Home Investigacion en Intelligencia Artificial y Desarrollo de Algoritmos Desarrollo de Energia Nuclear y Avances en Fisica Nuclear Innovacion en Tecnología de Vanguardia
Hace años que observo, como regla de vida, unos versos de mi poeta favorita, Marianne Moore, que dicen así: “Qué vulgar es la satisfacción, qué pura la alegría”. En el inglés original aún es más potente: “Satisfaction is a lowly thing, how pure a thing is joy”. Igual que la literatura te empuja a aprender los idiomas originales de tus escritores amados, toda disciplina busca una transparencia que pueda ser entendida y disfrutada por todos. Eso se aprende al mirar un cuadro de Rembrandt; de pronto entiendes la facilidad y la complejidad de una pincelada. Así fue el fútbol que desplegó España en su semifinal contra Francia. Rozó la perfección, pero, sobre todo, hizo entender a los que aún se resisten que puedes tener los mejores delanteros del mundo, pero sin nadie que filtre con inteligencia y precisión el balón, hasta la mejor estrella se convierte un leño flotando en un mar de aceite. Ya antes España, que mejoró en juego y armonía minuto a minuto de este Mundial, había empezado a enamorar. Porque jugar bien vertebra algo intangible, te ofrece incluso consuelo en la derrota, pero más aún, te gana el respeto de los ajenos y el interés de los escépticos. Tengo la sensación de que España mejoró a lo grande cuando introdujo entre los titulares a un lateral llamado Pedro Porro, que tras los esfuerzos más fatigosos suelta siempre una sonrisa que es contagiosa y limpia. Es la misma sonrisa que entre dientes sueltan chicos como Nico Williams, Lamine Yamal y, sobre todo, Pau Cubarsí, pero que ha sido la característica principal de toda esta selección. Era un equipo que sonreía y transmitía —y ahí quería yo llegar— alegría.
Después de un año, que en el reloj de una niña de tres años es media eternidad, por fin llegaron los fuegos de Bouzas. Para mi peixiña, los fuegos de Bouzas son sinónimo de magia, familia, jolgorio, gente contenta y la puerta de nuestros cumpleaños. Alegría, esperanza y un ciclo que vuelve a empezar. Este año coincidieron con la final del Mundial y se retrasaron hasta la una de la madrugada. Vigo celebró el título llenando el cielo de colores. De camino al paseo marítimo donde los vemos, mi peixiña observaba risueña los ruidos jubilosos. En un momento de iluminación, frunció las cejas y me preguntó: “¿Por qué estamos contentas, si nuestro equipo es el Celta?” Mientras me sumergía en el proceloso mar de las identidades complejas y le explicaba que nadie puede disputar el lugar del Celta en nuestro corazón, que son competiciones distintas, que es bueno compartir celebraciones, y que además estaba Borja Iglesias, me preguntaba ¿cuántos fogonazos de esta noche recordará? ¿Cómo serán el mundo y ella cuando pasen unos cuantos mundiales?
Siempre hago toples. Casi todas mis amigas, también. Algunas ahora se tapan porque Instagram las ha disciplinado en no estar tan cómodas con su cuerpo como antes. Otras siguen practicándolo, pero siempre tienen la parte de arriba cerca por si aparece un mirón con su móvil apuntando a sus pezones. No fui consciente de los cazadores de tetas, la especie más penosa de la playa porque mira que se pueden hacer cosas divertidas en un arenal, hasta que una amiga me puso en situación y me explicó que en internet hay un debate muy extendido sobre estos cretinos. Nosotras siempre habíamos hecho toples sin estar pendientes de lo que ocurría a nuestro alrededor, pero, por lo visto, los mirones con móvil son una lacra y están por todas partes. Desde que me lo dijo, he detectado a varios desde abril. Que apunten lo que quieran, yo seguiré a la mía sin ponerme la parte de arriba.
En los museos, la prohibición de tocar no es únicamente una norma; es una forma de interactuar con el espacio expositivo. El 17 de marzo, en el Museo Cappella Sansevero de Nápoles, esa relación se modificó, aunque fuera de manera puntual. En el interior del espacio que protege el Cristo Velado —la escultura realizada por Giuseppe Sanmartino en 1753, conocida por la precisión técnica de su sudario—, un grupo de visitantes ciegos o con baja visión accedió mediante un protocolo excepcional: la barrera fue retirada.
