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¿Puede un techador seguir trabajando hasta llegar a la edad de jubilación? El duro oficio de instalar, reparar y mantener los tejados de los edificios fue el ejemplo elegido por el entonces Gobierno de coalición de Angela Merkel con los socialdemócratas para defender una ley que permitiera a todos los trabajadores que hubieran cotizado al menos 45 años poder jubilarse dos años antes de la edad oficial —entonces 65 años— sin penalización económica.

El señor Vicent, así le llaman sus empleados, acude todas las mañanas a la inmensa nave que Ale-Hop tiene en Oliva (Valencia), a pocos kilómetros de su pueblo natal, Gata de Gorgos (Alicante), donde empezó todo, y se pone a trabajar armado de bolígrafo y libreta. A su alrededor, jóvenes empleados trastean en una recreación a escala de una de sus tiendas de accesorios y artículos de regalo, omnipresentes en playas, estaciones, aeropuertos y calles comerciales de España, Italia, Portugal y Croacia y reconocibles por la escultura de una vaca a tamaño natural a la puerta. Grimalt se dispone, afabilísimo, a la charla acompañado de Raúl, uno de sus cuatro hijos que, lleva, junto a dos de sus hermanos, el día a día de esta empresa familiar. Es el hijo quien cuenta la anécdota: un año, en las vísperas de Fallas, se organizó un concurso de creación de ninots entre los empleados y el que más le gustó a su padre fue uno en el que se le representaba con su perenne bolígrafo enganchado del bolsillo de la camisa y un manchurrón de tinta. Y si le gustó es porque era él, en esencia. Animada por el buen humor del ambiente, saco un objeto del bolso y se lo muestro al dueño de todo esto.

Desde los 15 años, Vicente Grimalt (Gata de Gorgos, Alicante, 75 años) quería ganarse la vida, y disfrutar de ella, saliendo y sin salir, a la vez, de su pueblo. Hijo de agricultores, supo aprovechar la tradición artesana de su localidad, especializada en la cestería y el mimbre, y el auge del turismo, para vender artículos de regalo a todo el mundo. Tiene 360 tiendas entre España, Italia, , Portugal y Croacia, situadas en lugares de paso, que dan empleo a más de 2.600 personas. La firma acaba de rediseñar la imagen de la vaca que da la bienvenida a los clientes en todas y cada una de sus tiendas, y que inspira sus eslóganes con reclamos como: "Estamos como un cencerro" o "Somos la leche". En 2025, su empresa matriz, Clave Denia, facturó 281 millones de euros.
Estaciones llenas de bicicletas con las baterías sin cargar. Estaciones que en la aplicación figura que están vacías, pero en realidad tienen vehículos disponibles. Bicicletas sin pedales. Con la cadena rota, las ruedas gastadas. Frenos que no frenan. Turistas con tarjetas de abonado que dicen que les han dado “en el piso turístico” o de “Airbnb”. Problemas de uso derivados del cambio diseño de la aplicación. Desde hace unos meses y sobre todo unas semanas, el servicio de bicicleta pública de Barcelona, el Bicing, pionero en España, recibe un aluvión de quejas, sobre todo en las redes sociales.

“A Dora María, una compañera resuelta le trasquiló de dos tijeretazos su hermosa cabellera de combate, para que no se viera que era una mujer con boina negra”. Así describió Gabriel García Márquez en su crónica sobre la Operación Chanchera ―el asalto al Palacio Nacional de Managua, el 22 de agosto de 1978, el golpe con el que el Frente Sandinista de Liberación Nacional aceleró la caída de la dictadura de Anastasio Somoza en Nicaragua― a la mítica “Comandante Dos” de la revolución, Dora María Téllez, la única mujer que, con 22 años, lideró aquella operación y negoció con el dictador. Al año siguiente, el 19 de julio, la guerrilla entró en la capital.


