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Pedro ‘Dro’ Fernández se marcha al PSG a cambio de 8,2 millones de euros. Es decir, una de las perlas de La Masia, mimado por Hansi Flick después de la pretemporada, decidió dejar el club que lo formó. “Ha sido una situación desagradable”, confesó Joan Laporta, “Como entrenador pones mucha energía en ayudar a los jugadores a mejorar y darles confianza, pero también hay mucha gente alrededor de ellos”, confesó el preparador alemán. En un mediocampo minado de talento, Dro no contaba con el protagonismo deseado. Cree que lo encontrará en el PSG bajo el mando de Luis Enrique y con Vitinha, Fabián Ruiz, Joao Neves, Zaïre-Emery, Mayulu y Kang-Lee, entre otros. Debutó en septiembre ante la Real y acumulaba un total de 148 minutos en el primer equipo. Tiene 18 años.
El chico estaba sentado en su asiento, recostado tranquilamente contra la ventanilla en el vuelo de vuelta de Arabia Saudí, donde el Barça acababa de ganarle la Supercopa de España al Real Madrid. Y aparece Raphinha, el capitán, diez años más que él y el jugador más en forma de la plantilla, con un pastelito y una vela para celebrar a 30.000 pies su mayoría de edad. Medio equipo cantando, gritando a pulmón el cumpleaños feliz. Había algo de rito iniciático, de ingreso en una sociedad adulta. Nada podía ir mejor para un canterano prometedor. Pero la cara del joven Dro, la gran apuesta de Hansi Flick en el Barça el pasado verano, no era exactamente la de alguien feliz. En el vídeo aparecía algo incómodo, arqueando las cejas todo el tiempo. Una semana después se supo qué contenía aquella melancolía.

Hay un toque de artista en Timothé Luwawu-Cabarrot más allá de ese melodioso nombre. El alero francés del Baskonia nació hace 30 años en Cannes, la ciudad del cine, dibuja con lápiz y pinta en acrílico, y su estilo en la cancha es tan elegante que cuando era niño a su madre le decían que el chico debía dedicarse a la danza en lugar de al baloncesto. Y sin embargo, detrás de esa apariencia de jugador plástico hay un anotador letal, el máximo anotador (19,4 puntos por partido) y triplista (3,3 dianas por cita) de la ACB, y cuarto artillero en la Euroliga tras Kendrick Nunn (Panathinaikos), Sasha Vezenkov (Olympiacos) y Nadir Hifi (París) y también el mejor desde el perímetro en Europa (tres bingos por encuentro). En ambas competiciones ha dejado su sello con actuaciones sobresalientes como los 26 puntos al Valencia en la ACB (premiado como mejor jugador de la Liga en diciembre) y otros tantos al Barça en la Euroliga. A TLC, sus iniciales, se le caen las canastas de los bolsillos.

“Es como si no existieras. No puedes ni comprarte una tarjeta SIM para el teléfono. Cuando un Estado decide quitarte la nacionalidad, te está matando civilmente”. Así habla Franklin Dinol, coordinador nacional del movimiento Reconoci.do, que reclama la plena ciudadanía de la población de origen haitiano nacida en República Dominicana. El 23 de septiembre de 2013, Franklin y otras 200.000 personas dejaron de ser dominicanas. De nada sirvió que hubieran crecido en la isla caribeña, que hablaran español, ni que todos sus vínculos humanos y profesionales estuvieran allí. Su ciudadanía fue anulada.
Rusia ha declarado como “indeseable” a ILGA Mundo, la federación internacional que representa a más de 2.000 organizaciones LGTBI+ de más de 170 países y territorios. En Rusia, declarar una organización como “indeseable” equivale a vetar su actividad, ya que expone a las personas que trabajan para ella o la financian a graves procesos judiciales, incluidas penas de prisión. “Es un paso más en el persistente acoso y criminalización de las personas defensoras de los derechos humanos y las poblaciones LGTBI+ en Rusia”, han denunciado desde la organización. Para su directora ejecutiva, Julia Ehrt, “calificar a los grupos de derechos humanos de indeseables es grotesco”.
Tras un año y medio de tramitación, el Consejo de Ministros tiene previsto aprobar en su reunión de hoy o en la de la próxima semana el real decreto por el que se aprueba el Reglamento General de Suministro y Contratación de Energía Eléctrica, que pone fin, entre otros, a la posibilidad de que las comercializadoras puedan realizar publicidad y contratar el suministro de luz vía telefónica, salvo que exista “una petición expresa, inequívoca e informada y para una finalidad específica o la llamada sea originada por su propia iniciativa”, según indica el texto legal. Esta prohibición afecta también a las denominadas ventas cruzadas; obliga a las compañías a grabar la totalidad de la llamada y el consumidor tendrá derecho a acceder a la misma en el plazo máximo de 20 días.

Miguel Ángel Pareja Vallejo (1963, Ciudad Real) ingresó en la carrera judicial en el 2000 y eligió como primer destino el juzgado de primera instancia e instrucción número 2 de Montoro (Córdoba). Para él las casualidades no existen, así que no cree que lo sea el hecho de que le haya tocado acompañar a Cristina Pastor, la jueza recién llegada de la Escuela Judicial, que, como él en su momento, ha elegido como primer destino ese juzgado de Montoro. La nueva encargada se encontrará un juzgado atiborrado de papeles y sobrecargado de trabajo, pero con un añadido: debe coger la batuta de la investigación del choque de trenes en Adamuz que ha causado 45 fallecidos y decenas de heridos.

“Amo la belleza, no es mi culpa”. Estos días, por obvio y luctuoso motivo, hemos recordado que la frase es de Valentino. Si no, más de uno, arrimando el ascua a la sardina de la actualidad televisiva, se la podría atribuir a Ryan Murphy. Aunque en boca del creador televisivo, más que un canto a la sublimación estética del color, la forma y el volumen, tal vez podría emparentarse con aquella sentencia que popularizó Inma Contreras, concursante de Gran Hermano 7: “Me encanta el oro, disfruto”.
La cara más visible del cambio climático son los desastres naturales, como las olas de calor, las sequías, los grandes incendios o las lluvias torrenciales. Después llegan las consecuencias silenciosas: hambrunas, subidas de precios, incremento de conflictos o movimientos de personas. Todos estos problemas afectan a la cohesión y estabilidad de los sistemas democráticos. Por un lado, esa inestabilidad social puede ser un perfecto caldo de cultivo para la desafección democrática, la desinformación y los mensajes demagógicos. Lo vimos en la dana de 2024. Por otro, puede cuajar la idea de que sólo un estado autoritario será capaz de tomar las medidas adecuadas para enfrentarse al problema en los plazos necesarios.

En una realidad paralela, el especial del pasado fin de año en la televisión pública no lo protagonizaba José Mota, sino su excompañero de Cruz y Raya, Juan Muñoz (Barcelona, 60 años). Así como Mota planteó una parodia de El juego de calamar (2021) con políticos, retitulada El juego del camelar, Muñoz tenía otra idea basada en la serie de Netflix, que le hubiera gustado rodar en Argés, el bonito pueblo toledano de apenas 7.000 habitantes donde reside desde hace año y medio. “Tengo un amigo aquí que se parece al coreano protagonista”, explica. “La historia era que lo venían a buscar, pero se alargaban, se ponían pesados y, al final, no se lo llevaban ni nada. Acababan yéndose a comer unas migas”.