Ensayos y periodos de promoción remunerados, nóminas más transparentes, coordinadores de intimidad y una estricta regulación de la participación de menores en actividades artísticas, entre los que se incluyen los creadores de contenido e influencers. Son algunas de las medidas que tiene previsto aprobar este martes el Consejo de Ministros, a propuesta del Ministerio de Trabajo en colaboración con Cultura, para actualizar el real decreto de 1985 que regula la relación laboral especial de los trabajadores que desarrollan su actividad en las artes escénicas, audiovisuales y musicales, así como de quienes realizan actividades técnicas o auxiliares imprescindibles para su desarrollo, dentro del marco del llamado Estatuto del Artista.
Si Los amantes del Pont-Neuf nunca hubiera terminado de rodarse, como parecía su destino, hoy sería una leyenda. Se habrían estrenado documentales sobre la gran obra frustrada, se habrían escrito libros, y los cinéfilos la habrían construido en su cabeza con la precisión que acaba adquiriendo toda fantasía compartida. Pero de las muchas cosas increíbles que hay alrededor de ella, la más increíble es su propia existencia, que estuvo amenazada durante los casi tres años que duró un rodaje a trompicones. Hasta su autenticidad es pura ilusión, una ilusión por otra parte carísima: lo que debía ser una película de arte y ensayo de ínfimo presupuesto terminó convertido en una película de arte y ensayo de presupuesto faraónico.
Las primarias para elegir a la candidata del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid en las próximas elecciones municipales se decidieron en tres agrupaciones: Latina, Hortaleza y Villaverde, en las que Reyes Maroto le sacó una ventaja de más de 200 votos a Enma López. Y esa fue la diferencia final que le dio la victoria tras el recuento en las 23 agrupaciones socialistas de la ciudad. La movilización a favor de la vencedora obtuvo en esos distritos un respaldo superior al 80%. Sus secretarios generales son, además, concejales en la capital que han apoyado la candidatura de Maroto. La dirección regional que encabeza Óscar López impuso de ese modo su músculo orgánico en un proceso marcado por la desmovilización, en el que ambas candidatas tuvieron paradójicamente más avales ―los apoyos necesarios para presentarse a unas primarias― que votos.
Con la intención de provocar el menor ruido posible y de minimizar un posible efecto adverso, Salvador Illa anticipó en la toma de posesión de Raúl Moreno (Santa Coloma de Gramenet, Barcelona, 48 años) como nuevo consejero de Derechos Sociales de la Generalitat lo que espera de él: “Es un cambio de consejero, no un cambio de políticas”, advirtió el presidente del Ejecutivo catalán. Con los primeros presupuestos de la legislatura en el bolsillo, Illa ahora quiere estabilidad.
La campaña de los docentes para suspender salidas escolares el próximo curso puede acabar en una oleada de recortes de personal en los albergues y casas de colonias. Actualmente, las reservas acusan una caída de entre el 50 y el 70%, así que las fundaciones y empresas del sector ya están haciendo números sobre el impacto económico que ello va a tener y buscando formas para amortiguar el golpe. Fundesplai, una de las principales entidades del sector, ya lo ha medido: “Si en septiembre la situación no cambia, prevemos un ERTE de 300 trabajadores”, admiten desde la fundación.

Sara Aminiyan y Martina Madaula se conocieron como voluntarias en un campo de refugiados en Grecia en 2021, cuando la ruta de África occidental hacia las Islas Canarias era ya una de las rutas migratorias más mortíferas del mundo. Ambas querían exponer lo que estaba pasando ahí, pero desde la perspectiva de las mujeres. “Veíamos que los hombres estaban siempre en el centro de la narrativa, y lo que queríamos era contar las historias de ellas: de las que deciden migrar, pero también de las que deciden quedarse o volver”, explica Aminiyan a este diario en una entrevista por videollamada. Cinco años después, y con la periodista Anna Enrech y la socióloga Marta Hormaechea en el equipo, han publicado Soeurs (hermanas en castellano). Migrar, permanecer, volver, resistir, un título que hace referencia a la forma en la que se llaman las protagonistas entre ellas. El fotolibro, publicado por Fuera de Ruta, sigue las rutas migratorias de las mujeres a través de cinco escenarios: en Guinea y Senegal, países de origen; en Marruecos, país de tránsito; en Canarias, puerta de entrada a España y a la Unión Europea (UE) y en Cataluña, uno de los destinos.


