Home Investigacion en Intelligencia Artificial y Desarrollo de Algoritmos Desarrollo de Energia Nuclear y Avances en Fisica Nuclear Innovacion en Tecnología de Vanguardia
Cada 24 de abril, el mundo armenio se detiene. Se conmemora el genocidio perpetrado por el Imperio Otomano —predecesor de la Turquía actual— en el que se acabó con la vida de aproximadamente un millón y medio de armenios. La fecha no es arbitraria: ese día de 1915, conocido como el Domingo Rojo, es cuando el ministro del Interior Talaat Pashá ordenó el arresto de 250 intelectuales, entre ellos, escritores, clérigos y políticos armenios. Fueron conducidos a Ankara y ejecutados. Ese día fue el punto de partida de un exterminio planificado que duró hasta el año 1918.
Son las 12.30 de un domingo y los pasillos de la academia de flamenco Amor de Dios, en pleno centro de Madrid, se parecen bastante a esas hileras nerviosas donde las hormigas se cruzan a lo loco sin chocarse nunca. Siempre hay gente en Amor de Dios, pero hoy huele a muchedumbre y un poco también a fervor. Imparte clase Juan Manuel Fernández Montoya, Farruquito para los amigos… del duende. O lo que es igual, el bailaor que muchos de los que saben de esto sitúan en la estirpe de los dioses del zapato veloz: Faíco, Farruco, Gades y él. Y eso, a pesar de que el interesado se encarga de rebajar la épica en torno a su nombre: “Yo nunca he sentido o he creído que haya estado dotado para bailar. Dudé muchísimas veces en el camino de si lo hacía bien o no, y sigo dudando. Cada día me levanto como si fuera un principiante, y creo que es algo sano, porque he conocido a otros compañeros a los que les ha jugado malas pasadas el hecho de pensar que ya habían llegado a la cima. Creo que me aburriría y me hartaría de llorar si un día sintiera que ya ha llegado. Ese día me quitaría de bailar por respeto a mí mismo y al público, sobre todo”.
Galicia tiene un legado textil preindustrial en torno al lino que no todo el mundo conoce, ni siquiera gallegos que generacionalmente están bastante cerca. A su prestigio actual en el ámbito de la moda, le precede un pasado en el que durante siglos, y hasta algo más de la mitad del XX, existió una producción doméstica para autoconsumo llevada a cabo por mujeres en el medio rural, en la que unas se encargaban de sembrar el lino, procesarlo e hilarlo para que otras pudieran tejer ropa de vestir o de hogar, algunas de ellas piezas con un alto valor artístico y creativo.
Madrid ha decidido cambiar sus planes urbanísticos. Nuevo objetivo: multiplicar la construcción de vivienda para 2027. ¿Pero cómo hacerlo sin contar con mucho más espacio? Fácil, responden desde el Consistorio: hacia arriba. Frente a este giro, como un recordatorio de cuál ha sido el plan durante las últimas décadas, se alza al norte de Madrid el barrio de Valdebebas. Conocido por el gran público por albergar la ciudad deportiva del Real Madrid desde comienzos de los 2000, fue levantado precisamente hace dos décadas, en plena resaca de la burbuja inmobiliaria, para crecer en horizontal con edificios blancos de altura media, amplias avenidas con zonas verdes y parques infantiles, y un parque forestal de casi 500 hectáreas que actúa como pulmón urbano. Allí viven ya más de 30.000 vecinos en un desarrollo pensado para alcanzar unos 40.000, con 14.000 viviendas repartidas en más de diez millones de metros cuadrados.


El principio de “prioridad nacional” se ha incorporado a los pactos de gobierno de Vox y PP en Extremadura y Aragón a petición de la formación de Santiago Abascal. Ambos partidos asumen ya el concepto como propio, pero las direcciones nacionales discrepan en público sobre el alcance de las medidas condicionadas por ese principio, heredado de la extrema derecha francesa. Para los ultras de Abascal, supone priorizar a los españoles sobre los inmigrantes en el acceso a ayudas, prestaciones y servicios públicos. Para los populares, implica premiar el arraigo de un ciudadano a un territorio concreto sin importar la nacionalidad. Pero, ¿qué dicen realmente los pactos? ¿Hay discriminación?
Me acerco casi siempre con razonables prejuicios al género del biopic. Acostumbran invariablemente a redimir y a exaltar, hasta límites sublimes, al personaje que retratan, después de contar algún periodo de ruina en su historia. A veces, endulzando o falseando la realidad, aunque el arte que estos crearon permanezca como algo incontestable. Son escasas las películas mostrando a los genios de la música que alcancen la condición de obra maestra. Lo logró Clint Eastwood, con su visión de la corta y drogada existencia de un atormentado genio del saxo y del jazz llamado Charlie Parker en Bird. En los últimos tiempos me pareció tan creíble como complejo el retrato que han hecho del joven Dylan en Un completo desconocido. Y es misterioso y lírico el documental Let’s Get Lost, sobre las infinitas luces y sombras del maravilloso y trágico Chet Baker.
