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De repente, el motor se paró. Se hizo el silencio en medio del mar Egeo y la embarcación neumática dejó de avanzar. A bordo iban unas 20 personas hacinadas, entre ellas dos hermanas sirias, Yusra y Sara Mardini, que habían abandonado Damasco en 2015 por la guerra en Siria con el sueño de encontrar un lugar donde pudieran vivir sin miedo.


David Lowery dice que Mother Mary es su película más personal, pero también que es “muy, muy rara”. La idea se le vino a la cabeza durante una conversación entre su personalidad y su vida creativa, a través de la cual intentaba reconciliar una contradicción que veía en sí mismo. “A veces me preguntaba: ‘¿He traicionado mis ideales como artista? ¿Me he decepcionado? ¿He herido mis propios sentimientos?“, cuenta a través de videollamada. La conversación consigo mismo se convirtió en un guion, que a su vez se convirtió en una película protagonizada por Anne Hathaway y Michaela Coel, con la cantante FKA Twigs como actriz secundaria y compositora de la música original, junto a Jack Antonoff y Charli XCX. Mother Mary llega a los cines españoles este viernes 31 de julio.
Ubicado en Gualta, un pequeño pueblo del Baix Empordà (Girona), el pajar tenía de partida una localización y una estructura inmejorables para convertirlo en vivienda. Su enorme altura permitía sacar dos niveles y crear espacios abiertos. Sin embargo, sus propietarios, Lluís Morillas (Barcelona, 67 años) y Gloria Montasell (Campins, 54 años), tomaron el camino menos obvio. Conocían el trabajo del arquitecto Lluís Jubert, que con uno de sus primeros proyectos había sido galardonado con un premio FAD por una vivienda en la cercana Púbol, en la que había construido de manera subterránea generando un patio que proporcionaba privacidad y protección frente a la Tramontana. Este aislamiento era el que buscaba la pareja, solo que en sus motivaciones estaba más bien la idea de que ese nivel bajo tierra funcionara como un espacio de recogimiento. Como un templo. Un lugar en el que desconectar y, al mismo tiempo, conectar con uno mismo. En esa parte de la vivienda ubicarían los dormitorios.

Mis veranos en la ciudad siendo una niña nunca fueron la envidia de mis compañeros del colegio: ni aire acondicionado en casa, ni pueblo en La Mancha al que escapar los findes, ni urba con piscina para celebrar mi cumpleaños a mediados de junio. Tampoco me gustaba ir de campamentos ni tenía hermanos con los que jugar y pelearme por el trozo de chocolate más grande. Sin embargo, aunque lo haya pintado regular, disfrutaba las vacaciones como nadie. Y mucha culpa de ello la tenía la tele, y en especial la programación de Disney Channel.
Jeff Luhnow enseñaba el vídeo de su adquisición a los técnicos del Leganés. “Tenemos al Messi del futuro”, decía el presidente americano del club madrileño, con el aplomo propio del graduado en la Kellog School of Management y una amplia experiencia en béisbol que, de algún modo, le restaba crédito en el ambiente futbolero. Corría el año 2024 y el vídeo casero mostraba a un adolescente de grandes ojos alertas, flaco y desgarbado, borrando adversarios con regate ambidiestro en una academia de Florida, en Estados Unidos. Puro exotismo.
Tadej Pogacar lo dejó caer en la rueda de prensa nocturna y urgente (esperaba y urgía el gran party celebratorio del equipo) de ganador del Tour, y diversas fuentes tanto del entorno del quíntuple ganador del Tour como de la organización lo han confirmado: 2026 será el año en el que intentará tachar la última casilla que le queda de las grandes vueltas por etapas y el 22 de agosto se alineará en Mónaco en la rampa de salida, tan vecina a su apartamento, de la contrarreloj de nueve kilómetros con la que comienza la Vuelta a España.
Desde hace unas pocas semanas existe en Granada un oasis de calma alejado –física y conceptualmente– del bullicio turístico. Se llama Silentia y consiste en visitas inmersivas, a la caída del sol, por la Cartuja de Granada. “Queremos relatar, más que la piedra o la historia, el día a día de un monje cartujo”, explica Lola López, directora de Viajes San Cecilio (agencia oficial del Arzobispado). Para ello, los participantes han de permanecer callados mientras escuchan música y reciben los estímulos audiovisuales que se encargan de mostrar las diferentes estancias del monasterio. La iniciativa va dirigida a todo aquel que, independientemente de su credo o procedencia, “quiera quedar tocado por la profundidad del silencio”.
Para el conservador de la Cartuja de Granada, Cefe Navarro, un proyecto como Silentia es importante también porque posibilita un espacio de «silencio y soledad» en una ciudad con tanto volumen de turismo como Granada. «La Cartuja está fuera de los itinerarios y el foco turístico, y permite aproximarse a la serenidad con la que vive un cartujo», aduce. Una espiritualidad que interpela directamente desde el siglo XI, y que no es posible comprender rodeados de ruido. «Necesitamos silencio para entendernos», concluye.

Seguro que te ha pasado. Hay días en los que lo das todo, pasas horas de pie o terminas un entrenamiento con una única idea en la cabeza: quitarte las zapatillas cuanto antes. En esos momentos, contar con un calzado diseñado para el descanso marca la diferencia.




La nueva unidad de protonterapia de Osakidetza (el Servicio vasco de Salud) que tratará a pacientes pediátricos y adultos con tumores complejos estará instalada el próximo mes de octubre en el complejo del Hospital Donostia y entrará en funcionamiento en enero de 2028, algunos meses más tarde de lo inicialmente previsto. Este equipo, donado por la Fundación Amancio Ortega, atenderá desde esa fecha a enfermos de cáncer del País Vasco, La Rioja y de las provincias castellanoleonesas de Burgos y Soria. Los responsables de la sanidad vasca calculan que podrá atender a 230 pacientes al año.
Los campamentos de verano suelen ser una opción muy popular, no solo porque son una salida para la conciliación de los padres, sino también porque ofrecen a los niños entretenimiento, estímulos y aprendizaje. “Ya sean campamentos urbanos o en la naturaleza, permiten a los niños salir de la zona de confort y, ahí, está la zona de aprendizaje. Tienen que buscar su sitio en un nuevo entorno, en un nuevo grupo, hacer nuevas amistades…”, explica José del Saz Pancorbo, psicólogo clínico y neuropsicólogo en Centro Klive, que ensalza la importancia de que los niños tengan espacios fuera del entorno de casa, “donde están protegidos en una burbujita”, y que tengan que buscar otras zonas donde aprender, con otros referentes.