Home Investigacion en Intelligencia Artificial y Desarrollo de Algoritmos Desarrollo de Energia Nuclear y Avances en Fisica Nuclear Innovacion en Tecnología de Vanguardia
“Ya puedo respirar, creía que esto era el fin del mundo”. Javier González, un pastor sexagenario, tuvo en vilo durante casi un mes a familiares y vecinos de la jiennense Sierra de Segura. La sucesión de borrascas en Andalucía dejó intransitables la mayor parte de caminos y senderos por las que se accede a su cortijo de los Huecos de Bañares, donde también se perdieron las conexiones telefónicas. El lunes pasado, coincidiendo con la llegada del anticiclón, dos agentes de Medio Ambiente y el alcalde de Segura de la Sierra, alarmados por la falta de noticias del pastor, recorrieron 17 kilómetros (ocho de ellos a pie) por terrenos inhóspitos del monte hasta que se reencontraron con Javier, sano y salvo, junto a su centenar de ovejas segureñas, unas 80 gallinas ponedoras y varios perros y gatos. “Creía que esto era el fin del mundo, lo daba todo por perdido, pero, gracias a Dios, voy a sobrevivir, voy a salir de esto”, les dijo el pastor a las tres primeras personas que veía después de un mes donde el temporal ha golpeado con severidad a esta comarca del interior del parque natural de Cazorla, Segura y Las Villas.
Uno de los libros más importantes de Manuel Vicent se titula A favor del placer, una divisa de todo lo que escribe o cuenta en este diario. En marzo Manuel Vicent cumple 90 años, y el festival de cine de Málaga lo celebra con el estreno de Mañana seré feliz, una película que es una conversación con el autor, dirigida por David Trueba y Luis Alegre. También se publica Detrás de la herida, en la editorial La Cama Sol que dirige Javier Santiso, un cuidado libro que recoge un centenar de columnas dominicales en las que Vicent despliega su prosa poética, acampañadas de obras del pintor Rafael Canogar. En esta entrevista, el autor de Tranvía a la Malvarrosa hace recuento de su relación con EL PAÍS, en el que escribe desde 1977, y con este país. No hay un renglón de su escritura que no haya sido una evocación del mundo que vive. En el caso de este diario, que este año celebra su 50ª aniversario, jamás ha dejado de relacionarse con sus lectores desde que Juan Luis Cebrián le dijo que fuera a contar qué pasaba en las Cortes Constituyentes.


El premio Nobel de Economía en 2002, el psicólogo Daniel Kahneman, sostenía en uno de sus libros más famosos, Pensar rápido, pensar despacio (Debate, 2020), que el ser humano tiene dos sistemas de pensamiento. Uno rápido, intuitivo, emocional. Y el otro lento, reflexivo y lógico. “El problema es que las redes sociales nos han habituado a utilizar el primer sistema para todo, lo que deja fuera cosas tan importantes como la reflexión, la calma, la tranquilidad, la lógica. Y claro, si perdemos eso, diríamos que nuestra humanidad se va diluyendo”, reflexiona Jordi Nomen (Barcelona, 60 años), profesor de Filosofía y Ciencias Sociales en la escuela Sadako de Barcelona y autor, entre otros, del bestseller El niño filósofo (Arpa, 2021).
“Incluso los perros se ponen tristes después de eyacular”, canta Nacho Vegas en La sed mortal, haciendo así referencia a la denominada disforia postcoital. Un término que alude a la aparición de emociones que se perciben como negativas después de una relación sexual, aunque esta resulte satisfactoria. Antonio José Sánchez Barbosa, sexólogo de Boston Medical Málaga, explica que esto sucede porque, durante el acto sexual, aumentan significativamente las sustancias que fomentan un estado de plenitud en el organismo, como la dopamina, la oxitocina y las endorfinas. Tras el orgasmo, estas sustancias presentan una caída brusca.