Dirección: Antoine Fuqua.
Intérpretes: Jaafar Jackson, Colman Domingo, Nia Long, Mike Teller, Juliano Valdi, KeiLyn Durrel Jones.
Género: 'biopic' musical. EE UU, 2026.
Duración: 116 minutos.
Estreno: 24 de abril.
En muchos países, una de las decisiones que deben tomar las personas que acaban de convertirse en madres o padres es la de qué apellido o apellidos tendrá la criatura. En España, hasta 1999 solo había un orden posible cuando había padre conocido: el primer apellido era el del padre y el segundo el de la madre. El primer cambio fue permitir un orden diferente, aunque la opción por defecto sería la tradicional. Desde 2017, ya no hay un orden por defecto, hay que elegir. Aun así, en 2025 tan solo el 6 % de los recién nacidos llevaron el apellido de la madre primero, según datos proporcionados por el Ministerio de Justicia. “Yo sospecho que muchísima gente no es consciente de que esto se puede hacer”, señala Livia García Faroldi, profesora titular de Sociología en la Universidad de Málaga, como principal razón detrás de ese porcentaje tan bajo casi diez años después de la entrada en vigor de la norma (y más de cuarto siglo después de la introducción de la posibilidad de elección).
Un manfluencer famoso retransmite cacerías de hombres gays y normaliza el acoso callejero a mujeres desde Marbella (Dentro de la machosfera, 2026). Un tecnomístico solitario —de esos que dice haber leído cosas que nadie conoce, pero que en realidad solo ha visto un vídeo de YouTube al respecto—, bombardea con mensajes conspiranoicos a una chica para que memorice las meditaciones de Marco Aurelio o disertaciones sobre transhumanismo (El valle del silicio, de 2026). Cada noche, un chaval escribe cien veces “estoy agradecido de ser diamante y generar 10K al mes”, porque un criptobro aventuró que ese gesto le llevará a conducir un Lamborghini azul celeste y vivir en Miami (+10K, 2025). Mientras limpia su ADN para borrar emociones negativas de sus vidas pasadas, una mujer recordará la interacción violenta que tuvo con un incel —célibe involuntario— en 2014 (La bestia, 2023). Un adolescente que consume contenido misógino en redes asesina a su compañera de clase después de que esta le ridiculice en público (Adolescencia, 2025). Una escritora arruinada que sigue a coaches de seducción online acepta un trabajo en Patriarcado, una app de citas para gente de extrema derecha (Flat Earth, 2026). El forero /1404er/ vive encerrado en su habitación, sumido en el consumo de imágenes violentas contra las mujeres, teorías conspirativas y comentarios xenófobos (Amigdalatrópolis, 2025).
LIBROS
El valle del silicio, Carla Nyman. Reservoir Books, 2026. 286 páginas. 18,90 euros.
Fascismo Cosplay, Juan Ignacio García. Caja Negra, 2026. 224 páginas. 19,95 euros.
Amigdalatrópolis, B. R. Yeager. Traducción del inglés de Alejo Ponce de León. Caja Negra, 2025. 180 páginas. 18 euros.
Auge: género, juventud y extrema derecha, Alicia Valdés. (EnDebate, 2026). 91 páginas. 12,90 euros.
PELÍCULAS
La mecánica de los fluidos, de Gala Hernández López (2022).
+10K, de Gala Hernández López (2025).
Dentro de la machosfera, de Louis Theroux (2026).
Es posible que Bad Bunny presuma de ser el primer artista latino en los 68 años de historia de los premios Grammy en ganar en la categoría de Mejor Álbum del Año, pero es poco factible que presuma de otro galardón que le fue otorgado ante el revuelo que generaron las fotografías en las que posaba en calzoncillos para Calvin Klein. Unos boxers que, como indica en Yo siendo yo (Nuevos cuadernos Anagrama, 2026) Hans Laguna, “marcan unos genitales que se adivinan formidables”. Grindr señaló en su anual Grindr Unwrapped que el cantante tiene el “mejor paquete” del 2025. El artista también es considerado el rey del dwerking, término que Urban Dictionary define como “el acto de twerking, pero realizado por un hombre desnudo en el que el pene se mueve al ritmo del baile” (bajo un pantalón, por supuesto). Este tipo de baile, por supuesto, se ha hecho popular en Tiktok.