Home Investigacion en Intelligencia Artificial y Desarrollo de Algoritmos Desarrollo de Energia Nuclear y Avances en Fisica Nuclear Innovacion en Tecnología de Vanguardia
El gran favor que la FIFA le hizo a Argentina en este siglo nadie suele recordarlo. Durante cuatro partidos y seis meses, entre noviembre de 2001 y abril de 2002, la Albiceleste dejó de utilizar la camiseta número 10 como tributo a Diego Maradona, que a fines de 2001 acababa de jugar su partido de despedida. La medida intentaba ser definitiva, también aplicable a las selecciones juveniles argentinas, como si en el montañismo se anunciara el cierre de las rutas de escalada al Everest. “Sacar el número 10 es un homenaje a un jugador irrepetible, el más grande futbolista argentino de todos los tiempos, razones suficientes para un gesto generoso”, interpretó Diego Simeone, entonces jugador de la Albiceleste, sobre la decisión tomada por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).

Los empresarios Julio Martínez Martínez, administrador de Análisis Relevante, y Julio Martínez Sola y Roberto Roselli, presidente y actual consejero delegado de la compañía aérea Plus Ultra, empezaron a recorrer este lunes la vía Aldama, el camino que llevó al principal comisionista del caso Koldo a beneficiarse de una abultada rebaja de pena tras autoinculparse y detallar sus tejemanejes con el exministro José Luis Ábalos y el asesor Koldo García para beneficiarse del amaño de contratos públicos. Martínez Martínez, Martínez Sola y Roselli han entregado en la Audiencia Nacional sendos escritos en los que se prestan a colaborar en la investigación abierta por posibles irregularidades en el rescate de 53 millones de euros que el Gobierno concedió a la aerolínea en la pandemia de covid-19 y señalan directamente al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, imputado en este caso.

El futuro penal de José Luis Rodríguez Zapatero tiene nombre propio. El empresario Julio Martínez Martínez, administrador de la consultora que pagó durante cinco años al expresidente del Gobierno, declara este martes ante el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama, después de contradecir por escrito la versión que dio Zapatero ante el instructor, en la que se desvinculó del rescate público de la aerolínea Plus Ultra aprobado en Consejo de Ministros en 2021. “Yo no he ejercido ninguna influencia en el rescate de Plus Ultra [...] eso es una verdad incuestionable”, sustuvo el expresidente. En un escrito en el que el empresario muestra su disposición a “colaborar”, Martínez Martínez asegura que el exlíder socialista era quien “marcaba los pasos a seguir” en esa operación. El presidente de Plus Ultra, Julio Martínez Sola, también se ha dirigido al instructor para colaborar y ofrecer una versión que encaja con la del comisionista.

Cuando, en los años noventa, Spencer Tunick comenzaba su carrera, en Nueva York, a diferencia de otros lugares de Estados Unidos, se permitía fotografiar desnudos en las calles, siempre que fuera con fines artísticos. De ese modo, él aprovechaba las primeras horas del día, cuando la ciudad se estaba desperezando y las calles aún seguían vacías, para tomar sus retratos de personas sin ropa, por entonces individuales. Foto a foto, fue acopiando contactos de “camareros o trabajadores de videoclubes”, hasta que un día acumuló en su agenda más de 70 teléfonos. “Entonces pensé: me va a llevar la vida fotografiar a toda esta gente, así que decidí invitarlos a posar todos a la vez”, explica el fotógrafo en una videollamada desde esa misma ciudad, donde reside con su familia.


