Home Investigacion en Intelligencia Artificial y Desarrollo de Algoritmos Desarrollo de Energia Nuclear y Avances en Fisica Nuclear Innovacion en Tecnología de Vanguardia
Fito Robles (Valladolid, 1988) paseaba por Boston, ciudad en la que disfrutaba de una beca en el prestigioso Berklee College of Music, cuando un cartel llamó su atención. Rezaba “Siloé” y, en realidad, hacía referencia a una alegoría bíblica. Unos meses más tarde, Robles y su amigo Xavi Road lanzaron La verdad (2016), con el que empezaron a vislumbrar un futuro en la industria musical. Una década después, Siloé, del que ahora también forma parte Jacobo Betanzos, ocupa un lugar destacado en la escena nacional. Los tres charlaron con la periodista de EL PAÍS, Maite Morate, el pasado viernes 1 de mayo en el encuentro celebrado dentro del festival 50 aniversario del diario en las naves del Matadero de Legazpi, en Madrid. Ya puedes ver en vídeo la entrevista y la actuación en directo que ofreció la banda. Los Encuentros EL PAÍS forman parte del programa de fidelización para suscriptores EL PAÍS+.

El testigo protegido 215, aún con la voz distorsionada, lo dijo claro y varias veces ante el juez y los miembros del jurado: “Fuimos a robar 1.500 kilos de droga —1.000 kilos de hachís y 500 de cocaína— pero nos estaban esperando". La noche del 25 de abril de 2009, lo que supuestamente iba a ser un “vuelco [robo de droga] seguro" porque “la información la habían facilitado varios agentes corruptos de la Guardia Civil”, resultó una suerte de emboscada, “una balacera”, describió. En la refriega, murieron dos de sus compinches y compatriotas colombianos: Derian José Morales Feria, de 36 años, y Eduard Andrés Gómez Tabares, de 25 años. Han pasado 17 años de aquellos hechos y en estos días en la Audiencia Provincial de Málaga se celebra el juicio por el conocido como el “crimen de los colombianos”.
Todo es mentira. Un bulo. No hay ningún niño madrileño con discapacidad intelectual ingresado por falta de plazas en Ávila, lejos de sus padres, separado por horas de carretera, huérfano de abrazos y visitas frecuentes. Corre 2001, y esa es la respuesta que obtiene Eduardo Sánchez Gatell, diputado socialista, cuando recibe la queja de una familia y pide explicaciones al Gobierno. “Y yo me he sorprendido mucho cuando he leído en la prensa que 34 niños de nuestra Comunidad se han quedado en la calle por un problema estructural de la residencia (en Ávila)”, se lamenta Sánchez Gatell cuando se destapa la verdad, según el diario de la Asamblea, en el que se aclara que en el grupo hay una decena larga de adultos. Han pasado 25 años, y aquella decisión de cubrir la falta de plazas en otras provincias aún da coletazos. Madrid acaba de licitar dos contratos para mantener la atención en Ávila y Málaga de cuatro mayores, ya que sacarlos de su rutina e integrarlos ahora en el sistema madrileño sería perjudicial. El programa, dice un portavoz gubernamental, terminará cuando se mueran.
Se han unido a través de un grupo de WhatsApp. Son más de 300 madres, padres y profesores de la Comunidad de Madrid compartiendo un malestar en común: han sentido presiones o amenazas para sacar a sus hijos con Trastorno del Espectro Autista (TEA) de la educación pública en Madrid y escolarizarlos en la educación especial.
Sala 30 és un programa de vuit capítols de 40 minuts que vol celebrar els 30 anys del Macba amb una tertúlia d’artistes que tenen o han tingut vinculacions amb el museu. Són quatre o cinc persones, més el presentador, Albert Pla, prenent un piscolabis de fuet i pa amb tomàquet a l’exterior d’una masia. Mentre els grans museus acostumen a ser institucions instal·lades a les grans urbs, aquesta convocatòria té un aire pagesívol i, exagerant, de pixapins d’estiueig.
“La última vez que escuché la voz de mi madre fue la noche anterior al pasado 12 de diciembre, cuando la arrestaron por decimocuarta vez”, cuenta la hija de Narges Mohammadi. La Premio Nobel de la Paz de 2023, hoy con 54 años, ha dedicado toda su vida a la defensa de los derechos humanos en Irán. En total, ha pasado casi 10 años en prisión, intercalados con breves episodios de libertad. Años que han tenido un alto coste personal y para su salud. Hoy permanece inconsciente en una cama de la unidad de cuidados coronarios de un hospital en la provincia de Zanyán, su ciudad natal, la misma donde se encuentra la cárcel en la que ha pasado los últimos 140 días.

Juma Bilal, un albañil sudanés de 32 años, en mayo del año pasado, tomó la difícil decisión de huir de la guerra civil que asola su país desde 2023. Con su mujer y cuatro hijos, la familia dejó atrás Jartum, la capital, y encontró refugio en el campamento de Ajoung Thok, en el norte de Sudán del Sur. “Aquí no conocíamos a nadie, pero habíamos oído que había refugiados”, comenta, “así que decidimos venir con nuestros hijos para que pudieran encontrar una oportunidad”.


Martín Caparrós ha escrito un libro formidable que trata de Argentina en 1933, cuando estaba cerca la guerra mundial. Da la impresión de que él estaba allí. Lo cuenta todo, los personajes parecen sus confidentes, los nombres propios coinciden con algunos de los que entonces estaban vivos, y siguieron vivos cuando él, Caparrós, ya era periodista en su país y en el mundo. No hay una línea que no tenga que ver con aquel tiempo, y sin embargo es notorio que él, el cronista, el que lo cuenta, no estuvo allí.

Todos los jueves, Tamara (40 años) queda con unas amigas. Es una costumbre que empezó en 2012 gracias a una biblioteca, donde algunas estudiaban oposiciones y otras las últimas asignaturas de la carrera, y que se ha mantenido a lo largo del tiempo y de los cambios vitales de las participantes, que ahora tienen entre 38 y 43 años. “En esos jueves se ha pasado de hablar de estudiar y primeras entrevistas de trabajo, a hipotecas, rupturas, hijos, vivir fuera, volver…”, relata.
Seguramente el canciller alemán, Friedrich Merz, no se imaginaba que cumpliría un año en el puesto en medio de tensiones con su socio de Gobierno, los socialdemócratas, por el paquete de reformas que necesita el país urgentemente, y teniendo que capear también con una nueva crisis energética y el descontento del presidente estadounidense, Donald Trump, con quien hasta ahora siempre se había vanagloriado de mantener una relación cordial y de hablar con regularidad.