llegaba angustiado, asomándose a la cornisa del descenso, y hasta el final, cuando ya era demasiado tarde, no tuvo la puntería que encontraron Mbappé (de rebote) y Vinicius. Se quitó así, en un ejercicio incómodo ante un público molesto y escaso, la primera de las siete citas que le quedan para alcanzar la orilla del final del curso y poder volver a empezar, acaso con la ilusión a estrenar otra vez. El equipo de Arbeloa se sacó de encima una cita pero no el disgusto de su gente, que acabó pitando cuando Toni Martínez acertó con el 2-1 en el añadido.
El Athletic Club encontró en San Mamés algo más que una victoria: un alivio necesario en medio de la urgencia. El equipo bilbaíno llegaba presionado por la clasificación y por un discurso institucional que apelaba a la unidad. Jon Uriarte, tras su reelección, había sido claro: “Necesitamos el apoyo de todos para conseguir los puntos que aseguren la permanencia”. Ernesto Valverde, desde el banquillo, insistía en la misma idea. Y el Athletic, sin brillo pero con oficio, respondió de la mejor manera.
Entre 2013 y 2015, cuando permaneció activa la Operación Kitchen contra Luis Bárcenas, el comisario Manuel Vázquez era el jefe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional, a la que pertenecía el grupo de agentes que investigaba el caso Gürtel y al extesorero popular. Más de una década después, ya jubilado, el exmando policial se ha sentado este martes ante el tribunal de la Audiencia Nacional que enjuicia el despliegue de espionaje contra el exresponsable de finanzas del PP para contar que nunca supo nada de ese operativo paralelo de vigilancia sobre Bárcenas y su familia, a pesar de que era la UDEF la que seguía los pasos del contable por órdenes del juez.