En toda gran historia de amor hay una figura incómoda: la persona que llegó antes y que se convierte en el obstáculo narrativo a superar por este nuevo flechazo. En Love Story, la exitosa serie de Disney+ que reconstruye el romance —y la tragedia— de John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette, ese papel lo ocupa la actriz Daryl Hannah (Kill Bill), antigua pareja del hijo de JFK y Jacqueline Kennedy Onassis. Pero lo que en la vida real fue una relación compleja y mediática, en la ficción se ha transformado en un romance caricaturesco en el que la artista emerge como una villana de manual. La distorsión ha llegado hasta el punto de que tanto periodistas especializados como espectadores están denunciando el retrato injusto de la intérprete de 65 años en los tres únicos episodios emitidos hasta la fecha. Un tuit célebre lo vocaliza así: “¿Qué ha hecho Daryl para merecer esto?”.
Muchos intentamos entender el crecimiento de Vox —con su carga autoritaria, xenófoba y machista— y buscamos explicaciones que, en general, nos tranquilizan más que nos iluminan. Se dice que lo votan los jóvenes porque no saben qué fue la dictadura; que lo apoyan los mayores porque la añoran; que es el partido del campo; que es el refugio de los menos formados o de los más castigados por la precariedad. La última versión sostiene que avanza porque los partidos democráticos no hacen suficiente autocrítica. El problema es que los datos no avalan esos atajos.
La brecha entre la ciudad y el campo es hoy tan evidente que puede expresarse en mundos y contarse en décadas. A nuestros efectos, existe desde siempre, pero en estos años ha alcanzado unas dimensiones ontológicas.
“El tiempo humano es diferente que el tiempo histórico”, concluye el historiador Serhii Plokhy, al afirmar que un día la guerra en su país natal, Ucrania, acabará, a la vez que enfoca la invasión rusa desde la visión de la agonía de los grandes imperios: cuando empiezan a desmoronarse, no aceptan su caída final y suelen prolongarla. En el cuarto aniversario de la invasión rusa de Ucrania, este profesor de Harvard se declara pesimista en relación al futuro más inmediato, pero optimista a largo plazo. “La guerra ha mostrado que existe una decidida y fuerte sociedad civil ucrania, capaz de resistir y de existir por sí misma”, comenta hablando de su último libro, David y Goliat, cuyo simbólico título asimismo alude a la fe que la fuerza bruta, incluso si predomina, no es suficiente para obtener una victoria.

La Constitución de 1978 es ya la más longeva. Como la fecha exacta es de cálculo impreciso, el Congreso cuadró agendas y convocó el 17 de febrero una sesión conjunta con el Senado presidida por el Rey. Acudieron autoridades históricas y actuales, y Felipe VI subrayó que el secreto de la longevidad constitucional eran sus credenciales democráticas. Santiago Abascal, que prefirió una reunión de Patriotas por Europa, se perdió la fiesta. El líder de Vox reparte carnets de constitucionalidad, pero desprecia el respeto institucional y ya es habitual en lo de saltarse celebraciones constitucionales o plantar al Rey.
Uno de los gestos más poco saludables incorporados a nuestras vidas es mirar el teléfono antes de ir a dormir. Una especie de regalo, al acabar cualquier día agotador: dejarse arrastrar de reel en reel, de un vídeo de TikTok al siguiente, de un tuit a otro. “Pasa sobre todo cuando no tienes un buen libro que leer”, comparte un buen amigo, que está a un paso de eliminar todas las redes del móvil. Un reto en el que todos hemos fracasado alguna vez. Try again, fail again, fail better, decía Samuel Beckett. Pero lo cierto es que, como contó Eudald Espluga en su libro No seas tu mismo (Paidós), ser adicto a las redes no es una elección personal, sino el resultado de un capitalismo salvaje de plataformas. Recuperar nuestras vidas y nuestra atención no es una decisión individual, aunque a veces nos engañemos y pensemos que la libertad está a nuestro alcance.