Home Investigacion en Intelligencia Artificial y Desarrollo de Algoritmos Desarrollo de Energia Nuclear y Avances en Fisica Nuclear Innovacion en Tecnología de Vanguardia

Diaoyutai, la residencia oficial de China para dignatarios extranjeros, es una burbuja dentro de Pekín. Su acceso está vedado al público, pero de vez en cuando el Gobierno permite el paso a los periodistas para cubrir tal o cual evento, y entonces es casi como si a uno le dieran vía libre para caminar por el interior del recinto amurallado.



El pasado 1 de marzo, el Kimolos, un petrolero con pabellón de las Islas Marshall y operado por una naviera griega, desapareció de los mapas cuando navegaba en dirección sur-suroeste a unas 60 millas náuticas (111 kilómetros) de la costa libanesa. Dos días antes, había atracado en el puerto mediterráneo de Ceyhan (Turquía) donde cargó en torno a un millón de barriles de crudo azerbaiyano en la terminal del oleoducto BTC, que transporta petróleo desde el mar Caspio. Durante casi cuatro días, el petrolero —que había notificado que se dirigía a Port Said, en Egipto— dejó de transmitir su posición al Sistema de Identificación Automática (AIS, por sus siglas internacionales), algo requerido por las normas de seguridad marítima. Al cabo de esos cuatro días, según muestra la plataforma de seguimiento Global Fishing Watch, volvió a aparecer en un punto unas 40 millas al sur del lugar del que desapareció, pero esta vez navegando rumbo norte de vuelta al puerto de Ceyhan. ¿Qué ocurrió en durante esas jornadas en que se convirtió en un buque fantasma?


La lista de rehenes de la guerra de Donald Trump y Benjamín Netanyahu en Irán es extensa. A miles de kilómetros, dos continentes ―Asia y Europa― están encajando una escalada de precios inédita desde la invasión rusa de Ucrania en 2022. A la vuelta de la esquina, media docena de países del golfo Pérsico que han sufrido los ataques en carne propia ―Emiratos Árabes Unidos, Irak, Baréin, Qatar, Kuwait y Arabia Saudí― están viendo severamente restringidas sus exportaciones de petróleo y gas por el doble cierre del estrecho de Ormuz. Un golpe económico de proporciones bíblicas que ya está provocando las primeras peticiones de auxilio a Estados Unidos, el mayor aliado histórico de este ramillete de petroestados y, a la vez, el detonante de alcance y consecuencias impredecibles.
Encima de un muro, a la sombra de una higuera, dando una vuelta con tranquilidad por las calles… Veneno, un lince ibérico, se ha convertido en un inesperado vecino más de Cabañas de Yepes, un pequeño municipio toledano de 316 habitantes. Desde hace un mes, entra en el pueblo casi a diario. Llega desde el valle cercano en el que vive y sigue una ruta que parece haber aprendido hasta que atraviesa el pueblo, sin inmutarse ante la presencia humana. Como si lo hubieran domesticado.
La consulta realizada por el CIS, titulada Sexualidad: hábitos y opiniones, publica una gran cantidad de datos interesantes sobre las relaciones sexo-sentimentales. Las numerosas conclusiones dejan una incómoda sensación general: en el mundo actual encontramos dificultades para establecer un vínculo de pareja satisfactorio. Parece ser que los españoles, y con toda probabilidad ocurrirá igual en la gran mayoría de las sociedades occidentales, sentimos que tenemos más problemas para enamorarnos que en el pasado (y seguramente sea cierto).
Clara Peya (Palafrugell, 1986) parla amb determinació i intensitat i la seva música sona com un xiuxiueig. Dos extrems d’una personalitat que no amaga gairebé res i que afronta la vida sense voler-se enganyar. Prolífica fins a uns extrems inaudits, ha publicat Nuca, un àlbum sobre la necessitat de carregar amb la soledat buscant empaties. Mentre ho explica, Pilarín, la gosseta que ha succeït Cornelia, un mascle mort fa un parell de setmanes, borda irritada. No sap que Clara Peya és Premi Nacional de Cultura per la seva trajectòria i compromís social, però se l’estima igual. La seva mestressa, amb 40 anys acabats de fer, afronta la segona meitat de la seva vida pensant en ella mateixa i en els altres.

El miedo, la tristeza, la desesperanza, el aislamiento o la anhedonia (incapacidad para experimentar placer, interés o satisfacción en actividades agradables) se dan en El Viso o La Moraleja (Madrid), los barrios con más renta de España, o en el Polígono Sur de Sevilla, una de las zonas más pobres del país que incluye el conjunto conocido como las Tres Mil Viviendas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que mil millones de personas sufren estos síntomas en el planeta y uno de los retos es cómo abordarlos según el entorno. Una investigación analiza, con la colaboración activa de miembros de la etnia gitana del polígono sevillano, cómo mejorar el estado emocional para prevenir problemas de salud mental y, según relatan los participantes en el proyecto, las herramientas son comunes en todos los ámbitos, aunque con peculiaridades: la relación social, la intervención de un mediador, la música o la espiritualidad.

España ya se está beneficiando del impacto negativo que la guerra en Irán ha tenido en algunos mercados con lo que compite por atraer turistas, como Egipto, Turquía, Túnez o los países del Golfo. Esa es la principal conclusión del último análisis elaborado por CaixaBank Research, que se publica este sábado y al que ha tenido acceso por adelantado EL PAÍS. En él, se muestra que el gasto realizado por los turistas extranjeros con tarjeta en terminales (TPV) que la entidad financiera tiene repartidos por España creció un 11,2% anual en marzo. Esto supone un incremento de medio punto porcentual respecto al mes de febrero, en el que el conflicto todavía no había estallado, y sugiere, según los autores, que en el tercer mes ya se habría producido cierto travase de viajeros a España en busca de mayor seguridad.