Ahora que todos volvemos a leer a Hannah Arendt, es necesario mencionar que la idea central de su pensamiento político es la de “nacimiento”: la del comienzo como matriz generadora de historias imprevisibles que se trenzan en un tejido común. “A pesar de que todo el mundo comienza su propia historia, al menos la historia de su propia vida, nadie es su autor o su productor”, dice Arendt en La condición humana, recordando que la existencia siempre nos viene dada y siempre se inscribe en un mundo preconstituido que, sin embargo, gracias a esa novedad puede ser transformado. A Arendt le importaba mucho insistir en el “nacimiento” como lo más decisivo de la vida humana, y ello en clara ruptura con su maestro y amante Martin Heidegger, al que guardó hasta el final una fidelidad pugnaz. Nada resume mejor esta ruptura con el existencialismo (y su ser-para-la-muerte) que esta breve entrada de sus Diarios filosóficos: “Parece como si los hombres desde Platón no hayan podido tomar en serio el hecho de haber nacido, y solo se hayan tomado en serio el hecho de tener que morir”. Esa obsesión por la muerte y la inmortalidad, tan dominante hoy en la ideología de los tenebrosos tecnobros de Sillicon Valley, olvida, en efecto, la importancia política y filosófica del nacimiento. Si la “gran decisión de la filosofía contemporánea” es la disyuntiva entre el Ser y la Tierra, según la última obra del profesor Villacañas, no cabe duda que el énfasis natalicio de Arendt es una clara apuesta por la Tierra frente al Ser.
De la interminable apoteosis balompédica no sé qué llevo peor: a los moralistas chuscos que usan cada mínimo gesto de decencia para explicar obviedades como que todos los españoles son españoles, a los científicos del soccer, que quieren hacernos creer que el concepto “fuera de juego” es inasible o a los filósofos de dos pesetas que sostienen que el fútbol es un Aleph que contiene absolutamente todo, cuando en realidad se deja tantísimo fuera. Una rosa es una rosa y un fife, un fife. ¿Pueden ellos diferenciar una falda cortada al biés de una cortada al hilo? ¿Saben cómo se quitan las manchas de sangre de los tejidos blancos? ¿Cómo se titula el quinto disco de Madonna? No necesito que un analista, un coach o un periodisteta —periodista poeta— me expliquen con prosa engolada los motivos por los que la noche del domingo me desgarré las amígdalas viendo un juego que generalmente me despierta cero unidades de interés. Ni por qué lo hice vestida de rojo y rodeada de mis amigos homosexuales. Ellos no son rencorosos, a pesar de que sus homófobos profesores de gimnasia les humillasen por tener pluma en los penaltis. Yo, en cambio, no me olvido de que Oliver y Benji eran, además de magos del balón, unos misóginos de tomo y lomo. Ni de todos los recreos que pasé ensayando coreografías de divas pop en un espacio vergonzosamente mínimo porque el patio estaba reservado para los verdaderos campeones. Unidos por la furia, mis colegas y yo estuvimos toda la final cosificando a los jugadores, voceándoles piropos de esos que los hombres ya no le pueden decir a las mujeres. Los futbolistas, mientras, se pegaban empujones violentos. Si acaso, que nos expliquen si funciona el grito primal, esa técnica psicoterapéutica desarrollada en los años setenta por Arthur Janov que consiste en revivir y liberar el dolor reprimido mediante un alarido instintivo y profundo. Por él me duele a mí ahora la garganta. A veces no queda otra que dejarse llevar. Y eso lo entiende cualquier imbécil.
Muriel está en silencio. O casi. El único sonido que rompe la quietud es el de los helicópteros que emergen de entre las montañas tras recoger agua del embalse de Beleña, a un par de kilómetros de distancia. Este pueblo minúsculo fue uno de los primeros de Guadalajara que fueron desalojados por el incendio de La Mierla, que ya ha abrasado alrededor de 26.000 hectáreas, según el último balance de este lunes, el más voraz de la historia de Castilla-La Mancha.
La tercera ola de calor en lo que va de este tórrido verano de 2026 comienza este martes 21 de julio y se extenderá hasta el jueves 23, según avanza Rubén del Campo, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). La buena noticia es que no será larga ―tres días es el mínimo para que un episodio cálido sea considerado ola― ni tampoco especialmente intensa ―no hay avisos rojos, de momento―, pero sí afectará a buena parte del territorio peninsular y Baleares. Del calor solo se librarán la cornisa cantábrica y Canarias y las zonas más castigadas “serán el este y sur de la Península, donde puntualmente podrán alcanzarse o incluso superarse los 44°”, explica Del Campo, una cota alejada del récord nacional de calor, que está en 47,6°.

La huella de Roma en España es mucho más extensa que los monumentales vestigios en Mérida, Segovia, Santiponce (Sevilla), Tarragona, Cartagena o Lugo, entre otros. El Imperio dejó semillas en centenares de pueblos diseminados por toda la geografía española que configuran gran parte de la sociedad actual. “Es una civilización que va mucho más allá del circo, las fieras y las orgías”, ironiza el investigador y director de Clunia Sulpicia (Peñalba de Castro, Burgos), Miguel Ángel de la Iglesia, en referencia a los estereotipos más indelebles de Roma. Pueblos que hoy conforman la conocida como España vaciada fueron hace 2.000 años centros administrativos, económicos, culturales y sociales fundamentales para el Imperio. Ahora, estas localidades, algunas con menos de un centenar de habitantes, se aferran a este glorioso pasado para recuperarlo como motor de desarrollo, más allá de los festivales.



Cuando la magistrada Raquel Rodríguez llegó a su nuevo destino el 9 de febrero, encontró una sala prácticamente vacía. Le esperaba una funcionaria sentada frente a una hilera de cuatro mesas. Ella no tenía ni ordenador en su despacho. Así nació el nuevo juzgado de violencia sobre la infancia y la adolescencia en Madrid. Un tribunal de nueva creación que echó a andar ya con atasco de procedimientos. Hasta el 16 de julio ha recibido exactamente 3.751 causas. Rodríguez regresa cada tarde a su casa con una maleta llena de papeles. “No te atreves a aparcar o retrasar cosas”, reconoce la jueza. Sabe que aplazar una decisión puede tener consecuencias fatales en la vida de un menor.