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La votación con la que la Cámara de Representantes resolvió el miércoles limitar el poder de Donald Trump para continuar con su guerra en Irán no acabará con ella. Pero supone un revés simbólico para el presidente de Estados Unidos en un asunto, Oriente Próximo, que se ha convertido, tanto en clave interna como en política exterior, en la china más molesta del zapato de su regreso a la Casa Blanca. Mientras, pasan las semanas y, con el acuerdo de paz con Teherán estancado, parece claro que Washington no sabe cómo salir de un atolladero en el que se metió solo.
Sultán era un chimpancé de la Estación de Antropoides que la Academia Prusiana de Ciencias tenía en Tenerife a comienzos del siglo pasado. Entre 1913 y 1917 fue el protagonista de unos experimentos que pusieron patas arriba la psicología animal. En su versión resumida, el psicólogo Wolfgang Köhler colgaba plátanos de una cuerda (ver imagen más abajo). Al principio, Sultán y el resto de chimpancés saltaban intentando coger el premio. Algunos se frustraban desinteresándose, pero Sultán ideó una estrategia: apiló varias cajas una sobre otra, se encaramó y se comió los plátanos. Eran los años de Ivan Pavlov y el aprendizaje condicionado de sus perros. Se creía que los animales solo podían aprender mediante ensayo y error y el refuerzo de las conductas acertadas (el palo y la zanahoria). Pero Köhler y Sultán demostraron que, al menos los grandes simios, lo hacían de forma intuitiva, ideando estrategias orientadas a un objetivo como hacían los humanos. Más de un siglo después, una investigación de gran calado publicada en Science demuestra ahora que los abejorros también.
Seguramente, no podía ser de otra forma. ¿Maja Chwalinska? Así es, efectivamente: Chwalinska (Jalinska en la pronunciación). En la línea marcada por este Roland Garros más bien marciano, o cuanto menos impredecible, el torneo propone el enésimo golpe de timón con la resolución de las semifinales femeninas, en las que vuelve a relucir y a triunfar una tenista absolutamente fuera del radar hasta hace cuatro días, desconocida, que tan solo había ganado un par de partidos sobre tierra batida hasta el retorcido desarrollo de estas tres semanas. Que levante la mano quien la conocía. Ahora, sin embargo, siente esa placentera sensación al firmar los autógrafos y al escuchar el último grito de toda una Chatrier, del ¡Ra-fa, Ra-fa!” al “¡Ma-ja, Ma-ja!”.
Hace muchos años, el Foro Económico Internacional de San Petersburgo acogía a líderes mundiales como Angela Merkel, Xi Jinping, Emmanuel Macron o José Luis Rodríguez Zapatero. La invasión rusa de Ucrania, en 2022, lo cambió todo. El gran evento empresarial ruso es hoy una pálida imitación de lo que fue. Este año, sus grandes atracciones han sido un filósofo del ultranacionalismo ruso y el jefe de la comisión de Bellas Artes de Donald Trump, además de Vladímir Putin.
Si lo más habitual en un parque de atracciones es llevarse a la boca una hamburguesa con patatas fritas en la breve parada entre la montaña rusa y cualquier otro ingenio para alucinarse, esta idea de comida rápida podría cambiar. Así se lo ha propuesto la empresa municipal BSM, que gestiona el parque de atracciones de la ciudad con la inauguración este viernes de Masía Tibidabo, un restaurante de cocina tradicional pasada por el soplete de Rafa Zafra, que ejerce de asesor para actualizar la oferta gastronómica. Coincidiendo con el 125 aniversario del Tibidabo, el antiguo edificio de la entrada se ha convertido en un restaurante donde comparten mesa el salmorejo y el fricandó, por poner dos ejemplos de los platos de este comedor, que tendrá un precio medio estimado de 45 euros.

Hungría, liberada de Viktor Orbán y su incómodo vínculo con Rusia, empieza a levantar los vetos en la Unión Europea a todo lo que tenía que ver con ayudar a Ucrania. Y Bruselas, ansiosa por aprovechar esta ventana de oportunidad que se ha abierto con la llegada al poder de Péter Magyar, no quiere perder un solo minuto: nada más anunciar Budapest, el pasado miércoles, que levantaba el veto a las negociaciones para la adhesión de Ucrania a la UE, los Veintisiete iniciaron los preparativos para abrir el primer bloque de negociaciones formales. Un proceso en el que estará también Moldavia y que habitualmente tarda años en ser culminado.
El alto el fuego que nunca ha parado el fuego entre Israel y Hezbolá presenta la misma dinámica este jueves, tras su prórroga en una nueva ronda negociadora en Washington. Este jueves por la mañana, el ejército de Israel prosigue los ataques y su ministro de Defensa, Israel Katz, ha dejado claro que seguirá bombardeando y que las tropas mantendrán sus posiciones en Líbano. Y Hezbolá ha lanzado drones contra Israel mientras su líder, Naim Qasem, rechaza un pacto parcial que mantiene la ocupación. El propio presidente de EE UU, Donald Trump, admitió horas antes que la tregua —iniciada en abril— solo lo es sobre el papel. Un periodista le preguntó por su definición de alto el fuego y él respondió: “En esa parte del mundo, es cuando se dispara de una manera más moderada”.