Home Investigacion en Intelligencia Artificial y Desarrollo de Algoritmos Desarrollo de Energia Nuclear y Avances en Fisica Nuclear Innovacion en Tecnología de Vanguardia
Puede que Hollywood siga romantizando los robos de guante blanco en museos a base de ingenio, humor y glamur, como hizo en El secreto de Thomas Crown, en la saga de Ocean’s Eleven o, más recientemente, en la versión modernizada de Arsenio Lupin para la serie de Netflix basada en el mítico personaje del “caballero ladrón” del novelista francés Maurice Leblanc. Pero la realidad, como demuestran algunos de los incidentes más recientes, entre ellos el nada romántico y pacífico pero muy real atraco de joyas de la Corona francesa en el Louvre hace un año, dista mucho de la ficción y tiene un tono mucho más siniestro: según Europol, estos delitos son cada vez más violentos.
Los textos creados con IA generativa tienden a sonar planos o predecibles, pese a que poco a poco mejoran para ser menos distinguibles de un producto humano y, a veces, lo consiguen. El motor detrás de esa “inteligencia” son los modelos de lenguaje grandes o LLM (por las siglas en inglés de large language models), a los que se entrena con enormes cantidades de textos para que aprendan a poner una palabra detrás de otra por probabilidad estadística hasta parecer, casi, escritos por una persona. Sin embargo, cuando se analizan, se encuentran sesgos de sobrerrepresentación de ciertas palabras, signos de puntuación e incluso rasgos distintivos de grupos sociales mayoritarios. El resultado, tan parecido a lo humano, es sorprendente, pero la pérdida de riqueza lingüística también es un hecho y los posibles riesgos son tema de debate e investigación.
A pesar del respiro del calor de estos días en buena parte de España, los océanos del planeta acaban de registrar la temperatura diaria más alta desde que hay datos. Como ha informado este lunes el Servicio de Cambio Climático de Copernicus, el pasado 22 de agosto se alcanzaron 21,1 °C de media en la superficie oceánica (excluyendo los polos), superando el anterior récord de 21,09 °C de marzo de 2024.

Macarena García (Madrid, 38 años) empezó su carrera casi por el final, con premios y aplausos que suelen tardar años en llegar. Desde su debut con Blancanieves en 2012, con la que ganó un Goya y una Concha de Plata, no ha dejado de trabajar en cine, televisión y teatro, aunque aquel debut triunfal también acabó convirtiéndose, según confiesa, en una presión que le costó tiempo desmontar. Nos encontramos en Barcelona, donde rueda un proyecto del que no puede decir nada y a las puertas de uno de los escasos fines de semana libres que le ha dejado el verano. Este año ha estrenado dos proyectos: la película Un hijo y la serie Se tiene que morir mucha gente. En ellas exhibe sus dos caras: una melancolía innata, de la que da cuenta una mirada que siempre parece al borde de la emoción, y una insospechada vis cómica.

