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Los profesores catalanes han vuelto a salir a la calle este martes coincidiendo con la visita del Papa a Barcelona, buscando así dar eco a sus reivindicaciones, aunque la movilización se ha mantenido paralela al recorrido del Pontífice y no ha interferido en su llegada a la Catedral de Barcelona. Se trata de la jornada de huelga número 22 que protagonizan este año escuelas e institutos públicos (dos más si se suman las guarderías y la sexta que afecta a toda Cataluña), pero la última en lo que queda de curso. Tras este tupido calendario de protestas, con el perjuicio económico que conlleva en el salario -unos 150 euros diarios menos- y a solo 10 días de final de curso, la protesta educativa ha empezado a dar señales de cansancio: la manifestación que ha partido de plaza Espanya hasta el Parlament ha reunido unas 6.500 personas, según la Guardia Urbana, la mitad que en la protesta del viernes. El seguimiento de la huelga ha sido del 12% de la plantilla, según los datos de Educación, lejos del 30% de convocatorias anteriores.
Con más de 90 años, Aurora Granell prefería el autobús para desplazarse hasta su cafetería habitual del centro de València. Al regresar, cuando escuchaba por megafonía que la próxima parada era Amado Granell, susurraba emocionada: “Mon pare”. Aurora, que falleció este mes de marzo a los 95 años de edad, era hija del primer soldado aliado que entró en el París ocupado por los nazis. Aquel hito histórico ocurrió el 24 de agosto de 1944. Amado, nacido en Borriana en 1898 i fallecido en Sueca en 1972, era un republicano exiliado, integrante de la mítica compañía La Nueve, perteneciente a la División Leclerc.



Lustros de postergación de la educación pública han acabado por estallar, convirtiendo el final de curso en el más convulso que se recuerda en años. La Comunidad Valenciana entró ayer en su quinta semana de huelga indefinida del profesorado, que afecta a 629.470 estudiantes de la enseñanza pública, con la Generalitat intentando llegar a un acuerdo con los sindicatos tras haber utilizado hasta ahora una táctica dilatoria en la negociación que ha llevado al sistema al límite. En Cataluña, el Govern sí alcanzó un pacto con los sindicatos, pero los docentes lo rechazaron en votación al considerarlo insuficiente, lo que ha creado una situación de gran incertidumbre mientras el territorio se dispone a comenzar, este martes, la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU). Y en Madrid, los sindicatos han anunciado huelgas para el inicio de curso, además de la huelga que desde abril protagonizan las profesoras de Infantil hasta tres años. En esas tres comunidades autónomas trabajan casi cuatro de cada diez docentes de la red pública.
Un análisis de los 65 bancos más grandes del mundo revela un notable incremento de la financiación de la industria de los combustibles fósiles por parte de estas entidades. A pesar de ser los principales responsables del cambio climático y de que la ciencia apunta a la necesidad de desengancharse del carbón, el petróleo y el gas, el pasado año estas 65 entidades aumentaron la apuesta por ese sector: la financiación aumentó un 8% respecto a 2024, hasta alcanzar los 906.000 millones de dólares, según el informe Banking on Climate Chaos.
“Recuerdo las pateras. No digo ver una, pero sí a los primeros niños que vinieron en ellas y que entraron a clase en el cole de Níjar. Entonces se introdujo la palabra patera en nuestras vidas. La primera fue una niña, luego llegaron más. No sabían castellano, acababan de llegar de Marruecos, estaban en situaciones complicadas. No hablábamos el mismo idioma y los metían en clase. Recuerdo la segregación. El racismo en el recreo. Y recuerdo, en ese recreo, intentar acercarme a esta primera niña, intentar jugar con ella. Nunca se llegaron a integrar con el resto. Pero eso me pasaba a mí también. Yo entendía ese sentimiento de que no perteneces. Imagino que ahí se conectó algo”.

En 2022, el madrileño Gabriel Plaza culminó su brillantísimo Bachillerato con un 10 redondo en la Selectividad, una nota que llamó mucho la atención de los medios. El alumno perfecto no quería ser ingeniero o médico, sino graduarse en Filología Clásica, a la que se accede con un cinco. Las redes se llenaron de muchos mensajes elogiosos y unas cuantas descalificaciones de quienes consideran que alguien sobresaliente debe renunciar a la vocación y llenarse los bolsillos. Durante dos días, se abrió un debate público sobre la vocación frente a las salidas laborales o el valor de las humanidades.
