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Este 29 de abril nos ha dejado uno de los personajes clave para entender algunos de los avances en la biología del genoma de los últimos 35 años. El doctor James Craig Venter se labró la fama de científico emprendedor que rompía con los moldes y, a finales de los años noventa, la prensa escrita, como Der Spiegel o Time, aprovechó que él mismo se había denominado como el “tigre del genoma”. Por entonces no existían las redes sociales como las conocemos hoy, aún así pienso que gracias a su carisma y capacidad de persuasión, era un lince en lo que respecta a promocionarse aprovechando los medios de comunicación de la época, prensa y televisión. En 1992 fundó “The Institute for Genomic Research” o TIGR, que al pronunciarlo en inglés suena como “tiger” o tigre.
“Escribí a cinco directores generales y me contestaron cuatro”, dice Ben Horwitz, estudiante de la Escuela de Negocios de Harvard. Los directores generales no suelen contestar a emails de desconocidos. Les pedía, además, tomar un café o que fueran a una reunión con estudiantes, nada muy importante. Pero Horwitz tenía un truco: había creado una pequeña app que imitaba el estilo de estos ejecutivos al escribir, con erratas, sin saludos, apenas una línea con seis, ocho palabras. Y funcionó.

Leila Slimani pasa días felices en Madrid, donde ha disfrutado de una residencia en el Museo del Prado que le ha permitido conocerlo a fondo para sumergirse en la escritura de un relato sobre este lugar. La autora francomarroquí, nacida en Rabat, en 1981, recorre con pasión la sala de las Pinturas Negras de Goya, donde ve a Elon Musk o a Donald Trump en los demonios que aleccionan a las masas. Ganadora del Premio Goncourt, ha rematado la trilogía El país de los otros (Cabaret Voltaire), que aborda las complicaciones y riquezas de una familia mixta como la suya, con caminos de ida, vuelta y extrañamiento entre culturas.

Los Hombres G entendieron pronto que la vida puede no ir tan en serio como decía Gil de Biedma. Sucedió mucho antes de emprender el camino del éxito. El 19 de octubre de 1984, en concreto. Aquel viernes tocaban en la sala Autopista, en el centro comercial La Vaguada (Madrid). La entrada costaba 300 pesetas. No era un concierto más: tras dos años tocando, se lo plantearon como uno de los últimos cartuchos.
Khoudia Diop tiene 26 años y lleva en un matrimonio a distancia desde los 17. Ella vive en Léona, un pueblo en el noroeste de Senegal; él, en Catania, en Italia, donde ahora vende productos en los mercados. Sus padres se encargaron de los preparativos antes de que partiera a Europa en 2008. Él solo regresó una vez, en 2023. “Nos las arreglamos, pero no es fácil”, admite Diop, que ha sacado un momento, en medio de sus múltiples tareas domésticas en casa de sus suegros, para hablar con este diario. Su caso no es la excepción, sino, más bien, la norma en el pueblo y, en general, en la región de Louga, profundamente marcada por la migración. La Oficina de Acogida, Orientación y Seguimiento de Senegal (BAOS, por sus siglas en francés) calcula que casi el 56% de los hogares de Louga tienen al menos un miembro de la familia viviendo en el extranjero. En 2024, alrededor de 740.000 senegaleses se habían marchado del país.
La llegada del cantante estadounidense Shane Boose, más conocido como Sombr (pronúnciese “somber”) a España el pasado febrero se saldó con un éxito absoluto de público. Como mostraba el propio artista en TikTok durante su paso por Madrid, sus audiencias -mayoritariamente femeninas y adolescentes- enloquecían con su primera visita al país. Sombr agotaba entradas tanto en el Palacio Vistalegre de Madrid como en el Sant Jordi Club de Barcelona, después de haber ampliado el aforo en ambos recintos por la alta demanda. La Riviera y Razzmatazz se le quedaban pequeños a este joven artista neoyorquino de 20 años, cuyo meteórico ascenso a la primera línea del pop parece haberse producido de la noche a la mañana.
Releyendo estas deliciosas confesiones vitales del gran Gregor von Rezzori (1914-1998) —que De Conatus publica ahora en la ya habitual estupenda traducción de José Aníbal Campos— uno se atreve a afirmar desde el futuro, aunque su autor no fuera consciente de ello, que 1961 resultó a la postre un año crucial en su vida. Mientras se mataba escribiendo banalidades para las revistas Quick y Stern, publicaba libros de entretenimiento como Manual para caballeros (con sus propias ilustraciones) y seguía colaborando con la Norddeutsche Rundfunk con el fin de poder mantener a sus tres hijos —llama la atención su mala conciencia por ser un padre ausente, “yo era un padre de familia en abstracto”—, ese mismo año rodó, a las órdenes de Louis Malle, Vie privée con Brigitte Bardot y Marcello Mastroianni. La misma película nos da en cierta manera una primera pista sobre la encrucijada en la que se encontraba: hacia el final de la misma, Grischa/Rezzori habla con Fabio/Mastroianni sobre Heinrich von Kleist, concretamente sobre su drama Catalina de Heilbronn, obra que se va a representar en Spoleto. La sentencia de Grischa es demoledora, pues imperturbable confiesa que no le gusta esa obra de Kleist, ya que la encuentra “demasiado alemana”.

Poti, el mayor puerto georgiano del Mar Negro, es nuestro punto de partida para ver las bellezas naturales de la región que antaño se conoció como la Cólquida. Un próspero y verídico reino cargado de influencias helénicas y cuyos inicios algunos remontan al siglo XVII antes de Cristo.
La composición de las marineras de la Región de Murcia no suscita demasiado debate: se componen de ensaladilla rusa al estilo murciano (es decir, con el añadido de variantes o encurtidos picados), anchoa y la clásica rosquilla alargada de pan. Tampoco hay discusión sobre la genialidad de esta tapa, una combinación perfecta de texturas crujientes y cremosas y sabores salados y ácidos. Los problemas empiezan con su lugar de nacimiento, motivo de eterna disputa entre Murcia capital y Cartagena. Recomendamos a las personas pacíficas que se abstengan de entrar en ese debate: lo importante es que las puedes disfrutar en cualquiera de las dos ciudades, además de en muchas otras localidades de la comunidad autónoma.