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Termina el cuento o la última nana y llega el momento de apagar la luz. Cuando los padres se disponen a salir de la habitación, una vocecita o un llanto los detiene. A veces basta con sentarse al borde de la cama, dar la mano o dejar la puerta entreabierta. Otras, la despedida se alarga y, horas después, unos pequeños pasos por el pasillo o una llamada desde la cuna vuelven a reclamar su presencia. También hay niños que, después de meses o incluso años durmiendo de manera autónoma, vuelven a necesitar compañía para irse a dormir. Una situación que reabre uno de los debates más recurrentes de la crianza: hasta dónde acompañar, cuándo favorecer que los niños duerman solos y si atender sus demandas es darles seguridad o protegerlos demasiado. ¿Qué hay detrás de esa necesidad de tener cerca a sus padres cuando llega la noche? ¿Es miedo, costumbre o una forma de buscar seguridad? ¿Cuándo conviene preocuparse?
Este martes 3 de noviembre se celebran las elecciones de medio mandato (midterms) que decidirán si los republicanos de Donald Trump conservan un Congreso afín o si los demócratas se hacen con el control de una o dos de las Cámaras, lo que permitiría hacer una oposición más agresiva frenando leyes, presupuestos y nombramientos durante los dos años que quedan de su mandato. Según las encuestas, solo el 37% de la población aprueba al actual presidente republicano Donald Trump, y las encuestas muestran que los demócratas están encaminados a lograr la mayoría en el Congreso y el Senado. No es un dato sorprendente, ya que las midterms suelen castigar al partido del presidente.
Desde el año 2016, fecha de la primera elección de Trump, Estados Unidos ha sido testigo del desarrollo de una nueva ideología radical en internet. Ella está formada por los “reaccionarios” o “neorreaccionarios”, que se denominan a sí mismos “la Ilustración oscura”. Las posiciones políticas que defienden son antiguas e hipermodernas a la vez: destruir la democracia, dirigir el Estado como una empresa, etcétera, que han ido desplazándose desde el extremo derecho hacia el centro de la derecha política (la ventana de Overton). Gracias al apoyo de unos cuantos multimillonarios de Silicon Valley y a la segunda victoria de Trump están en disposición de convertir a EE UU en el laboratorio de su proyecto. Esto es lo que se juega en las elecciones de medio término del próximo martes.
El discreto ingeniero checo Ondrej Surý, de 49 años, tiene 273 seguidores en la red social Mastodon y esta semana estaba de vacaciones en Italia. Tiene también un perfil en la plataforma Patreon en el que 490 personas le dan 1.539 euros mensuales. Allí se describe con estas palabras complejas: “Soy el principal empaquetador de PHP para Debian y de otros paquetes”. Bajo esos oscuros conceptos de software se esconde un trabajo voluntario que la semana pasada salvó millones de webs en todo el mundo.

Aleix Teixidor tiene 27 años y es médico residente en el Hospital Clínic de Barcelona. Desde hace un par de años, cada mañana, emprende un viaje de más de 30 kilómetros entre Mataró y la capital catalana a bordo de un autobús de línea que circula por la autopista C-32. El viaje no es largo. En el peor de los casos dura 40 minutos. Los peor es, sin dunda, conseguir un asiento. Teixidor se ha resignado a ir –“casi cada mañana”- sentado en el suelo del vehículo, apoyado contra una de las paredes, donde incluso consigue quedarse dormido. “No es normal que la gente vaya de pie por una autopista a más de 80 kilómetros por hora”, denunciaba el jueves. Ese día, solo habían pasado cuatro después del accidente de autobús de Fogars de Montclús (Barcelona) que dejó 87 heridos. Muchas de aquellas víctimas viajaban de pie en el autocar. Al día siguiente de la tragedia, la consejera de Interior, Nuria Parlon, abrió la puerta a prohibir que los pasajeros vayan de pie en los autobuses interurbanos. Pese a la reflexión de Parlon, viajar de pie en autobús interurbano atravesando a toda velocidad autopistas, es habitual en los trayectos del Maresme o del Vallès. Esta anomalía tiene, sobre todo, un responsable: las reiteradas crisis de Rodalies. La mala situación ferroviaria ha empujado a miles de usuarios del tren a buscar alternativas por carretera agravando la saturación de los autobuses



“La gente me tiene harto. Janja [mi esposa] se levanta todos los días con un ‘va, hazte un selfi”. A punto de cumplir 81 años, Luiz Inácio Lula da Silva nunca había tenido celular y no terminaba de entender a la generación que vive con el dedo pegado a la pantalla. Pero su rival, Flávio Bolsonaro, llevaba meses hablando a Brasil con el teléfono en la mano y acababa de derrotarlo en la primera vuelta de las elecciones. El presidente le vio las orejas al lobo y apenas tres días después dio un paso simbólico pero decisivo para su victoria. “No me gusta. Pero hoy decidí hacerlo”, anunció el pasado 7 de octubre.

Hay libros que transportan al lector hasta lugares que apenas conoce y que, sin embargo, terminan hablándole de cuestiones que le resultan muy cercanas. La guerra, la desigualdad, el colonialismo, la defensa del territorio o la lucha por encontrar una vida digna atraviesan estas páginas, escritas desde Armenia, Nigeria, Sudán, Mozambique y Bolivia. Cinco geografías muy diferentes que comparten la necesidad de contar sus propias historias y de hacerlo desde palabras que se resisten a los relatos simplificadores.


Kerstin Hottner, responsable de materias primas de Vontobel, reconoce que si a principios de año le hubieran dicho que el estrecho de Ormuz iba a estar ocho meses prácticamente bloqueado, habría esperado un precio del petróleo en los 200 dólares y que el shock energético que ha sufrido el mundo este año podría haber sido aún mucho peor. Esta experta alemana no espera grandes mejoras en el corto plazo. Alerta del reducido nivel de reservas de gas con que Europa encara el invierno, del precio elevado que mantendrá el diésel por culpa de unos fletes disparatados y de un petróleo que podría encarecerse aún más en cualquier momento. Sobre todo si Trump decide volver a la carga contra Irán.
Deutsche Boerse ha tocado máximo histórico, es una de las compañías del Euro Stoxx que más sube en el año (43%) y tiene potencial para prolongar el rally: el 65% de las recomendaciones son de compra y el 30% de mantener, según Bloomberg. Su escalada comenzó en octubre de 2023 (gana el 115% desde entonces), pero el último tramo de 2026 está siendo especialmente favorable para la cotización, que ya ha alcanzado una capitalización superior a los 58.500 millones de euros.