La semana que ahora acaba tenía señalada una fecha importante en el calendario del caso Plus Ultra, en el que está investigado José Luis Rodríguez Zapatero por, supuestamente, liderar una red de influencias ilícitas que, entre otras operaciones, favoreció el rescate público en 2021 de la aerolínea que da nombre a la causa. El juez José Luis Calama había citado para el martes como investigado a Julio Martínez Martínez, amigo del expresidente del Gobierno y administrador de Análisis Relevante, la empresa en el epicentro de la trama. La cita se presumía determinante ante la duda de si el empresario respaldaría la versión de Zapatero, que declaró en junio y aseguró que era ajeno a la creación y administración de esa sociedad y solo trabajó y cobró de ella como consultor externo, o si, por el contrario, desmentiría ese relato y corroboraría el de los investigadores, que sitúan al expresidente a los mandos del entramado. Martínez Martínez no esperó a estar ante el juez y, en la víspera de su citación, entregó en la Audiencia Nacional un documento en el que se ofrecía a colaborar con la justicia y señalaba a Zapatero. Comenzó así un movimiento en cadena al que se sumaron Julio Martínez Sola y Roberto Roselli, también imputados y hasta entonces máximos directivos de la aerolínea Plus Ultra (dimitieron este viernes tras ser citados por el juez), que endosa al exlíder socialista la máxima responsabilidad en los hechos que se investigan.
Miércoles 24 de junio, última sesión de control al Gobierno antes del cierre veraniego del Congreso. La corrupción, protagonista. Con desatada velocidad verbal, el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, recita un totum revolutum de casos del PP, “la Gürtel, la Lezo, la Púnica, la Kitchen”, para luego jalonar su intervención de nombres bien conocidos: los de dos exministros populares condenados, Eduardo Zaplana y Rodrigo Rato, el de otro que está siendo juzgado, Jorge Fernández Díaz, el de otro que está siendo investigado, Cristóbal Montoro, más el de un expresidente madrileño que previsiblemente se sentará el año que viene en el banquillo, Ignacio González. No para de nombrar casos y políticos. “Me falta el aire”, resopla para ilustrar el desafío de repasar los casos de corrupción que afectan al PP.
El teólogo y pastor Doug Wilson lleva desde los años 70 predicando desde su rincón, literal y metafórico, de Estados Unidos. Es cofundador de su propia denominación cristiana, que lleva el nombre de Comunión de Iglesias Reformistas Evangélicas y cuenta con unas 170 congregaciones por todo el país. También es líder de un emporio de ideas ultraconservadoras que cuenta con una pequeña universidad y una escuela de primaria y secundaria, un servicio de streaming y una editorial. Todo ello lo maneja desde la localidad de Moscow, en Idaho, uno de los Estados más conservadores de la Unión.
En 2003, en una oscura lista de correo, un grupo de profetas del apocalipsis tecnológico se mandaba mensajes sobre cuánto les importaba “si la humanidad desaparecía”. Uno consideró que prefería estar con criaturas más listas y creativas, aunque no fueran humanos. Otro respondió que le parecería bien si no fuera porque esas máquinas no tendrían ninguna cualidad humana: “Serían solo pura inteligencia computacional dedicada a fabricar una cantidad infinita de clips”.
Dos días antes de la final del Mundial de fútbol entre España y Argentina, Donald Trump ofreció un cóctel en el rascacielos que lleva su nombre en Manhattan, en pleno corazón de Nueva York. Allí, junto a su amigo Gianni Infantino, presidente de la FIFA, celebró el éxito de organización del mayor campeonato de fútbol de la historia, con la participación de 48 selecciones nacionales que disputaron 104 partidos, más que nunca. Y allí, medio en broma, medio en serio, le dijo a Infantino que Estados Unidos tendría que volver a organizar “de forma inmediata” otro mundial. “Basándonos en las cifras, lo solicitaremos de inmediato”, dijo.
“Fue desde el comienzo un juego violento que provocaba violencia, a punto tal que ya en 1314 el rey Eduardo II debió prohibir su práctica porque la brutalidad con que se jugaba provocaba numerosos heridos y aun muertos. En la Inglaterra isabelina era considerado un juego vil, base football player, como lo testimonia Shakespeare por boca del duque de Kent, personaje de El Rey Lear, en el acto I de la escena IV”.